Palabras... | La palabra necesaria

23/04/2026.- 

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Políticamente no es viable el mundial de fútbol; hay demasiado odio y muertos para seguirle dándole patadas al mundo, por sobre la tierra donde correrá el balón ensangrentado. Sería demasiado injusto seguir pateando alegre la desgracia. 

 

Messi, el cerebro en las patas. Vete pa'llá, bobo.

 

1

Los vivos que han ofrendado su vida en la lucha

por mantener la soberanía de su pueblo, no prescriben.

Ninguna estrategia vale el tiempo que necesitas

si tienes que prostituir lo que el pueblo ama.

 

2

Debemos sobrevivir en el lugar donde sigamos siendo libres

sin tener que hipotecar la vida, mientras oxigenamos los sueños.

 

3

Me imaginé el mundo sin ti

Imperio

Y es perfecto

 

4

Ajeno a permitir el intento imperial de abatir la Revolución cubana, sería sentir a mansalva atravesar transversalmente por la columna vertebral del mundo amoroso y solidario un gran lamento, un largo y tortuoso llanto como el que padecemos por una gran idea en nuestra Venezuela Bolivariana. 

 

5

Hay gente creyente que supone que al derribar el malecón de La Habana, caerá otro Berlín. Seguramente se irán del País con el cerebro cosificado por la globalización. Distinto, el sentimiento de los que cayeron en tantos internacionalismos por una Cuba digna. Bloqueada ahora, adicional demencial, con miseria humana histórica, injerencia de malos hijos formados como esclavos de la mercancía en otra parte. Lo cierto es que dondequiera que vayas y como te vayas, La Habana irá contigo a darte fuerzas con la misma solidaridad que te formó y a cuidarte la espalda por ser cubano. Aquí nos quedamos nosotros, pase lo que pase, con la idéntica sangre de tu sangre, y puedes estar tranquilo: no te olvidaremos, porque también eres raíz.

 

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En este tiempo inminente está en juego la ultima oportunidad de la palabra dada, la credibilidad futura de las partes del poder global, consciente de su papel histórico de salvaguardar lo que resta de humanidad colectiva, impotentemente a la intemperie, de su idea amorosa y solidaria y el derecho a la alegría de los juntos como proyecto.

Es de alertar que si el mundo no hace nada por evitar que el imperialismo yanqui entre a Cuba a destruir la Revolución, no cabrá el llanto planetario de los pueblos junto a la odiatría antiimperialista gringa generalizada y colateral en el aire que respiraremos por los siglos y los siglos.

 

7

Ante la falta de condiciones, hay ocasiones en que los sueños se alejan para no desaparecer, mientras el pueblo se prepara técnica y subjetivamente para tomar las riendas y defender su intransferible derecho al territorio.

 

8

Podrán destruir cualquier país, embargar cualquier nación, pero no podrán jamás ni nunca bombardear la dignidad de los pueblos. Estará allí, siempre en movimiento, conspirando permanentemente en la flor cuando brota en el asfalto y cada vez que se miren pasar los albatros, cruzando clandestinos el azul del horizonte. 

 

A todo muñeco se le caen las piernas en tierra ajena. Y no hay lágrima en vano que no sea jurada a su tiempo levantarse.

 

9

Dios dado el tiempo necesario; toca organizar los cojones.

 

10

Solo los solitarios uníos saben lo necesario.

Unicamente los juntos solitarios sopesan la conciencia de clase

y pueden darle respiración, boca a boca, a la humanidad en coma.

 

11

El hecho de huir del dolor no quiere decir

que no sea contra el enemigo.

 

12

La poesía es mi barrio metido en la soledad del recuerdo; la calle 39 en mi memoria por donde crucé vivo hasta encontrar el verso, ahí mismo, al cruzar la esquina, al entrar a la casa con la leña en los brazos, hasta ver la llama en el fogón y las arepas dando vueltas de cariño en las manos de mi madre. No había que irse a buscarla: ahí mismo estaba la luna cocinando bajo nuestro cielo de zinc.

 

13

Uno por fin es protagónico, participativo, comunal y tiene una casita digna, unas gallinas, un árbol para la sombra, un trabajito para ayudarse, un lugar para aprender del horizonte, un río para el sancocho familiar, un mar para agradecer de donde venimos, una inclusión para hacer país, y, de pronto, te cae una bomba en los pies del futuro, y llega el desconcierto, la tristeza confundida y los escombros.

 

Y la vida siente que de nuevo cazarán a las brujas y los brujos, sistematizarán la esclavitud con nuevo traje, reaparecerán los símbolos del sometimiento para sustituir a los que hablaban con respeto de nosotros. Volverá el cacareo de la libertad de expresión, el invasor promocionará los derechos humanos y los salarios para darle circo a la represión, y la bandera colonial será izada otra vez en tierra sagrada.

 

Los súbditos al mismo tiempo serán las mulas que cargarán el saqueo, y la alucinación de los barcos en el Caribe permanecerá intimidatoria, como anclas en el fondo del sentimiento bolivariano.

Nunca se sabrá la saña con los hermanos muertos ni dónde tomarán whisky todavía el numeral de los traidores. 

Pero el dolor comprimido se drenará en la montaña

donde esperan las botas reparar la dignidad

y la selva urbana vestir la necesidad del reacomodo.

 

Definitivamente, no todo habita en el abismo, porque la paz nuestra está en la lucha. 

 

Nosotros venceremos.

 

                                                               

14

Por más que lo necesites, no me verás caer. Si quieres encontrarme, búscame en lo mejor que amé a mi barrio.

 

15

En fin, el mundo del Modelo Económico obliga a que estemos atentos a lo que él dice, pero no a lo que el pueblo les canta. La libre expresión en esta hora se encuentra cerrada por cuestiones de uso imperial, por la misma cofradía de los medios de comunicación del poder global. Todo lineamiento viene desde arriba hacia abajo, pero no de abajo hacia arriba. Ya está decidido: aunque grites, no irás a la fiesta de la hora de los pueblos. Pero el acumulado de aptitudes feas y horribles que en aumento acosan este mundo natural, libre de dueños por naturaleza, aunque insistan con la muerte, jamás podrán superar la belleza de los gestos sensibles mostrando la ternura de haber sido concebidos humanamente como réplica del universo. Digamos, los recuerdos de Bolívar en la Campaña Admirable, Fidel en la Sierra Maestra, Sandino en la sierra de las Segovias, o las últimas certeras palabras de Salvador Allende en el Palacio de La Moneda.

 

Carlos Angulo


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