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Ciudad energética | Ante las sanciones, trabajadores petroleros

Inventan nuevos modelos de negocios

Por Werther Sandoval 

Apenas en 2015 el expresidente de EEUU, Barak Obama, calificó a Venezuela como “...una amenaza inusual y extraordinaria”, los trabajadores de Pdvsa y del Ministerio de Hidrocarburos se percataron que la irreal e injuriosa frase se traduciría en una secuencia de tropiezos y bloqueos destinados a impedir que la industria construyera o comprara hasta la más elemental tubería.

En su arremetida atroz y unilateral, el gobierno de EEUU se había propuesto generar desinversiones que se fueron acumulando durante años, con el consiguiente deterioro de los activos causantes de una pérdida de confiabilidad operacional que hoy exige desembolsos extraordinarios para su reposición.

Las aun vigentes e intactas sanciones, solo aliviadas con permisos exclusivos para las petroleras de EEUU y de algunos países europeos, han impedido recuperar pozos y datas de yacimientos e infraestructuras, deteriorado el parque de taladros y las capacidades de almacenaje y bombeo de crudo, así como reducido en cantidad y calidad los diluentes necesarios para movilizar el pesado crudo de la Faja.

Las medidas coercitivas unilaterales también han corroído el parque automotor, paralizado la tradicional flota de lanchas y remolcadores y reducido la flota de buques, incluso hasta en operaciones de cabotaje, causando asimismo deficiencias en la generación, distribución y suministro eléctrico y ocasionado escaso flujo de caja para el financiamiento de los gastos operacionales.

Las corrosivas sanciones también afectan los rendimientos y capacidades de los Mejoradores ubicados en Puerto La Cruz, encargados de transformar el pesado crudo de la Faja en un tipo de petróleo menos pesado proclive a ser transportado en buques y por tuberías.

Y en materia de refinerías, las unilaterales medidas causan insuficiencia de recursos para abordar las Paradas de Plantas Programadas y No Programadas requeridas para realizar los debidos mantenimientos, lo cual pone en riesgo la calidad del servicio de suministro de combustibles que se presta en el mercado nacional.

Para mitigar los efectos perniciosos de las sanciones, los trabajadores se las han inventado. Se empeñaron en buscar modelos de negocios capaces de captar fuentes alternativas de financiamiento externo, recaudar ingresos y aliviar la severa restricción de capital de trabajo que afecta el flujo de caja operativo, mediante la incorporación de empresas de servicios operacionales de capital privado.

Es por ello que tan pronto como en 2018 implementaron los Acuerdos de Servicio Conjuntos (ASC), una modalidad de ejecución de planes de desarrollo a seis años que inició operaciones con once Empresas Prestadoras de Servicios desplegadas en diversos campos y Unidades de Producción (UP).

Durante 2021 la producción de crudo de los ASC promedió 77,9 mil barriles diarios, MBD, caudal que representó un cumplimiento del 66 % frente a la meta de 117,5 MBD fijada en el Plan Operativo Anual.

Vista la experiencia, en 2020 desarrollan nuevas experiencias y arrancan con los Acuerdos de Servicios Productivos (ASP), como una variante de Nuevos Modelos de Negocios (NMN) para las áreas propias de PDVSA y de las Empresas Mixtas.

Los Acuerdos de Servicios Productivos (ASP) introdujeron un esquema de financiamiento privado basado en mecanismos de recobro financiero, donde la empresa prestadora de servicios asume la totalidad de los desembolsos de capital requeridos en el Plan de Negocios del área asignada. Bajo este esquema, el financista recibe crudo o productos en porciones volumétricas equivalentes para su posterior comercialización internacional.

Los ASP exige el cumplimiento riguroso de un Plan de Trabajo enfocado en el potencial de producción por campo. El modelo garantiza que la República perciba, en primer término, lo correspondiente a Regalías, Impuestos y Contribuciones Especiales de ley.

En las áreas bajo operación directa de PDVSA, el modelo sustituye la tradicional tarifa fija para cubrir los costos administrativos por un pago de rentabilidad entre el 10 % y el 20 % del Flujo de Caja Libre (FCL) del proyecto.

El prestador de servicios no desembolsa bonos por acceso a las Reservas Probadas, ni por producir, ni tampoco adquiere la propiedad de los activos fijos generados durante la vigencia del contrato; la infraestructura se revierte a Pdvsa, considerándose únicamente el derecho de usufructo para el cálculo de la tasa de retorno del inversionista.

El Plan Global de PDVSA, para este esquema de negocio contempló la reactivación de 123 campos petroleros distribuidos entre el esfuerzo propio y Empresas Mixtas.

Al cierre de 2020 se consolidó la suscripción de veinte (20) Acuerdos de Confidencialidad con firmas nacionales y extranjeras para la evaluación de 104 campos asociados y 13 Propuestas de Negocio con Empresas Mixtas adscritas a la CVP.

Al cierre de 2021, se concretó la firma del ASC vinculante entre la Empresa Mixta Petrodelta, S.A., las firmas DP Delta Servicios, C.A. y DP Delta Finance B.V., y la filial PDVSA Petróleo, S.A.

En paralelo, durante 2021, Pdvsa impulsó otro modelo de negocios: la modalidad de Alianzas de Inversiones Productivas (AIP) como un esquema avanzado de co-inversión, en el cual se identificó y estructuró 19 Proyectos Potenciales con un esquema agresivo de incorporación volumétrica, perfilando una meta de producción acumulada de 365 MBD para 2022 y una proyección de 1.113 MBD para el año 2031.

No suficiente con estos modelos, en 2022 la Junta Directiva de Pdvsa autoriza la creación de otro nuevo modelo de negocio para atender las necesidades urgentes de incremento de la producción petrolera, a través de la Alianza de Servicios Integrales de Hidrocarburos (ASIH/ASH).

Este esquema de Modelo de Negocio estableció un parámetro temporal de diez años de duración, prorrogables por cinco años bajo la premisa de que el financiamiento será garantizado y aportado en su totalidad por el Aliado Comercial.

Al cierre de 2025, de las doce Alianzas de Servicios Integrales de Hidrocarburos (ASH) suscritas originalmente, solo cuatro registraron actividad operativa y progreso durante el ejercicio evaluado.

Asimismo, doce Alianzas de Servicios Integrales de Hidrocarburos (ASH) suscritas se encuentran en proceso de Terminación Anticipada por Mutuo Acuerdo. Las Alianzas en Terminación Anticipada reportaron en 2025 un avance global de 23 %.

La próxima semana hablaremos de los Contratos de Participación Productiva (CPP) y las denominadas Alianzas de Se

rvicios Integrales de Hidrocarburos (ASIH).