BORRADOR-DETRACTORES DEL CONGRESO DE PANAMÁ
24/06/26.- La idea integracionista de Simón Bolívar al convocar el Congreso de Panamá no contó a carta cabal con el beneplácito de algunos sectores, tanto a lo interno en la región, como a lo externo. Aquel tratado anfictiónico propuesto por el Hombre de las Dificultades fue saboteado por las élites oligárquicas recelosas del poder del Libertador, el regionalismo de las nacientes repúblicas, los constantes conflictos internos y disputas fronteriza, por una parte, y por la otra los intereses imperiales de Estados Unidos y Reino Unido, quienes prefirieron acuerdos comerciales bilaterales con las nacientes repúblicas, antes que con una confederación hispanoamericana.
A propósito del bicentenario de aquella convocatoria, ya en una primera entrega analizamos los antecedentes de dicho congreso en entrevista sostenida con el profesor, investigador y comunicador historiográfico, y quien fue uno de los panelistas en el reciente coloquio internacional Patria es América, efectuado en Caracas en el marco de los 200 años del llamado de Bolívar, Ubaldo García. Ahora, en esta segunda entrega conversamos nuevamente con el experto para referiremos, esta vez, a los detractores y enemigos del sueño unionista bolivariano.
— ¿Fue una utopía el proyecto unionista del Libertador al convocar el Congreso de Panamá?
— Hasta diciembre de 1824, todos los proyectos emprendidos por Bolívar habían terminado con resultados exitosos, aún en contra de las dificultades y de las opiniones negativas. Las oligarquías siempre se opusieron a los avances del caraqueño porque atentaba contra los intereses de las élites. El programa federativo para unir a las nuevas naciones de América era posible y fue una idea luminosa para asegurar la independencia y enfrentar a los bloques del poder mundial. Lamentablemente, los ataques fueron muy grandes y continuados. Los "hermanos" del Norte y la Santa Alianza europea trabajaron intensamente con las élites regionales para descalificar tan magna empresa de liberación.
— ¿Se puede considerar el Congreso de Panamá como un fracaso absoluto?
— Para 1825 las potencias europeas miraron con preocupación la trayectoria y éxitos del ejército colombiano. Se movieron fuerzas sutiles para imposibilitar los objetivos de la anfictionía. Los tratados no se refrendaron, pero el proyecto se salvó y las ideas luminosas de Bolívar marcaron el camino para la unión, el diálogo y la paz. El derecho natural de los pueblos tendrá en la anfictionía el ejemplo para refrendar la igualdad de los hombres, la soberanía territorial y la lucha contra el injerencismo. Ese proyecto sigue latente y la figura de Bolívar permanecerá como un adelantado en los tiempos.
— ¿Cómo afectó al proyecto bolivariano el hecho de que Estados Unidos llegara tarde a la cita?
— La Secretaría de Estado en Washington prendió las alarmas por el increíble avance del liderazgo de Bolívar e influyeron sobre Chile para que no se presentara en Panamá. La Argentina, muy cerca de Inglaterra, se enfrentaba en guerra contra el imperio del Brasil. Por eso faltaron a la cita del Istmo. Los ingleses, por su parte, fueron observadores, como para no perderse los entretelones del momento. Sus intereses comerciales estaban en juego y los norteamericanos no llegaron en físico al lugar, aunque ya las instrucciones para el boicot estaban dictadas y en ejecución. Los delegados peruanos se alejaron del proyecto para tener una marina internacional y mostraron desinterés por la liberación de Cuba y Puerto Rico. Tal vez la presencia del libertador en Panamá habría inyectado los ánimos y la influencia sobre los presentes, pero el caraqueño no deseaba participar directamente en las deliberaciones. Los grandes países, más que detractores directos en Panamá, fueron voces discretas para el quiebre en la conducta de los magistrados y representantes.
Se puede decir que los representantes de México llegaron con plomo en el ala y que los del Perú fueron trastornados durante un tiempo, casi un año, que permanecieron para que se abrieran las deliberaciones, hasta que finalmente, de un momento para otro, por las influencias de los periódicos, de las noticias que llegaban… fueron cambiando y se descubrió que tenían conductas diferentes a las que se habían dictado en las instrucciones y que actuaron de una manera distinta.
Además de las presiones o causas externas ¿cuáles fueron los principales desacuerdos a lo interno que impidieron la consecución del objetivo de Bolívar?.
— Sobre la liberación de Cuba y Puerto Rico no hubo acuerdo en Panamá y aún cuando Colombia (conformada actualmente por lo que es Ecuador, Venezuela y Colombia) firmó unilateralmente un acuerdo sobre la formación de la Marina Internacional para la defensa con México, no se llevó a efecto por cambios políticos en esa nación. Perú, no aceptó la discusión sobre la delimitación de fronteras con Colombia y no refrendó los acuerdos por el cambio de gobierno ya que el general Lamar negó la amistad colombiana; incluso, en el año siguiente desconoció a Bolívar y atacó sus territorios. Por otra parte, la propuesta de abolición de la esclavitud pasó sobre la mesa sin importancia, ya que la indemnización para con la liberación era muy grande.
¿Cuál cree que sería la evaluación de Bolívar respecto a los mecanismos de integración regional que existen actualmente en Hispanoamérica hoy día tales como la OEA, la CELAC o MERCOSUR? ¿Reflejan estos mecanismos el cumplimiento de su ideal?
— Indudablemente que el trabajo continuado, enguantado y discreto de los norteamericanos dejó huellas en aquel tiempo. La propuesta de Unión Bolivariana fue mal copiada y convertida en panamericanismo. Sin escándalos, nos enseñaron a cantar aquel himno con orgullo sobre una melodía para la amistad y la buena voluntad, siempre bajo la tutela de Washington. Así se conformó la OEA, con sede en el norte. En tiempos recientes ha surgido la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como una tabla de salvación de los pueblos de América contra los intereses malsanos del imperio norteamericano, lo cual se aproxima al ideal del Libertador, de crear un bloque, una liga de naciones para que le dieran equilibrio al mundo en contra de los grandes.
FIDEL ANTILLANO / CIUDAD CCS
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