Al derecho y al revés | Managers de tribuna acusan

06/05/2026.- Uno de los refranes españoles con mayor credibilidad es al mismo tiempo el que más se equivoca al juzgar al ser humano.

Me refiero a ese que usan mucho los abogados leguleyos: "El que calla, otorga".

En materia legal, muchas veces es mejor callar y “otorgar” a la otra parte, especialmente en ocasiones cuando el adversario acude a una bobería y, en vez de enfrascarse en un duelo inútil, es mejor que el jurado o el juez se dé cuenta del minúsculo nivel de los argumentos de quien lleva el juicio perdido.

En materia política, las más de las veces el refrán carece de razón: un ejemplo ha sido y es lo mal que se ha llevado ante organismos internacionales el caso del Esequibo.

Probablemente habríamos recuperado algo negociando con los británicos antes de la independencia de Guyana, a partir de cuando, en vez de ser nosotros el país pequeño que enfrenta un poder aún imperial, pasamos a ser el “país rico” que le quiere quitar la mitad del territorio a su vecino, tras la llegada del petróleo, uno de los países más pobres de América.

Pero hay una pendencia más importante, no solo por lo que se discute desde el punto de vista de la ética, sino porque, ante la carencia de pruebas, me parece muy injusto llegar a conclusiones como las que a la chita callando salen en las redes intentando manchar la presidencia interina.

Los emboscados tras las redes acusan sin aportar alguna prueba de la traición que supuestamente habría cometido Delcy Rodríguez en contra de la pareja presidencial, hoy secuestrada en Nueva York.

Y como el Gobierno está siendo, y eso es evidente, presionado desde prácticamente todos los lados, no hay tiempo para elaborar una respuesta oficial ante semejante injusticia.

Para comenzar, y esto es una verdad comprobada, la vicepresidenta no tenía conocimiento o manejo e injerencia en la seguridad de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Es decir, que esa “traición” que llevó a los invasores hasta el lugar secreto donde estaba la pareja presidencial venezolana es imposible.

Hay otro punto que no se toma en cuenta cuando se acusa de “traición”: es que quien así señala a la presidenta encargada, ignora al mismo tiempo la personalidad de Donald Trump, quien se cree superior al resto de los humanos, a quienes nos desprecia.

Si se une este defecto psicológico del presidente yanqui a que desde que se formó el primer imperio de la historia, ¡nunca el grandote le ha hecho caso al chiquito!

Y si se trata de pagar recompensas, el imperio yanqui casi no ha cancelado ninguna. Y tampoco es esta característica una novedad de los estadounidenses.

Basta recordar el final en manos de los romanos, de los traidores que vendieron el lugar donde se escondía Viriato, el primer líder de los que después fueron los portugueses.

A la presidenta Delcy Rodríguez más bien me parece que se le debe ayudar a que no caiga de la cuerda floja de la que pende. Trump se la cala porque no le queda más remedio y le piropea para hacerla caer mal ante el pueblo venezolano, que necesariamente debe estar enojado no solo por la humillación militar del 3E, sino porque la situación económica, sin poder negociar el petróleo y el oro, empeora, a pesar de que la inmamable MCM anunció que después de la invasión militar yanqui —pedida por ella y otros antivenezolanos— todo marcharía muy bien.

Si Delcy cae con ella, se va al traste la CRBV, y lo que vendrá es una constitución tipo Pinochet, pero su situación no es nada fácil cuando tiene que hacer aperturas distintas al sectarismo con el que se ha manejado el Gobierno, sobre todo después del 2013.

Pero tiene la geografía nacional llena de agentes extranjeros —para eso vino la señora Dogu— y el nuevo encargado intentará desplazar productos chinos o iberoamericanos por otros más caros presuntamente elaborados en EE. UU.

No es fácil caminar en la cuerda floja y menos con gente que no apareció el 3E, señalando a Delcy como “traidora”.

Ojo: Hay quien, a nombre del chavismo, exige juzgar a Nicolás Maduro en Venezuela por “traidor”.

¡Si el presidente Nicolás Maduro pudiera incidir sobre semejante exabrupto, seguro pediría que lo dejen en Nueva York!

 

Domingo Alberto Rangel


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