Werther Sandoval: "Acuerdos petroleros no ceden la soberanía nacional"
El analista evaluó licencias con EEUU, fiscalización del Estado y equilibrio de precios
10/09/26.- En medio del complejo escenario geoeconómico marcado por la reconfiguración de licencias energéticas entre Caracas y Washington, la vigencia de más de mil medidas coercitivas unilaterales y la necesidad de sostener la recuperación económica nacional; el docente universitario e investigador de hidrocarburos, Werther Sandoval, ofreció una lectura técnica sobre el presente y futuro de la industria petrolera venezolana en los micrófonos de Ciudad CCS FM.
Músculo nacional, arquitectura contractual y viabilidad técnica
Sandoval enfatizó que el nivel de extracción actual, situado en torno a los 1.2 millones de barriles diarios, es el resultado directo de la inventiva y el compromiso de la fuerza trabajadora de PDVSA, en un contexto operacional altamente restringido por las sanciones.
Al analizar los acuerdos para la explotación de 17 campos con empresas estadounidenses, el investigador desmitificó las narrativas políticas que sugieren que el país está cediendo el control de sus recursos o que habrá extracciones masivas e inmediatas. Sandoval aclaró que estos contratos no alteran la soberanía jurídica del país, pues la legislación nacional establece un blindaje estricto sobre los yacimientos.
“La Constitución y la Ley Orgánica de Hidrocarburos garantizan de forma inalienable que la propiedad del subsuelo pertenece a la República”, precisó.
Bajo este principio de soberanía, el analista explicó que las estimaciones divulgadas desde EEUU sobre extraer 65 mil millones de barriles en un lapso de 25 años contradicen la ingeniería de yacimientos, ya que para lograr ese volumen se requeriría extraer cerca de 8 millones de barriles diarios. En una concesión operacional típica a este período de tiempo, precisó que lo técnicamente factible para las empresas privadas es extraer cerca de un 20 % de esa cifra (unos 17 mil millones de barriles), respetando siempre la propiedad estatal del recurso.
Sinergia de mercados, soberanía tecnológica y fiscalización estatal
El especialista abordó el interés de las refinerías estadounidenses en el crudo pesado de la Faja Petrolífera del Orinoco, señalando que la expansión del fracking (técnica de perforación del subsuelo) en la nación norteamericana generó una sobreoferta de crudos livianos que exige ser combinada con crudo pesado venezolano para equilibrar la dieta de refinación y maximizar la obtención de derivados.
Sobre el volumen de extracción, sostuvo que la meta proyectada de 1.5 millones de barriles diarios responde a la estrategia global de las empresas para no saturar el mercado ni deprimir los precios del combustible. En este marco comercial, Venezuela se consolida como el segundo proveedor de petróleo a la nación estadounidense, ubicado detrás de Canadá.
Asimismo, Sandoval advirtió que la industria de hidrocarburos es altamente intensiva en capital pero genera una baja demanda de mano de obra directa. Por ello, instó al rubro de los hidrocarburos a fortalecer el monitoreo, la medición y el registro de la producción mediante herramientas avanzadas como la inteligencia artificial, además de promover la formación de profesionales venezolanos con visión patriótica e implementar ingeniería inversa para absorber tecnologías sin perder talento ante las transnacionales.
Techo productivo, pertenencia a la OPEP y rigor ambiental
En el plano de la geopolítica energética, Sandoval descartó una desvinculación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), recordando la condición de Venezuela como miembro fundador desde 1960. Aclaró que la decisión sobre las cuotas y niveles de producción es una potestad soberana del Estado venezolano.
El analista propuso establecer un techo productivo consciente y diversificar el aparato económico nacional antes que perseguir volúmenes de extracción desmedidos.
“A partir de los 2.5 millones de barriles diarios, el indicador de desarrollo para Venezuela debe ser producir menos petróleo porque se han potenciado el aparato productivo interno y la agricultura”.
Finalmente, Sandoval sugirió un estricto control ambiental sobre el impacto minero y petrolero en ecosistemas vulnerables como el río Orinoco y el Lago de Maracaibo, concluyendo que la verdadera siembra del petróleo radica en canalizar la renta hacia la infraestructura de salud, educación y vialidad para consolidar un modelo productivo autosustentable.
THUAREZCA JULIO / FOTOGRAFÍAS: ENRIQUE HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS
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