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A 51 años de la Victoria de la Primavera,
cuando Vietnam ratificó que
otro mundo era posible.
01/05/2026.- Abril no es precisamente el mes de buena vibra para la Casa Blanca y el complejo militar US Army, que, según sus propios relatos, ha solventado todas las contiendas en las cuales ha intervenido, incluyendo la II Guerra Mundial (1939/1945). En el caso de la agresión a Vietnam, hicieron lo posible por encubrir su derrota como una retirada a favor de la paz, como intentan hacerlo creer hoy en la milenaria Irán.
La verdad histórica nos revela que los hilos de Washington se movieron también en los eventos de Indochina después de la derrota de los japoneses en Vietnam (1945) y la caída de los franceses en Điện Biên Phủ (1954). Tras el telón, Harry Truman (1945-1953), Dwight Eisenhower (1953-1961) y John F. Kennedy (1961-1963) habían movido los hilos a favor de la agresión armada francesa. Se trató de millones de dólares los aportados por Estados Unidos; además, toneladas de armamento para los franceses, incluyendo la propuesta de dos bombas nucleares, ofrecidas a Francia por el secretario de Estado John Foster Dulles, cuando era evidente la caída gala el 7 de mayo de 1954 en el noroeste de Vietnam, tras 55 días de combate.
Terquedad gringa
A pesar del fracaso de la Operación Linebacker II (1972), mediante la cual Nixon pretendió regresar a Hanói y Haiphong a la “edad de piedra”, transcurrieron dos años durante los cuales las tropas revolucionarias vietnamitas entraron en una nueva fase del conflicto, enfrentando al nuevo ejército de un millón de soldados mercenarios vietnamitas del sur, esta vez bajo el mando de oficiales estadounidenses, luego que Nixon violara el Acuerdo de París.
Debieron transcurrir dos años para que las fuerzas revolucionarias vietnamitas se alistaran para entrar en un nuevo escenario del conflicto armado, sin la presencia de las tropas yanquis, mientras que en Estados Unidos, Richard Nixon, se hundía más en el pantano de Watergate (1974), por lo cual el nuevo mandatario, Gerald Ford, debió tomar las riendas del golpeado gobierno gringo. Se trató de razones suficientes para entender el rápido avance de las tropas del FLN, que en 1975 fueron tomando aceleradamente todo el territorio del sur, hasta rodear lo que fuera la capital del sur (Saigón) en los umbrales del mes de abril.
A esas alturas de los acontecimientos, el trabajo de inteligencia vietnamita, al mando del general Phạm Xuân Ẩn, controlaba todos los movimientos de la renovada tropa mercenaria del sur, de tal manera que las últimas batallas, antes de la toma de Saigón, eran monitoreadas a sus anchas por la inteligencia del FLN, que, por supuesto, sabía que Gerald Ford, el sustituto de Nixon, no estaba dispuesto a seguir invirtiendo dólares sin ver las ganancias. De allí la acelerada desintegración del ejército títere que abandonó aviones, helicópteros, tanques de guerra y todo tipo de armas ligeras que pasaron a manos de la población que había tomado las calles de Saigón y ciudades cercanas.
La Victoria de la Primavera
El 21 de abril, las fuerzas enemigas se vieron forzadas a retirarse de Xuân Lộc, mientras el presidente del sur, Nguyễn Văn Thiệu, huía fuera del país. El 26 del mismo mes, las fuerzas de liberación iniciaron la Victoria de la Primavera mediante la histórica Campaña Hồ Chí Minh. A las 11:30 am del 30 de abril (1975), simbolizado por la abrupta entrada al patio central del Palacio Presidencial de un ruidoso tanque soviético M-41, número 390, al mando del oficial Lê Văn Phượng, que hizo temblar el antiguo palacio saigonés, y tal vez a la Casa Blanca ante el golpe definitivo del humilde pueblo vietnamita contra el arrogante imperialismo yanqui.
A la zaga de aquel gigante y simbólico aparato soviético de acero, el M-41, se unió, además, un blindado chino, bajo el mando del entonces capitán Phan Xuân Thệ, comandante del Regimiento 66, que venía de cumplir la misión de tomar la Comandancia de la Marina, la emisora de radio del gobierno títere e izar la bandera rojiazul de estrella amarilla.
Al conocer el desenlace de los acontecimientos al sur de Vietnam, el líder argelino Abdel Bouteflika afirmó ante el mundo que “la victoria del pueblo de Vietnam en las dos guerras consecutivas contra el colonialismo y el imperialismo es un patrimonio de la humanidad del siglo XX".
En el año 1990, la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) anunció la resolución de celebrar y exhortar el centenario del natalicio del presidente Hồ Chí Minh (1890-1990) para reconocerlo como un destacado ciudadano de la cultura y un héroe de la liberación nacional.
"El presidente Ho Chi Minh es un destacado símbolo de toda una nación, que ofreció toda su vida a la causa de la liberación nacional del pueblo vietnamita, contribuyendo a la lucha común de todos los pueblos por la paz, la independencia nacional y el progreso social".
La Victoria de la Primavera, alcanzada por la Campaña Hồ Chí Minh, fue sentida y celebrada como suya por numerosos movimientos progresistas de todo el mundo, principalmente en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, que durante años habían protestado de diferentes formas contra la agresión estadounidense a los pueblos de la indomable Indochina.
Muchos países de América Latina, sobre todo del Cono Sur, como Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, naciones para entonces sometidas por férreas dictaduras militares con el apoyo de la Operación Cóndor, dirigida por la CIA, aunque fue hechura de los franceses que fueron derrotados en Điện Biên Phủ y Argel.
Los estudiantes y obreros venezolanos también sufrieron durante aquellos años la represión policial por defender la causa vietnamita, en especial durante los gobiernos de Rómulo Betancourt, Raúl Leoni y Carlos Andrés Pérez, cuyas gendarmerías, así como la Digepol, que además contaban con los servicios de agentes batisteros, comandados por el sanguinario agente de la CIA, Luis Posada Carriles. Sin embargo, una unidad guerrillera venezolana, la UTC Iván Barreto Miliani, logró ejecutar una audaz operación en una calle de Bello Monte, al este de Caracas, donde fue capturado el teniente coronel (aviación) Michael Smolen. Se trató de una acción que intentó evitar el fusilamiento en Saigón del combatiente vietnamita Nguyễn Văn Troi, quien era señalado por la CIA de planificar un atentado contra el secretario de Estado (EE. UU.), Robert McNamara.
Ángel Bastidas G.
Consultas:
• Nguyen Huy Tuan (2010). Vietnam: Guerra de liberación (1945-1975). Thế Giới edi.
• Hoang Hai/Tan Tu (2004). Phan Xuan An: un general del Servicio Secreto. Thế Giới edi.
