Madres Deseantes: espacio para disfrutar expresando nuestros deseos
El teatro permite a las mujeres manifestar su poder creativo para conectarse con la vida
08/05/26.- Este domingo 12 de mayo, Venezuela se viste de alegría y afecto para celebrar a una de las figuras más importantes de nuestras vidas: las madres, en un reconocimiento sincero y sentido al rol que estas, pilares fundamentales en cada hogar, desempeñan en la construcción de la sociedad venezolana.
Como parte de la celebración de este día especial, arraigado en la tradición y el profundo amor familiar, se nos ofrece la oportunidad de participar en el Taller Montaje “Madres Deseantes”, “un espacio para acercar a las participantes a una poética propia desde el teatro, en donde a través de técnicas de voz y dicción, expresión corporal y actuación darán vida a unos personajes maravillosos, mujeres que hablan del deseo, de eso que nos mantiene vivas, ese alimento, ese pulso, ese vértigo y gozo que nos recuerda porqué estamos aquí”.
Esta afirmación pertenece a la actriz, bailarina y artista circense, Gabriela Mari, quien guiará el desarrollo de dicho taller impulsado por la agrupación Del Timbo al Tambo, todos los viernes de mayo y de junio, de 5:30 pm a 8 pm, en el Museo Nacional de Arquitectura Juan Pedro Posani, ubicado en la avenida Bolívar de Caracas. El programa incluye una muestra final sobre una pieza teatral que se llevará a ejecución el sábado 27 de junio.
En entrevista ofrecida a nuestro diario digital Ciudad Ccs, la artista formula la invitación “a permitirnos ese espacio, conectar con el cuerpo de otra manera, dando rienda suelta al cuerpo, a nuestra voz, decir lo que tengamos que decir y después el arte allí se encarga de que sea cantado, de que sea poesía, de que sea puesto en escena con un vestuario que tenga que ver con lo que estamos sintiendo y, sobre todo, hablar de cómo el sistema nos usa”.
Más allá del Día de la Madre
Este taller pareciera estar referido exclusivamente a esta celebración, pero conforme lo expresa la actriz no es así. “Este taller está enmarcado en la vida, en que las mujeres se regalen la posibilidad de tener un espacio para ellas y conectar con su cuerpo, con su voz, con sus deseos más profundos y que el teatro les sirva como herramienta para la vida y para que juntas podamos crear una puesta en escena donde podamos expresar todo aquello que deseamos, más allá de los conflictos y de todas las vicisitudes que puedan vivir las madres en el momento histórico que estamos pasando”, expresó.
Al respecto, Mari enfatiza, “en este espacio, aunque se hace referencia los conflictos porque son parte de la vida, quiero darle preponderancia a nuestros deseos, algunos de ellos hasta olvidados”
Objetivos del taller
El espacio de madres deseantes es abrir la posibilidad de regalarse dos horas y media a la semana para ellas, para explorar su cuerpo, para moverse de una manera que no sea como para picar cebolla, para desempeñar su trabajo, su profesión u oficio.
Segundo, después de permitírselo, explorarse. “Todas las mujeres somos creadoras y el teatro va a servir como de contenedor para recibir todo lo que las mujeres tienen ahí 'guardadito', para profundizar en esos deseos que, incluso, puedan estar olvidados”.
Hay algunas que hemos cortado con esas formas y hemos dicho “me voy a dar el chance a como dé lugar”, lo cual no es que sea fácil. “Estamos yendo contra todo pronóstico, contra todo lo que nos ha demandado el patriarcado, el sistema, la sociedad, hasta nuestra propia familia”, subraya Mari.
¿Por qué el teatro?
Al respecto, la bailarina afirma que ama el teatro con especial interés en el teatro social y todas las experiencias que ha logrado conocer, desea compartirlas con quienes a ella se acercan en los talleres, para que se lleven herramientas para la vida, “porque el teatro nos da muchas herramientas para conocernos nosotros mismos, nuestras potencialidades (…) así como conectar a las mujeres con el arte porque este tiene una manera deliciosa de expresar lo que tengamos en nuestro corazón y de transformarlo”.
El teatro es la manta, los brazos, el pulso, el camino que nos sostendrá, nos animará, nos guiará a crear desde las infinitas posibilidades y formas de cada una, logrando realizar una muestra como objetivo concreto del Taller montaje. Esta será el cierre que nos hará viajar entre esas historias, que a su vez hilaran la historia central: El Deseo, señala la agrupación Del Timbo al Tambo en su cuenta de Instagram.
¿Cuán fácil es su labor?
Siempre resulta cuesta arriba. “Me planteo un proyecto, hago la programación, busco el espacio, hago la convocatoria, la gira de medios y cobro el taller, aunque esto no es limitante. La idea es no tener que esperar porque ningún ente da la posibilidad”, expresó.
Por lo tanto, su labor la lleva de manera independiente. No obstante, se muestra interesada en lograr el apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, Misión Cultura, Fundarte. “Me encantaría trabajar con estas instituciones, pero no siempre puedo esperar por lo demás para cumplir mis sueños, aunque sean chiquiticos”, agrega Mari.
Sobre la crianza de los hijos
Históricamente, la mujer venezolana ha sido la que sostiene, la que mantiene y cuando nos rebelamos al decir, por ejemplo, quiero ser profesional, tengo otros deseos además de ser madre, criar y sostener el hogar, el sistema patriarcal se aprovechó de eso. Entonces, ahora, las mujeres son amas de casa, crían los hijos, trabajan y entonces no le da tiempo para ellas.
En este sentido, hace un llamado a las madres de varones, que “lo hagamos distinto porque también está allí en la educación de la casa, enseñarle a los varones a ser responsables, a participar; de verdad, llevar su rol de hombres, no desde lo patriarcal, sino del sentido de protección, el respeto, el apoyo y la presencia”.
Más sobre la actriz
Su investigación ha estado enfocada en los espacios abiertos o diversos, distintos a una sala de teatro. Para ella es vital conectar el arte con lo cotidiano y ser también desde ahí. Ha trabajado con distintas agrupaciones, algunos de ellos: Teatro extremo, Art-O, Cortocirkito, Ateneo Casa del Arcoiris, drama & Dance, Amaká, Vox Internacional Theatre, CeZa Producciones, Mujer Tambor, Sarta de cuentas, entre otros.
Tiene 24 años de experiencia, ya que comenzó a participar en proyectos profesionales en 2002. Tiene formación nacional e internacional en circo, danza y teatro. Ha tomado talleres de danza, entre ellos tango, danza butoh, danza contemporánea, ballet y danza africana. Tiene una muy rica experiencia en teatro de calle, teatro urbano, teatro físico, teatro de sala, experimental, entre otros.
En circo ha realizado varios performance y ha tomado 4 talleres de clown (payaso), también de malabares y verticales (parada de mano); hizo varios talleres de tela, zancos, y también ha participado en proyectos documentales realizando voces en off y he actuado en comerciales.
A nivel formativo ha facilitado talleres de teatro a niños, niñas, adultos, a estudiantes de teatro, a mujeres y durante 3 años fue la directora artística del Laboratorio de Artes Urbanas del Parque Cultural Tiuna El Fuerte dedicado a adolescentes, en donde creaba con todas las disciplinas (graffiti, producción musical, rap, hiphop, dance hall y producción audiovisual) una pieza teatral, con un nivel de excelencia. Del Timbo al Tambo es un proyecto con 18 años de experiencia.
Otros proyectos
En este mes de mayo, comienza el taller dedicado a niños y niñas que realiza todos los años. Tiene una ludoteca itinerante activa desde 2017, donde muestra a os niños y niñas bondades de nuestra ciudad para que conecten con el amor, la empatía, el respeto, la responsabilidad, los vínculos y, desde esos valores, conectar con la naturaleza, con las artes y con lo que nos da bienestar en nuestro país
Mensaje a las madres
Siente un gran respeto hacia las madres. “Como hija, desde que soy madre, comencé a comprender más esa angustia, ese amor, que parece no tener límites y, sobre todo, la gran responsabilidad de ser madre, especialmente en lo que se refiere a la crianza, al amor, a la presencia; la importancia de criar con amor, con presencia, escuchar a los hijos y mostrarles el mundo tal como es”.
En pocas palabras, formar seres humanos sensibles, solidarios, es decir, gestar una educación para formar personas buenas, entendiendo que no se trata de que sean simplemente obedientes, sino capaces de cuestionar aquello en que los adultos nos equivocamos.
LUCILA CONTRERAS / FOTOGRAFÍA: JACOBO MÉNDEZ / CIUDAD CCS
