Un canto eterno: Gloria Martín y su legado en la Sala Ríos Reyna

Un homenaje vibrante que unió música, memoria y justicia social en un acto inolvidable

Gloria vive en cada canción necesario, en cada marcha, en cada voz que se alza encontra del sistema y de la opresión. 

 

22/04/26.- La tarde empezaba a caer sobre Caracas, cuando el Teresa Carreño se convirtió en un altar para rendir tributo a una de sus voces más emblemáticas: Gloria Martín. La Sala Ríos Reyna, repleta de asistentes, abrió sus puertas para un evento que trascendió lo musical y se convirtió en un acto de memoria, justicia poética y celebración de la vida de una mujer que hizo del arte un arma, y del compromiso social su bandera.

Pasadas las cinco de la tarde, las primeras notas de las canciones de Alí Primera, amigo y compañero de lucha de Gloria, resonaron en el recinto. Interpretadas por la Orquesta de Caracas, “Los que mueren por la vida” y “Techos de cartón” marcaron el inicio de una cantata que fue mucho más que un concierto. Fue un espacio donde se entrelazaron las raíces de la lucha social, la poesía y la música. La energía de Gloria parecía llenar cada rincón, en un eco de las causas que defendió en vida.

La velada continuó con piezas emblemáticas de la obra de Gloria Martín, como “Bandolero”, cuya interpretación produjo en el público una mezcla de nostalgia, rebeldía y compromiso revolucionario. Las voces se unieron en un coro espontáneo, de pie, mostrando que su legado sigue vivo en el corazón de quienes luchan por un mundo más justo. En un gesto profundamente emotivo, Oswaldo Musset compartió una canción escrita la misma noche de la partida física de Gloria, invitando a los asistentes a unirse al canto. Poco a poco, las voces se alzaron para entonar al unísono: “Madre Cantora Gloria Martín, tu canto es patria para vivir”.

Agrupación Ahora es, ahora es recordó a Gloria MArtín entre canciones y anecdotas vividas. 

 

El escenario se convirtió en un espacio de memoria y resistencia, donde se intercalaron canciones, poemas y anécdotas que evocaron la vida de Gloria. Fragmentos de temas como “Mujer”, convertida en un himno feminista, y “Les pregunto si...”, interpretada en su momento en homenaje a Fabricio Ojeda, cobraron nueva fuerza en las voces de Sol Musset, Lilia Vera, Leo Vargas, Leonel Ruiz, el Grupo Propatria, el joven José Delgado y el grupo “Ahora es, ahora es”. Cada intervención fue un testimonio del impacto que Gloria tuvo en sus vidas, destacando la influencia de su arte y su pensamiento revolucionario.

Anécdotas sobre su paso como docente en la Universidad Central de Venezuela y su militancia clandestina en el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) recordaron a la mujer que supo convertir la canción en consigna y resistencia. Una de sus exalumnas recordó su raíz migrante, citando palabras de la propia Gloria:
“Diré que soy venezolana, nacida en Madrid, España, el 21 de marzo de 1945, en el seno de una familia de escasos recursos económicos y dividida entre republicanos y franquistas”.

Oswaldo Musset compartió una canción escrita la misma noche de la partida física de Gloria, invitando a los asistentes a unirse al canto. Poco a poco, las voces se alzaron para entonar al unísono:
“Madre Cantora Gloria Martín, tu canto es patria para vivir”.

El público de las Rios Reyna pudo conocer, conectar y vibrar con la vida, lucha y obra de Gloria Martín.

 

El homenaje también incluyó un reconocimiento oficial. El Ministro de Cultura, Raúl Cazal, y la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, entregaron post mortem la Orden Francisco de Miranda en primera clase a Gloria Martín, como un reconocimiento a su inquebrantable compromiso con la cultura y la justicia social. La distinción fue recibida por su sobrina, sellando el acto con solemnidad y gratitud.

El legado de Gloria Martín trasciende generaciones y fronteras. Cantautora, feminista, docente e intelectual, su obra sigue siendo un faro para quienes creen en un mundo mejor. Sus canciones, como “Con nuestro trabajo”, no solo acompañaron luchas sociales, sino que también sembraron esperanza y dignidad en el corazón del pueblo venezolano.

El evento no solo celebró su trayectoria, sino que reafirmó su vigencia. La Sala Ríos Reyna vibró con la certeza de que Gloria Martín no ha dejado de cantar. Su voz sigue viva en cada lucha, en cada canción, en cada acto de justicia. Gloria Martín es, y será siempre, la madre cantora de un pueblo que no olvida.

ISAÍAS OVALLES / FOTOGRAFÍAS: JACOBO MÉNDEZ / CIUDAD CCS


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