Plaza Morelos | El Libertador en Michoacán
Por Ismael Hernández
07/06/2026.- ¿Bolívar influyó en la Revolución Mexicana? Eso dice el cuento El Libertador de Carmen Báez. En este vemos a Bolívar inspirando y dirigiendo simbólicamente a los campesinos rebeldes de Michoacán.
Carmen Báez Carrillo nació en Morelia, capital del estado de Michoacán en 1909. Se graduó como profesora de educación primaria y ejerció la docencia por décadas. A partir de los años treinta, fue columnista del periódico El Nacional y colaboradora en revistas culturales. Entre 1939 y 1941, cumplió misiones diplomáticas en París, Washington y Canadá. No están claras las razones por las que fue dada de baja del servicio exterior, pese a su buen desempeño y a sus excelentes resultados en su prueba de ingreso. El último cargo fue la Dirección Nacional de Cinematografía entre 1962 y 1964. Los siguientes treinta y cinco años de su vida son un misterio, se alejó de la vida pública y no escribió más. Al parecer, siguió dando clases en primaria. Murió el 1999 en la Ciudad de México.
Su obra está compuesta por los artículos y algunos poemas publicados en la prensa, aún no compilados, y por dos libros. El poemario Cancionero de la tarde fue publicado en 1929 en su natal Morelia en plena Guerra Cristera, que fue particularmente dura en Michoacán. Eso puede explicar en parte el limitado impacto de su primer libro. Su segundo y último libro, La roba-pájaros, se publicó en 1957 en el Fondo de Cultura Económica, en el número 34 de la canónica colección Letras Mexicanas. Fue la segunda mujer publicada en esa colección, iniciada en 1952. En 1975, el Fondo de Cultura Económica incorporó La roba-pájaros en la Colección Popular, de presentación sencilla y tirajes masivos, y desde entonces ha contado con dos reimpresiones, una en 1979 y otra en 2001. Sus relatos han sido incluidos en antologías clásicas de cuentos de la Revolución Mexicana, cuentos michoacanos, cuentos para niños y cuentos mexicanos.
Carmen Báez es una de las pocas mujeres que forman parte de la llamada Literatura de la Revolución Mexicana. En muchos de sus cuentos la Revolución y sus secuelas son narrados desde los ojos de los niños o niñas, lo cual nos hace pensar que están elaborados con base en los recuerdos de la propia autora. Otros cuentos tienen como tema la vida cotidiana de los campesinos de los pueblos de Michoacán. Todos están narrados con un lenguaje sencillo y a la vez con toques poéticos, como de hecho es el lenguaje de los campesinos y los niños. Báez no juega con el tiempo, su narración es lineal y sus cuentos siempre tienen un tono similar al de los cuentos populares anónimos. Siendo sus personajes principales los niños, los campesinos y los animales, todo el libro está impregnado de cierta ternura inocente. Quizá ello se deba a la vocación y profesión de Carmen Báez como maestra de primaria; no debemos olvidar que a lo largo de su vida sus principales interlocutores fueron los niños y las niñas. Sin embargo, La roba-pájaros tiene pasajes terribles, no podía ser de otro modo si se habla de una revolución.
El cuento El Libertador trata de un hombre que solía sentarse a la sombra de un árbol de tamarindo a leer un grueso libro rojo, y luego se quedaba mirando al horizonte, hasta que los ojos se le tiñeron de azul. Los niños lo llamaban loco y particularmente unos hermanitos solían jugar con él. Los campesinos lo buscaban para hablar largo con él y cuando regresaban habían recobrado el orgullo perdido y podían mirar de frente a los capataces. Una niña le preguntó por qué lo buscaban los campesinos y por respuesta abrió su libro rojo y les mostró una estampa diciendo con un gesto sombrío: "Este es Napoleón" y luego, con gesto sereno y en tono confidencial les mostró otra estampa de su libro diciendo: "Pero este es Simón Bolívar". La niña preguntó: "¿Y quién es Simón Bolívar"; y él contestó: "Un Libertador".
Un día ya no se vio más al loco debajo del árbol de tamarindo leyendo su libro rojo y mirando al horizonte. Poco tiempo después llegó al pueblo la noticia de que los campesinos se habían levantado en armas pidiendo tierra y pan, que mataban a los capataces e incendiaban las haciendas, que tomaban el maíz y en frijol y lo repartían entre la gente pobre. Tiempo después llegó la noticia de que los soldados habían ahorcado en el río al jefe de los alzados. Una multitud de curiosos y los niños fueron a verlo y reconocieron a su amigo el loco. Un hombre dijo: "Eso se ganó por meterse de libertador". Pasó el tiempo y una mañana mientras los niños desayunaban tristes oyeron que por la calle pasaban en tropel muchos soldados a caballo. El hermano menor preguntó a dónde iban y la hermana mayor respondió con seguridad y en tono confidencial: "Andan buscando a Simón Bolívar para ahorcarlo...".
¿Bolívar inspiró e influyó a los campesinos que hicieron la Revolución Mexicana? No tenemos conocimiento de un estudio historiográfico riguroso que lo demuestre, pero la literatura suele darnos un retrato, mucho más profundo y preciso de lo que parece, de la subjetividad y los anhelos de los hombres y mujeres que hacen la historia. Es innegable que Bolívar ha guiado a quienes en América Latina, en el Caribe y en el mundo han luchado por la libertad y la justicia, y que los poderosos todavía hoy lo siguen buscando inútilmente para ahorcarlo…
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