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Romny Istúriz: "El escenario nunca es un espacio neutro"

La obra "Polvo Somos" desembarca este fin de semana en el mar Caribe de Puerto La Cruz

17/09/26.- El escenario nunca es un espacio neutro, afirmó el dramaturgo Romny Istúriz, autor de la obra teatral Polvo Somos: Código de lo humano, expediente clasificado, al referirse al desembarco de su pieza, durante este fin de semana, en la cálida y marinera ciudad de Puerto La Cruz, luego de la travesía por Mérida el pasado mes de agosto.

Hablamos nada más y nada menos que de la obra que rescata del injusto olvido a los dos científicos venezolanos Humberto Fernández-Morán y Héctor Rojas trasladando a los espectadores a las décadas de 1950, 60 y 70, para revelar la gesta histórica del creador del bisturí de diamante y del cartógrafo clave para el alunizaje del Apolo 11. 

Para Istúriz confrontar la densidad histórica y científica con el temperamento expansivo del público oriental no representa un obstáculo, sino una reconfiguración poética. Para él la premisa de la que parte el montaje es clara: ningún texto está escrito en piedra. "El público oriental posee una sensibilidad abierta, expansiva y profundamente conectada con su entorno marino; no reciben el conocimiento de forma pasiva, sino que lo pasan por el filtro de su propia calidez y su agudeza", dijo.

"Es precisamente en esa relación donde ocurre el fenómeno más fascinante: la obra tiene el poder de cambiar el contexto, pero el contexto también resignifica la obra. El temperamento caluroso de Puerto La Cruz no debilita la densidad de la propuesta, sino que la oxigena, demostrando que la historia y la ciencia adquieren  nuevos matices y una nueva vida bajo la luz del Caribe", expresó al ser interrogado sobre si la obra sufre alguna adaptación en el ritmo interpretativo, en la corporalidad de los actores y en el montaje escénico al viajar de una geografia a otra.

La metamorfosis no solo ocurre en la mente del espectador, sino en la física misma de los actores. Los inérpretes Louis Larrua (quien encarna al médico e investigador Humberto Fernández-Morán), Manuel Arias (en el papel del astrofísico Héctor Rojas) y Harancis Mena (quien personifica a Gladys, alegoría de la Patria) han tenido que adaptar su partitura corporal al clima de la costa.

"Sería un error místico e imposible pretender que el cuerpo y la escena permanezcan impermeables a una atmósfera tan imponente como la humedad y el calor de Puerto La Cruz", reflexiona el director. "En el frío el cuerpo tiende a contraerse, a buscar el centro para conservar la energía; mientras que en la costa oriental elclima obliga a una expansión física diferente. La humedad afecta la respiración, la resistencia y la densidad del aire en el escenario, lo que nos obliga a dosificar la energía de otra manera", explicó.

Soberanía como herramienta viva

Quienes ya han visto la obra de Istúriz saben que lejos de la frialdad de un laboratorio convencional, la propuesta estética del montaje sustituye el instrumenta quirúrgico y las batas blancas poruna puesta en escena limpia, terrenal y cercana. El objetivo es que la juventud puertocruzana se  de mire en el espejo de Fernández-Morán y Rojas no como estatuas de bronce, sino como hombres qu defendieron la dignidad nacional frente a las élites internacionales de la NASA y los centros de poder. 

"Queremos que estos jóvenes entiendan que la soberanía no es un concepto abstracto de los libros de historia, sino una herramienta viva", enfatizó Istúriz. "Buscamos despertar el orgullo por el conocimiento cientñifico e histórico propio, para que miren el futuro no desde la periferia, sino desde la propiedad de su territorio y su pensamiento", afirmó el damaturgo.