En la Unexca debatieron sobre gastronomía como transportador cultural

Experto expuso cómo la cocina se convierte en herramienta de diálogo global

El invitado internacional explicó cómo la gastronomía atraviesa diversas esferas de la vida cotidiana.

 

06/05/26.- Bajo la premisa de que "la comida es un medio de comunicación y un transportador de cultura", el profesor Leonardo Alberto Montaño Salas ofreció en la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas (Unexca) una ponencia sobre cómo lo cotidiano, como el acto de alimentarse, se transforma en una herramienta de alto nivel político y económico a través del soft power (poder blando).

Para Montaño, la frase "dime qué comes y te diré quién eres" fue el punto de partida para explicar que el alimento no es solo nutrición, sino un acto social con profundas raíces arqueológicas e históricas. Según el especialista, la gastronomía se posiciona como un eje estratégico que atraviesa múltiples esferas de la vida social y política.

Desarrolló que la comida puede convertirse en un elemento clave de la seguridad nacional, al estar directamente vinculada con la soberanía alimentaria, la capacidad productiva de un país y su estabilidad interna usando el poder blando que es la capacidad de un país para influir en otros mediante la cultura, valores e imagen, sin usar la fuerza ni la coerción.

En este sentido, expresó que la alimentación trasciende la simple satisfacción de una necesidad biológica y se configura como un fenómeno complejo que articula dimensiones socioculturales, económicas, ecológicas, filosóficas, políticas, religiosas e internacionales, reflejando las dinámicas de poder, identidad y relación entre los pueblos en el mundo contemporáneo.

Gastrodiplomacia y Diplomacia Gastronómica

El experto señaló el error de Israel con Japón, rompiendo la etiqueta culinaria .

 

Sostuvo que la gastrodiplomacia es como un embajador. Se encarga de representar a su país en el extranjero de la mejor manera posible. Extender puentes, crear oportunidades.

De igual forma, definió ambos conceptos que, aunque estén conectados, son diferentes: conceptualizó que la gastrodiplomacia mantiene un enfoque hacia el "marketing de país". Se trata de una herramienta de proyección estratégica donde la gastronomía sirve para construir una marca nacional, atraer turismo y generar ventas, posicionando la identidad de una nación en el mercado global.

Y la diplomacia gastronómica va orientada en el uso de las normas, cortesías y códigos alrededor de la mesa. Montaño destacó cómo los detalles en una cena oficial no son meros adornos, sino instrumentos que facilitan el cierre de acuerdos, fomentan relaciones de confianza y establecen vínculos políticos y sociales sólidos.

Destacando que en la diplomacia nada es casualidad, donde todo lo que se sirve en una mesa posee una intencionalidad, para ilustrar cómo los detalles pueden construir o destruir alianzas, presentó dos casos emblemáticos.

Por un lado, en un encuentro entre México y Estados Unidos donde se utilizó el limón en ambos platillos, el cual es el producto clave de exportación, simbolizó de forma sutil la interdependencia económica entre ambos países.

Por otro, se mencionó un error en una cena entre Israel y Japón, donde servir un postre en un zapato metálico resultó ofensivo para la cultura japonesa, evidenciando cómo la falta de sensibilidad cultural puede afectar relaciones diplomáticas.

Venezuela: Mezcla, tradición y oportunidad

Al abordar el contexto nacional, el profesor enfatizó que Venezuela posee una gastronomía rica en mezclas y tradiciones que funcionan como un puente cultural y un generador de sentido de pertenencia. La gastrodiplomacia, vista como mercadeo de país, es el vehículo para que el nacionalismo venezolano se convierta en un impulso económico tangible.

La ponencia concluyó subrayando que la Diplomacia Gastronómica es el arte de organizar eventos donde el protocolo protege el acuerdo político. "La comida es el medio para crear entendimiento en un lente global de relaciones internacionales", puntualizó.

Proyección académica

La actividad, organizada por la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas (Unexca), desde la unidad curricular de Administración, forma parte de una serie de clases orientadas a promover un conocimiento descolonizador, anclado en el contexto y en los desafíos geopolíticos y sociales del mundo actual.

El encuentro reunió a estudiantes y profesionales interesados en comprender cómo la tradición culinaria puede convertirse en un activo de poder blando, resaltando la importancia de no subestimar los códigos diplomáticos en la mesa, pues ignorarlos implica dejar de lado una de las herramientas más antiguas y efectivas de la negociación humana.

ARIANNA HERNÁNDEZ / FOTOGRAFÍA: JAVIER CAMPOS / CIUDAD CCS


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