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Maestro Vicente Emilio Sojo, pilar fundamental de la música venezolana

Guatireño de ingenio creador formó las generaciones de oro en la música nacional

 Fue musicólogo, educador y compositor venezolano.


11/08/26.- Considerado unánimemente como el padre del movimiento musical moderno en Venezuela, la impronta de Sojo trasciende el tiempo como el cimiento sobre el cual se erigió la infraestructura académica, orquestal e institucional de la cantata patria. 

En el marco de las efemérides culturales del país, la nación rinde un sentido tributo a la memoria del maestro Vicente Emilio Sojo, insigne compositor, director de orquesta y pedagogo guatireño cuyo fallecimiento aconteció el 11 de agosto de 1974.

​Nacido en Guatire el 8 de mayo de 1887, consagró su vida al rescate, sistematización y elevación del acervo sonoro tradicional y polifónico de la República, pero mucho antes de sus logros es sabido que Vicente tuvo que atravesar una infancia de máxima humildad y de vaivenes entre Guatire y Caracas, donde finalmente se residencia y subsiste a través del trabajo de la tabaquería y como pintor, siendo la música su meta.

Logra ingresar a la Escuela de Música y Declamación de la Academia de Bellas Artes, donde sus profesores se dieron cuenta de su inteligencia y sensibilidad excepcionales. Ya era conocido no solo por músicos de la época sino por los habitantes de la Caracas de mediados del siglo veinte.

Siempre de traje oscuro y chaleco, reloj de bolsillo, caminaba por Santa Capilla, por los lados cercanos a la Escuela Superior de Música y en poco tiempo hizo realidad su visión de vanguardia: cofundar en 1930 la Orquesta Sinfónica de Venezuela (OSV), la primera agrupación orquestal permanente del país, así como el célebre Orfeón Lamas, institución pionera en la difusión del canto coral nacional.

Desde la cátedra de composición de la Escuela de Música José Ángel Lamas en 1944, el maestro formó a la gloriosa generación de compositores venezolanos, entre ellos Antonio Estévez, Evencio Castellanos, Lauro e Inocente Carreño, sembrando la simiente del humanismo musical que distingue al país en el panorama internacional.

Fue electo como senador de la República por el estado Miranda, entre 1958 a 1963, y en su honor colocaron su nombre a una urbanización en Guarenas.

La vida y obra del "maestro de maestros" como lo apodó la nación, ha sido testificada en innumerables libros, trabajos de investigación y hasta en la prensa nacional de su época, donde con frecuencia era consultado por muchísimos y variados temas, sobre todo en el área cultural y musical.

ORIANNA GONZÁLEZ / CIUDAD CCS