Letra veguera | Residuos del 3 de enero

29/04/2026.- Lo que recuerdo es que la profesora me dice que Jorge Rodríguez confunde el yo con el nosotros mayestático. Mi respuesta fue más o menos esta, en pleno barullo: "Bueno, chama, eso es algo que se debe admitir sin mucho análisis lingüístico y es normal, y hasta deseable: ya es hora de eliminar ese yo baratón que nos tiene jodidos por nosotros, puesto que Jota Erre es representante de una mayoría popular".

Le comento a la profe lo del señor que se niega a aceptar e insiste mucho en hacernos creer lo que escribe, partiendo de sus análisis: no tiene lupa ni culpa. Trato de hacerle comprender lo del desplazamiento o repliegue táctico, y nada. Tendría que leer a Lenin y a Trotski. El 1905 bolchevique.

"En este momento, nuestra soberanía está en vilo —le digo al señor analista—. La vaina es que él no es partidario sino de sí mismo".

El emperador ha deshecho el equilibrio legislativo internacional y ese asalto trastornó "hasta el final" eso que es algo más que un principio y no le importa un carajo.

Todo está vuelto papilla. No es solo la nuestra la que ha escamoteado el emperador, sino también la de Honduras, Argentina, Groenlandia y, si puede, también violará la de Colombia en las próximas elecciones.

No es solo nuestro el problema.

En cuanto a Jorge, que siga diciendo lo que nos ha dañado y arrancado con violencia en el lenguaje que escoja. Es nuestro deber y obligación entenderlo.

Su gestualidad: manos pegadas por los dedos y en alto. "Podría parecer pedante a muchos, pues denota altivez ante el otro —dice la profe—. Una gestualidad natural, ya que es inteligente, sería más apropiada".

En cuanto a la emisión de palabras y confusión en algunas, como sostenible, sustentable y otras, es una estrategia para ceder ante el periodista que quiere llevarlo al declive del discurso vital. "Eso no, dorremifasola síqueno, esavainasíesqueno", le dije.

Las palabras se esconden cuando uno habla. A veces sabemos lo que queremos decir, pero el alfabeto le falla a Olavarrieta. Que si sintió miedo frente al psiquiatra, aunque no se emocionó como Baute, por ejemplo...

Escogió unas frases y las agregó al discurso demoníaco de la Sayona. Es por ello que no hace suya la escritura, quizás menos infalible. Son fenómenos de la escritura y/o de la oralidad.

La soberanía, dice el Petit Robert, se presenta en un estado que no depende de ningún organismo extranjero.

"Intimidar al enemigo con tu verbo preciso y cortante, eso quiero —le dije— si es posible, con un hacha en la mano".

El discurso de Fidel Castro es un ejemplo. Y el de Chávez.

Colorín, colorao...

 

Federico Ruiz Tirado


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