Libro expone una red narcomilitar en la base de élite estadounidense

Contiene al menos 14 casos de crímenes que no llegaron a juicio

El libro revela que entre 2020 y 2021 se registraron 109 muertes y solo cuatro fueron en combate.

 

30/08/25.- Un nuevo libro titulado El cártel de Fort Bragg, del autor Seth Harp, ha destapado una red de tráfico de drogas y armas dentro de la base de élite de las fuerzas especiales de Estados Unidos en Fort Bragg, Carolina del Norte. El escrito, que se basa en una investigación exhaustiva, expone al menos 14 casos documentados de crímenes que, en su mayoría, no llegaron a juicio militar.

Harp señala que 70% de los expedientes de estos casos fueron archivados o absueltos en tribunales secretos, lo que sugiere una protección institucional que blinda a los implicados. El libro también revela una crisis de salud y seguridad en la base: entre 2020 y 2021 se registraron 109 muertes, de las cuales solo cuatro ocurrieron en combate. El resto de las muertes fueron atribuidas a sobredosis, suicidios y homicidios. La tasa de suicidios en Fort Bragg es particularmente alta, con 40 por cada 100.000 militares, comparado con la tasa nacional de 13.5 por 100.000.

La investigación, de acuerdo con un cable de AVN, también documenta 15.293 casos de sobredosis entre 2017 y 2022, con 322 muertes. Harp destaca que las sobredosis por fentanilo se han duplicado en los últimos cinco años.

El libro detalla casos impactantes como el del sargento mayor William "Billy" Lavigne, de la Delta Force, quien en 2018 asesinó a su compañero Mark Leshikar. A pesar de la evidencia forense y el testimonio de un testigo el caso fue cerrado. Dos años después Lavigne y otro oficial aparecieron muertos por múltiples disparos, justo cuando planeaban revelar esta red en un libro.

Harp también perfila a Freddie Wayne Huff, un exagente de la DEA, que presuntamente operaba una red de tráfico de cocaína y robo de armas. Según el escrito, Huff movilizaba grandes cantidades de droga utilizando rutas clandestinas de la base y reclutaba a operadores especiales para custodiar los cargamentos. Además robaban arsenales enteros para vender armas a bandas criminales. El autor sostiene que el sistema militar encubría estas actividades manipulando inventarios y cerrando investigaciones.

El libro también expone cómo el sistema judicial militar supuestamente encubre a los acusados. En un caso de agresión sexual los registros de un oficial fueron borrados y los cargos desestimados, a pesar de los testimonios de la víctima.

Harp concluye que la "guerra contra las drogas" y el sistema judicial militar actúan como un "escudo" para estos militares de élite dejando impunes a quienes corrompen las instituciones que juraron proteger.

CIUDAD CCS


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