Caracas, 29 de junio 2026
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La organización es una de las fortalezas ante la contingencia

La ayuda entre los mismos afectados ha sido un sinónimo de la resiliencia popular

En el Nuevo Circo se encuentran refugiadas personas de la parroquia Santa Rosalía.

28/06/26.- Cuatro días han transcurrido desde los catastróficos terremotos que sacudieron varios estados y ciudades del país, principalmente La Guaira, pero Caracas no quedó exenta del fenómeno natural que produjo decenas de edificios colapsados y personas damnificadas. En ese sentido, el pueblo caraqueño ha dado muestra de organización en estas horas de dificultad que vive el país.

Ya se ha vuelto normalidad ver en cualquier calle o avenida capitalina, un camión con alimentos o personas en caravana de motos, suministrando ayuda a los transeúntes y a quienes se encuentran en campamentos transitorios a la espera de volver a sus hogares.

Ciudad CCS visitó este domingo campamentos transitorios y centros de acopio en los que se puede ver esa unión entre los afectados por el doble movimiento sísmico.

El Nuevo Circo es uno de esos lugares donde prácticamente a cada segundo entra un equipo de voluntarios a llevar algún tipo de ayuda a los necesitados.

“Tras los acontecimientos del terremoto que vivimos el miércoles, la comunidad pudo reaccionar de manera rápida y todos pudieron desalojar el edificio. No tuvimos pérdidas humanas ni lesionados, simplemente afectaciones de la estructura, la cual es habitable, solo que requiere algunas reparaciones, que Dios mediante las van a realizar”, expresó Yeraldine Chagaray, vocera del urbanismo Los Ojos de Chávez, parroquia Santa Rosalía.

El pueblo recibe la necesaria ayuda.

“Nos hemos organizado, nuestra prioridad han sido los niños y adultos mayores. Supersorprendida con la solidaridad de las personas del entorno; no ha faltado agua, no ha faltado comida ni útiles para los niños. Nos hemos organizado por las mismas vocerías para hacer inventario de lo que disponemos y entonces vamos haciendo una distribución lo más equitativa posible, para que todos podamos mantenernos durante esta contingencia”, agregó.

En este lugar las personas han recibido numerosas donaciones, al punto que algunas ropas o insumos que les sobran, las llevan a otros centros de acopio para que se distribuyan a quienes las necesiten.

Más arriba se encuentra el centro de acopio de Protección Civil; allí la habitante del agrietado edificio Immaculada, Patricia Blanco, notoriamente angustiada todavía por lo que fue el doble evento telúrico, aseguró que “Nuestro edificio se encuentra ubicado en la esquina Perico; los que vivimos allí lo que hacemos es medio subir, hacer algo rápido y nos vamos, porque las paredes resultaron golpeadas”.

Sostuvo que "Nos hemos unido mucho y fíjate que aquí nos estamos organizando para estar más cómodos a la hora de cualquier cosa, porque hemos sentido las réplicas del temblor, pero ahora estamos en un suelo firme. Durante este tiempo hemos estado riéndonos, echando cuentos, para mantenernos felices porque estamos vivos. Hemos visto cómo alguien de una carpa le lleva comida a otro vecino, le regala una ropa que ya no le queda y eso emociona, porque ahorita estamos bastantes necesitados".

La solidaridad es fortaleza

En el Complejo Educativo Andrés Bello reciben atención médica primaria.

 Otro centro de atención está en el Complejo Educativo Andrés Bello, en la parroquia La Candelaria; allí su director, Joel Acosta, relata cómo se han mantenido en cohesión los afectados.

“Tenemos dentro de la institución a un aproximado de 130 personas que habitan en zonas aledañas de la parroquia y viven tanto en el edificio Continente como en el Silvia, infraestructuras que quedaron totalmente afectadas por los terremotos, y les estamos brindando atención primaria. La gente aquí está organizada y se ha logrado la atención médica, psicológica y todo lo que tiene que ver con salud”, apuntó.

Acosta resaltó que han recibido gran cantidad de ropa, zapatos, insumos médicos para primeros auxilios, kits de aseo personal, agua potable, ente otros artículos. “Tenemos un trabajo mancomunado; todos colaboran con la limpieza, la recolección de basura y todo eso”, puntualizó.

Moteros desplegados en Caracas

María Laura Silva, integrante del Club Motero Aventureros en 2 Ruedas, presente en el centro educativo, explicó el motivo por el que se sumó a esta labor humanitaria, el grupo al que pertenece.

"Somos un club motero que hace vida en Caracas desde hace año y medio. En medio de la situación nos hemos abocado en las calles a llevar comida, llevar insumos. También tuvimos un enlace con médicos voluntarios que vienen de Maracay y ellos decidieron ofrecerse como voluntarios a los distintos centros de alojamiento, donde sabemos que hay personas que requieren atención médica inmediata; más de 100 médicos están con nosotros. Creo que mientras más voluntades nos sumemos para abarcar distintos espacios, la onda expansiva de ayuda va a ser de mayor alcance", reflexionó.

Scouts presentes

Cientos de piezas de vestir organizan los scouts dentro del liceo Andrés Bello, para su distribuición.

Los afectados no son los únicos que se encuentran en el Andrés Bello; la agrupación Scouts Independientes de Venezuela, a través de su jefe, Richard Machado, explicó su labor.

“Nuestro trabajo aquí es ayudar en la clasificación de toda la ropa que han traído como donativos, y el traslado de los alimentos que nos han donado para darlo a la parte directiva de la institución, que son los que están encargados de atender la parte de alimentos e insumos médicos”.

En la Almacenadora también atienden

Almacenadora Caracas con ayuda humanitaria.

Luego, Ciudad CCS se trasladó hasta la Almacenadora Caracas, un ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Industria y Comercio Nacional, que se encuentra en Catia. En este lugar han recibo hasta la fecha un total de 500 camiones con insumos y donativos para la atención de los más necesitados.

En dicho galpón, el esfuerzo se centra en clasificación y despacho rápido de los siguientes recursos esenciales: Material de bioseguridad, agua potable, colchones y alimentos no perecederos, ropa, calzado y productos de aseo personal.

Personal de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana labora en el cargamento de los camiones.

El doble terremoto impactó casas, edificios, negocios, y la estabilidad emocional de mucha gente. Sin embargo, ese espíritu solidario que caracteriza al venezolano de a pie, ha sido un arma poderosa en estas horas de conmoción, y eso ha podido visualizarse.

FRENCK ESTEVES / FOTOGRAFÍA: BERNARDO SUÁREZ / CIUDAD CCS