Xin chào | Calma y cordura

"... Volver al reencuentro con nosotros mismos.

Y con tantos sueños inconclusos que galopan

hacia el horizonte. Vamos a su encuentro con la

fuerza de mil centauros, en carga tumultuosa,

tremenda y victoriosa” .

 

Hugo Chávez Frías

 

06/02/2026.- Hace 90 años la política venezolana dio un giro inesperado tras el fallecimiento del dictador Juan Vicente Gómez, quien estuvo al frente del poder durante 27 años. En ese lapso, el gomecismo mantuvo al país bajo una férrea represión contra el pueblo y los partidos políticos, sobre todo contra los comunistas, quienes fueron duramente perseguidos y encarcelados sus militantes en la tristemente célebre prisión de La Rotunda, mientras que el petróleo navegaba sin costo alguno hacia el Norte. De allí la creencia de Donald Trump de que ese oro negro es suyo.

Tras la desaparición física del caudillo tachirense, asumió el poder como presidente emergente provisional, por mandato del artículo 97 de la Constitución de los Estados Unidos de Venezuela, Eleazar López Contreras, entre 1936 y 1941, en medio de una poblada que tomó las calles de Caracas y Maracay, donde se produjeron todo tipo de desmanes por parte de una población empobrecida que descargó su furia mediante saqueos y destrucción de todo aquello que había robado la familia gomecista.

En medio de ese candelero nació la célebre expresión de López Contreras: “Calma y cordura”, mientras eran suspendidas las garantías constitucionales, para ponerle el guante definitivamente a la silla presidencial en plena Navidad de 1936.

Los partidos políticos fueron legalizados, sin incluir a los comunistas, cuya dirigencia de 47 líderes fue expulsada del país a bordo del vapor Flandie el 14 de marzo de 1937.

Al concluir el mandato de López Conreras, fueron convocadas elecciones electorales, que favorecieron al también tachirense Isaias Medina Angarita, quien gobernó entre 1941 y 1945. Se trató de un voluntarioso demócrata que fue depuesto por un golpe militar con sello made in USA, por atreverse a ponerle fifty-fifty a los explotadores gringos del petróleo. En esa conspiración contra Medina Angarita estuvo involucrado el Partido Acción Democrática y sectores militares.

A pesar de haber sido ministro de Guerra y Marina durante la gestión de López Contreras, Medina Angarita dio pasos importantes en la democratización del país; entre esos logros, legalizó el voto de la mujer.

Un chance a la paz

Solo nos atrevemos a tomar la expresión de “calma y cordura” porque los sucesos de hace 90 años, cuando el pueblo celebró la caída de la dictadura gomecista, distan en demasía respecto a la gobernanza actual, donde la tolerancia no ha tenido límite, ante una terca oposición extremista que dispara sin descanso con el apoyo del imperio.

Más claro no puede ser el contundente discurso de la presidenta encargada Delcy Eloína Rodríguez Gómez, a propósito del inicio del nuevo año judicial, el pasado sábado 31 de este joven año 2026.

En la magna sala del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) hicieron acto de presencia las máximas personalidades del Gobierno Nacional, de la Asamblea Nacional, así como el cuerpo diplomático y, por supuesto, los magistrados del TSJ. No era para menos, porque la presencia de la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela seguramente traía buenas nuevas, como efectivamente sucedió al anunciar en su discurso la esperada amnistía general que estaba en el ambiente desde finales del pasado año, cuando ya habían abandonado calabozos más de cuatrocientos privados de libertad. Se trataba de opositores que se hacen llamar presos políticos, pero que en realidad eran políticos presos, en algunos casos, porque muchos fueron muchachos contratados para vandalizar como comanditos, con los cuales la caudilla de la oposición golpista, irónicamente mencionada como premio Nobel de la paz 2025, esperaba dar al traste con el Gobierno bolivariano por la vía de la violencia.

La doctora en Derecho y presidenta encargada, Delcy Rodríguez, despejó dudas al anunciar la presentación de un proyecto de ley para una amnistía general, un proyecto que era esperado desde finales del año pasado.

 “Quiero hacer un anuncio para Venezuela. Es un anuncio que hemos discutido con el alto comando político de la revolución, y que también cuenta con la decisión del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, con quienes tenemos intercambios, pero también están las líneas que nos brindaron en caso de ocurrir una situación calamitosa en nuestra patria, como en efecto ocurrió el pasado tres de enero”.

Se trataba de un anuncio para impulsar una ley de amnistía general que cubra todo el período de violencia entre 1999 hasta el presente. En esa dirección, la presidenta encargada informó, además, que encargará a la Comisión para la Revolución Judicial y al Programa de Convivencia Democrática y para la Paz, para que, en las próximas horas, instalados en urgencia, presenten la ley ante la Asamblea Nacional, y también solicitó la colaboración del cuerpo legislativo.

Subrayó que sea una ley que sirva para reparar las heridas que ha dejado la confrontación política desde la violencia, desde el extremismo. Que sirva para reencausar la justicia en nuestro país y la convivencia entre los venezolanos. En esa dirección, hizo un llamado a los que han sido beneficiados por las medidas de libertad, para aquellos excarcelados, y solicitó en nombre de los venezolanos y las venezolanas que no se imponga la venganza, la revancha y el odio.

La presidenta provisional dijo, además, que “Estamos dándoles la oportunidad de vivir en paz y en tranquilidad en Venezuela, con diferencias, que las hay, desde la diversidad y la pluralidad. Se trata de coexistir, respetando la ley y la justicia.

Se trata de un chance a la paz, cual grito de John Lennon, en un país como Venezuela, que tras la llegada del comandante Hugo Chávez a Miraflores ha sabido resistir el acoso implacable por parte de los gobiernos estadounidenses y sus aliados durante 26 años.

Los ataques contra la Revolución bolivariana comenzaron tempranamente con el golpe de Estado del año 2002, durante el cual el presidente estuvo secuestrado durante 48 horas, y luego vino el paro petrolero 2002-2003. Tras el fallecimiento del presidente Chávez, el 5 de marzo de 2013, asumió el poder Nicolás Maduro, quien en 2018 sufrió un atentado con drones y dos años después le tocó enfrentar un intento de golpe de Estado en 2020 (La Carlota) que fue sofocado en pocas horas sin disparar un tiro. También se produjo, en 2020, la Operación Gedeón, que intentó un desembarco por el litoral central y, como si esto fuera poco, Estados Unidos se la jugó nuevamente el pasado mes de enero con la operación aérea “Determinación absoluta”, ordenada abiertamente por el actual presidente gringo, Donald Trump. Tras asesinar a 100 militares venezolanos y 32 internacionalistas cubanos, la operación aérea secuestró al presidente Nicolás Maduro y a la primera dama, Cilia Flores de Maduro, quienes permanecen secuestrados en la cárcel MDC de Brooklyn, estado de Nueva York.

El secuestro de la pareja presidencial venezolana ha sido repudiado mundialmente, sobre todo en el mismo Estados Unidos, con multitudinarias protestas y despliegue de propaganda anti-Trump, no solamente en ciudades gringas, sino también en América Latina y en Europa, sobre todo en Gran Bretaña, Francia, Italia y otras naciones. Se trata de hechos que recuerdan las gigantescas movilizaciones de los años 60-70 contra la agresión yanqui a Vietnam, que aceleraron la caída del presidente Richard Nixon en 1974.    

 

Ángel Bastidas G.

 

Consulta:            

- Hugo Chávez Frías (2018). Un Brazalete tricolor. Vadel Hermanos Editores

  


Noticias Relacionadas