Plaza Morelos|¿Cómo llegaron a Caracas Benito Juárez y Margarita Maza?
12/04/2026.- Cuando uno se encuentra en otro país, cualquier presencia, cualquier rastro de la patria se convierte en un hallazgo y en una especie de refugio, pues es un pedazo del propio suelo natal. Además, esos lugares son la huella de un país en el otro y dan cuenta de la historia de la relación entre ambos. Por eso son tan importantes los monumentos, estatuas, placas, el nombramiento de calles y avenidas, todo lo que dé testimonio del acercamiento y amistad, en este caso, entre México y Venezuela.
Son muchos los monumentos y espacios públicos dedicados a México en Venezuela. Tan solo en Caracas tenemos la avenida México, y a lo largo de ella la plaza Morelos y las estatuas de ese prócer, Lázaro Cárdenas y Benito Juárez; el busto de Emiliano Zapata en el Paseo de la Revolución, en la avenida Libertador; la plaza Benito Juárez, con busto del héroe, en la Alta Florida; un mural en el Hatillo; otro mural, muy deteriorado y recientemente borrado, en la esquina de avenida México con Sur 23 y, finalmente, la calle México en Catia. Sin embargo, no teníamos registrada la existencia de los bustos del presidente Benito Juárez y su esposa, la patriota Margarita Maza, instalados en la Escuela Experimental Venezuela, ubicada en la misma avenida México.
Ante cada uno de ellos, nos preguntamos: ¿cuándo fueron colocados esos monumentos y plazas? ¿Cuándo fueron nombradas esas calles? ¿Por qué en ese lugar? ¿Cuál era el contexto político social del momento? ¿Qué lo motivó? ¿Quiénes eran los gobernantes de cada país en ese entonces? ¿Quiénes fueron los artistas que realizaron las obras? ¿Qué significan para los habitantes de Caracas y sus visitantes? ¿Cómo se los han apropiado? ¿Han tenido el efecto buscado de generar simpatía y amistad entre ambos países? ¿Han cumplido su otra misión, la de dar a conocer la historia y cultura de México?
En el caso de los bustos de Benito Juárez y Margarita Maza en la Escuela Experimental Venezuela, la historia es la siguiente: el presidente Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) desplegó una vigorosa política exterior, que buscaba colocarlo como un líder del llamado tercer mundo, lo cual no estaba exento de contradicciones y ambigüedades, al igual que su política interna. Por ello buscó acercarse a gobiernos "no alineados", es decir, que no fueran del bloque socialista, pero que al menos discursivamente se presentaran como ajenos al otro bloque, liderado por los Estados Unidos.
Desde esa mirada destacaba en América Latina el gobierno de Carlos Andrés Pérez en Venezuela, un socialdemócrata claramente opuesto al bloque socialista que, al mismo tiempo, realizaba actos que se veían como independientes de las políticas estadounidenses. Por todo ello, Echeverría visitó Venezuela en 1974 y, en reciprocidad, al año siguiente Carlos Andrés Pérez visitó México. Ambos gobernaban países petroleros y buscaban defender los precios de los hidrocarburos, y ambos buscaban fortalecer la unidad de América Latina y el Caribe y su independencia. Esto se tradujo, durante la visita de Echeverría a Caracas, en que ambos mandatarios acordaran las bases para la creación del Sistema Económico Latinoamericano (SELA).
El entendimiento entre los presidentes Luis Echeverría y Carlos Andrés Pérez fue inmediato y auténtico. No solamente eran afines como personas; también lo eran sus partidos políticos: el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Democrática (AD). Los sentimientos de amistad y cercanía que demostraron ambos gobernantes, partidos y países durante esos encuentros fueron sinceros y profundos.
Entre los muchos sitios de Caracas que Echeverría visitó estuvo la Escuela Experimental Venezuela, donde su director, el profesor Víctor Turmero, le expresó su deseo de contar con algún monumento para honrar a los héroes de su país. Por supuesto que el presidente aceptó, pero fue hasta el 25 de noviembre de 1977, ya en la presidencia de José López Portillo, cuando fueron colocados y develados los bustos de Benito Juárez y Margarita Maza en el Patio de las Américas. El acto estuvo presidido por el director de la Escuela, el ya mencionado profesor Turmero, y el embajador de México en Venezuela, José Gascón Mercado.
Los bustos vaciados en bronce fueron hechos en México por Ernesto Tamariz Galicia, quien se distinguió por la realización de obras monumentales en espacios públicos dedicadas a personajes históricos. Fue uno de los escultores mexicanos más prolíficos del siglo XX y participó en la construcción de algunos de los monumentos más emblemáticos del país, como el Altar a la Patria o el Monumento a los Niños Héroes en el Bosque de Chapultepec y el Monumento a la Revolución. La Escuela Experimental Venezuela alberga, pues, las obras de uno de los escultores más importantes de México. Los bustos de Benito Juárez y Margarita Maza son un presente a la altura de la escuela donde se encuentran, que en sí misma es patrimonio cultural de la nación.
Ismael Hernández
