Red de extorsión y narcotráfico sacude al gobierno de Bolivia
Rodrigo Paz está siendo investigado por su presunta vinculación con estos delitos
20/08/26.- El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Rodrigo Paz, enfrenta la peor crisis de su mandato tras la revelación de múltiples denuncias de extorsión que involucran a funcionarios de su círculo más cercano.
Según informó el portal Radio Miraflores, las investigaciones policiales, cada vez más intensas, apuntan a la presunta existencia de una red mafiosa que habría operado bajo la protección de sectores del Ejecutivo.
El caso escaló tras el atentado contra la abogada Nadia Beller, una de las principales denunciantes en esta trama. El lunes 17 de agosto, Beller recibió tres impactos de bala en la ciudad de Santa Cruz.
La jurista señaló directamente a Fernando Cerimedo, asesor personal del presidente Paz, como presunto responsable de gestionar autorizaciones irregulares para el despegue de aeronaves vinculadas con carteles del narcotráfico.
Además, Beller lo acusa de liderar una estructura dedicada al cobro de comisiones ilícitas. Estas denuncias apuntan a un presunto entramado de corrupción, enriquecimiento ilegal y posibles vínculos con actividades del narcotráfico.
Cerimedo fue asesor del presidente de Argentina, Javier Milei y, según las acusaciones difundidas habría abandonado Argentina tras ser vinculado con un proceso judicial relacionado con la muerte de su expareja.
Las denuncias también alcanzan a la primera dama, María Elena Urquidi, a quien Beller vincula con el presunto cobro de comisiones ilegales en la importación de combustibles, un sector estratégico y de alto valor económico para Bolivia.
En este contexto, el Ministerio Público boliviano habría ordenado la aprehensión de Cerimedo en el aeropuerto internacional de Viru Viru, mientras avanza una investigación sobre su posible participación en el atentado contra Beller y en la supuesta red delictiva.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, pidió una investigación “rigurosa, profunda y transparente”. En ese sentido, las acusaciones que rodean al Palacio Quemado profundizan la presión sobre el Ejecutivo y alimentan la incertidumbre política.
Bolivia atraviesa un momento de tensión política y social. Las denuncias de extorsión, corrupción y narcotráfico en el entorno presidencial, sumadas al ataque contra una testigo clave, plantean interrogantes sobre una posible infiltración de estructuras criminales en el Estado.
CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDAD CCS
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