Psicosoma | Paralajes

                                           

                                                   Baila, baila; de lo contrario, estamos perdidos.

Pina Bausch

 

                  La paralaje es el cambio aparente de posición de un objeto cercano frente a un fondo lejano al moverse el observador. Cuando se le observa desde diferentes lugares, la posición es relativa al observador.  

  Carl Sagan

  

El universo es un viaje para autodescubrirnos.

Carl Sagan

                                                         

No me interesa cómo se mueven, sino qué los mueve.

Pina Bausch

05/05/2026.- En el Festival Internacional de Danza Volcánica se presentó la Compañía Nacional de Danza Costa Rica con Paralajes, en abril del 2026, Teatro de Danza. Dirigida por Karol Marenco y Susana Pous.

Paralajes es danza contemporánea que dialoga con la sonoridad, vestuario, atmósfera, movimiento de los cuerpos en sintonía con las paredes, escaleras, muro que desplazan los bailarines con fuerza física; son un elemento activo las paredes en la danza. Nos invita a percibir el mundo desde distintas perspectivas y ángulos; a descubrir las miradas al rotar los ojos, desde espacios diferentes a nuevas arquitecturas que se construyen o derrumban al percibir el universo interno y externo de los bailarines que dialogan en un proceso íntimo y, quizás, se entablen narrativas con el público.

Desde mis "coordenadas", múltiples historias de vida, de la territorialidad del cuerpo que habito, percibo desde lo que soy y voy siendo en la interrelación con mis congéneres de cómo cambia la percepción cuando el punto de vista se desplaza, cuando el mundo intrapsíquico muta y a veces afloran o permanecen fijas o trastocan sus miradas internas y cómo se van conformando mis percepciones de cómo me percibo y miro al mundo, con qué cuerpo perceptivo me asumo o me dejo fluir con los cuerpos acompasados. 

Quizás el cuerpo "es la única nave espacial" que impele al  viaje único, emocional, instintivo, catártico, amenazante, endeble y rebelde, porque toma las riendas de la corporeidad, subjetivación, emociones y sentimientos al descubrir el lenguaje emocional y memoria viva; para Pina Bausch, el cuerpo es un archivo de historias personales y colectivas que expresa verdades profundas a través de gestos cotidianos como reír, llorar, caer, en lugar de pasos virtuosos, buscando la vulnerabilidad y la autenticidad humana.

Según la autora Karla Marenco, se revelan estados transitorios, paisajes emocionales y fragmentos de tiempo que habitan en los personajes. Esta coreografía propone un viaje íntimo y visual que entreteje los estados emocionales desde cuando se les observa, los fragmentos de tiempo y las arquitecturas internas de quienes bailan. 

Paralajes nos invita a observar nuestro mundo desde distintos ángulos visuales marcados por líneas invisibles y notorias, como los procesos de socialización y "el proceso de convertirse en persona", señalado por Karl Rogers, pues casi siempre estamos atravesados por la autoridad y se acepta sin reflexionar, pero el deseo y la pasión dibujan el quehacer humano, como en la danza el fuego efímero retrata momentos inolvidables en Paralajes. Es difícil revolucionarse a uno mismo y ser auténtico. "A veces estas imposiciones vienen desde afuera por nosotras mismas", Marenco.

Desde las paredes fragmentadas y los límites materiales físicos, los ejecutantes confrontan sus riesgos "y una protección a la vez", porque el muro es una metáfora hacia el libre albedrío o salvación; son muchos "los caminos culebreros", las pruebas que enfrentamos para vencer, escalar y encontrar la salida.

La escenografía y el entorno físico juegan un papel fundamental en la transformación de la mirada y la percepción, a menudo funcionando como un elemento activo más que un simple fondo. La experiencia visual al percibir los movimientos de las paredes-muro se centra en cómo mira el espectador y danzarín, cómo cambian en la interacción espacial con los bailarines al sentir sus emociones al contacto de extremidades. Los bailarines no solo ven con los ojos, sino que perciben el entorno con todo el cuerpo en movimiento. Al desplazarse, girar la cabeza o cambiar de posición, experimentan un flujo óptico que les proporciona información directa sobre el ambiente.

El concepto de flujo óptico de James Gibson incluye el paralaje de movimiento que se aplica en el arte de la danza. 

La respuesta corporal en el contacto físico es una reacción instintiva y refleja al estímulo físico del compañero, guiada por la percepción kinestésica y no por decisiones voluntarias. Steve Paxton describió que el cuerpo aprende a liberar la tensión muscular y a abandonar el control consciente para fluir con las leyes físicas (gravedad, impulso, inercia). Esta respuesta surge del tacto, donde la piel actúa como "la mejor fuente de imágenes", permitiendo una comunicación física directa y una improvisación espontánea entre los cuerpos, donde las zonas corporales de hombros, espalda y cabeza sirven como puntos de apoyo para sostener o mover al compañero; los giros y las espirales son movimientos continuos que permiten enlazar apoyos y desplazarse alrededor del cuerpo del compañero, transformando la energía del contacto en un flujo ininterrumpido de caídas, rodadas y transferencias de peso.

En el contact improvisation, el uso de los ojos se transforma radicalmente; se abandona la visión enfocada y analítica —cortical— para adoptar una visión periférica abierta de hasta 180 grados, sin un punto fijo. Esta visión permite al bailarín situarse en el espacio, reorientarse y estar alerta a su entorno y al compañero, sin interrumpir el flujo del movimiento por el tacto, como señaló Steve Paxton al afirmar que, mientras el cuerpo gira, el entorno puede parecer moverse a los ojos, pero el suelo permanece estable al tacto, demostrando que el contacto físico es la guía.

En un mundo polarizado, el poder demarca o marcan los cuerpos y esta danza creada por dos jóvenes artistas mujeres le canta a la esperanza, al grupo humano y nos inspira a recrear nuevas miradas, romper fronteras o al menos horadarlas, cual "caballo de Troya", y nunca ser Masada. El arte asesta a los neocolonizadores y desequilibra. La danza primigenia, casi tribal, es un penúltimo derrotero y con Paralajes se abren perspectivas, diversidades, para dialogar con todo lo humano, cuerpos memoriosos que nos atraviesan e instan a seguir andando libres al conocer las memorias que nos habitan y enseñan la fortaleza humana, con la esperanza del poder del movimiento.

"Los bailarines construyen y deconstruyen sus propios espacios en la búsqueda por superar barreras, fronteras, límites que protegen cada espacio personal, cual si fuesen un edificio lleno de puertas y ventanas con pasillos y los afectos indescifrables que parecieran no tener fin", Karla Marenco

Rosa Anka

 

 

 

 


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