Comentarios noticiables| Ataque de EE. UU. a Venezuela en el siglo XXI
Un hecho que marca la historia
04/04/2026.- Venezuela nunca podrá olvidar el ataque traicionero de las fuerzas militares de los Estados Unidos de América (EE. UU.) contra la República Bolivariana de Venezuela perpetrado en la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, cuando antes (viernes 21-11-2025), el presidente de EE. UU., Donald Trump, había conversado con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, sobre conciliar puntos de vista y superar las controversias mediante arreglos pacíficos, lo cual no se pudo determinar debido a la trastornada política exterior norteamericana.
Donald Trump, el viernes 21 de noviembre de 2025, según The New York Times, propuso a Maduro su retirada del Gobierno venezolano a cambio de un exilio dorado, todo ello para concretarlo en el próximo mes de diciembre. Seguidamente, Maduro rechazó la oferta de Trump, de ahí que la propuesta fuera inaceptable por inobservancia del derecho internacional y por constituir en el ámbito político inmiscuirse en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela e imponer la anticuada y leonina Doctrina Monroe.
La presidenta encargada, Delcy Eloína Rodríguez, ha tenido que esclarecer los medios pacíficos sobre la solución de las controversias con la Administración Trump tras el secuestro del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, plagio que a todo evento no ha sido más que una imposición del dogmatismo imperial estadounidense contra las normas establecidas por los instrumentos internacionales relativos a los asuntos de los miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dentro de los límites de los propósitos y principios de su Carta.
La ineficacia de la ONU para impedir la patraña del presidente de EE. UU., Donald Trump, contra Venezuela, en el caso del secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, es demostrativa de que esta organización no es monolítica ni sinónimo de comunidad internacional, lo cual se explica por las actitudes de sus miembros para juzgar múltiples casos, para citar dos: el genocidio en la Franja de Gaza por parte del Estado de Israel desde el 7 de octubre de 2023, que ha dejado un saldo de más de 72.280 muertos y más de 172.014 heridos, y la agresión contra el Gobierno y el pueblo de Venezuela por el Gobierno de EE. UU. de fecha de 3 de enero de 2026, con cifra de más de 100 muertos y más de 100 heridos. Sin duda alguna, la ONU no ha detenido estos crímenes ni ha ejercido el poder de disuasión para ayudar a disminuir el número de víctimas en estos conflictos para un mejor respeto del derecho internacional humanitario por parte de Estados Unidos e Israel, que desconocen el deber de aplicarlos cónsonos con los convenios de Ginebra.
De distintas partes del mundo abundan aún las reacciones de condena contra la agresión al país y el secuestro del presidente Maduro y Cilia, que, en principio, no tuvieron la previsión de que fueran secuestrados, aunque sí la prevención para evitar o neutralizar el plagio. El pueblo percibe que el secuestro se apoyó en una guerra cibernética que colapsó los servicios básicos; todo esto supuestamente ocurrió con el auxilio de mapas de ataques a infraestructuras críticas, objetivos civiles, objetivos militares, gobierno y redes de comunicación. La intuición nos indica que el secuestro no fue casual ni fue al azar.
Se tuvo confianza en las palabras de Trump; no creyeron que él fuera capaz de cometer tal delito con la llamada Operación Absoluta. No hubo malicia.
-2-
¿Qué pasó con el anillo de seguridad del presidente Maduro? ¡Algún día se sabrá! Solo sabemos de los 32 combatientes cubanos de la Guardia de Honor de Maduro que ofrendaron sus vidas ese día al enfrentarse con los agresores militares estadounidenses. Todo fue un acto de internacionalismo revolucionario contra el pisoteo al territorio de la Revolución Bolivariana de Venezuela por parte de Estados Unidos. Los valientes combatientes cubanos a lo mejor invocaron el ideario del apóstol José Martí, de fecha 21 de enero de 1881, cuando visitó Venezuela y exclamó: "Venezuela tiene en mí un hijo".
Pese a la agresión norteamericana del 3 de enero de 2026, no pudo lograrse el aplastamiento de la Revolución Bolivariana; esta sigue vigente con las ideas de Simón Bolívar, Hugo Chávez y Nicolás Maduro, en cuyas mentes germinaron de modo natural las semillas de la independencia y soberanía de Venezuela. Hoy, gracias a los graves errores del imperialismo con su mundo de injusticias, no podemos olvidar que se está marcando el final inexorable de su sistema y de una era a la que no puede quedar mucho tiempo, ya que este se agota. Ya Washington no es hoy la capital del mundo unipolar; tiene desavenencias muy grandes con Europa. Ahora, Pekín y Moscú son las grandes capitales del mundo pluripolar.
No podemos olvidar la carta del libertador Simón Bolívar de fecha 5 de agosto de 1829, donde proclama: "Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad", una advertencia todavía muy válida. La historia de Estados Unidos es la historia de más de 200 años de violación de los derechos humanos en el país y en el resto del mundo, donde han acudido en plan de intervencionismos las transnacionales y los soldados del imperialismo.
Por ello, como lo ha expresado la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para normalizar las relaciones EE. UU.-Venezuela sin que se mantenga una actitud hostil, Estados Unidos debe cumplir con la liberación del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
J. J. Álvarez
