Comunidad sexodiversa aporta a la hoja de ruta de la paz venezolana

Programa para la Convivencia Democrática recibió este sábado en el Celarg sus propuestas

Diálogo, inclusión y visibilización fueron algunos de los temas tratados en la cita.

 

18/04/26.- El Programa para la Paz y la Convivencia Democrática recibió este sábado un nuevo impulso. En el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), en Caracas, representantes de diversos colectivos de la comunidad LGBTIQ+ venezolana se sentaron en mesas de trabajo para presentar sus propuestas concretas al coordinador de la iniciativa, Ernesto Villegas.

El encuentro forma parte de la agenda de escucha activa con la que el programa construye la hoja de ruta de sus primeros 100 días de gestión.

La cita reunió a militantes, activistas y representantes de distintos movimientos sexogenerodiversos, provenientes de diversas corrientes políticas e identidades. El objetivo: traducir la experiencia vivida de la discriminación en propuestas tangibles de política pública para un país que se propone alcanzar la paz desde la raíz.

¿Por qué en el Programa para la Paz y la Convivencia Democrática?

Lanzado el 23 de enero de 2026 por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el programa surge como una hoja de ruta institucional para consolidar la estabilidad nacional y la armonía social en Venezuela. Con Ana María Sanjuán como secretaria ejecutiva y Ernesto Villegas como coordinador general, la iniciativa se articula como un espacio plural, abierto a todos los sectores de la sociedad: académicos, empresarios, campesinos, trabajadores, sectores religiosos y, ahora también, la comunidad LGBTIQ+.

 

 

El plan opera bajo un mandato claro: al cabo de los primeros 100 días, presentar un mapa integral de los conflictos y desafíos del país, con propuestas concretas para alcanzar la paz política, económica y social.

Diversidad sexual en el centro del debate por la paz

El encuentro en el Celarg marcó un hito en el proceso. Por primera vez dentro del marco de este programa, los colectivos LGBTIQ+ tuvieron un espacio formal para exponer sus propuestas en mesas de trabajo. Las demandas giraron en torno a tres ejes fundamentales:

  • Lucha contra la discriminación: medidas legales y sociales que garanticen la igualdad de trato para las personas LGBTIQ+ en todos los ámbitos de la vida pública y privada.
  • Diálogo político inclusivo: integración efectiva de las voces de la comunidad sexogenerodiversa en los espacios de toma de decisiones del Estado venezolano.
  • Visibilización y reconocimiento institucional: creación de mecanismos que garanticen la presencia y los derechos de las personas LGBTIQ+ en la agenda pública de Venezuela.

 

"Sin reconocimiento de la diversidad, no habrá paz en Venezuela"

El coordinador del programa, Ernesto Villegas, fue contundente al evaluar la importancia del encuentro. Con un discurso que apunta directamente a los fundamentos del plan de paz, afirmó:

"Sin reconocimiento de la diversidad de lo que somos, tanto desde el punto de vista de la diversidad sexual, como de la diversidad cultural, política y social, no habrá paz ni convivencia en un país. Lo primero, lo más importante es el reconocimiento".

Villegas subrayó que los activistas y militantes presentes en el Celarg "forman parte integral del paisaje, del elenco que compone esa Venezuela diversa de donde deben nacer la paz y la convivencia". En ese sentido, el funcionario destacó que el reconocimiento de la existencia de la comunidad LGBTIQ+ no es un gesto simbólico, sino el punto de partida para construir "con sinceridad, con franqueza y con perspectiva de futuro, una Venezuela de paz".

Ernesto Villegas también recordó que la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha insistido en reiteradas ocasiones en "la necesidad de tener respeto para todos los venezolanos, independientemente de su identidad política, de su identidad sexual, de sus distintas características como seres humanos".

De los campesinos a la comunidad LGBTIQ+

El diálogo con los movimientos sexogenerodiversos se enmarca en una estrategia de escucha activa más amplia. Antes de este encuentro, el programa ya había sostenido conversaciones con campesinos, trabajadores, empresarios y sectores religiosos de Venezuela. Para Villegas, excluir a la comunidad LGBTIQ+ de ese mapa de voces habría sido, en sus propias palabras, "contradictorio" con el espíritu del plan.

"Nuestros hermanos y hermanas de la diversidad social: vamos a escuchar todas sus propuestas, vamos a visibilizar la vida en forma que se puedan presentar estas propuestas, las aspiraciones", aseguró el coordinador.

Esta aproximación plural no es solo un ejercicio de inclusión: es también una señal política hacia los sectores más conservadores del país de que el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTIQ+ es un componente inseparable de cualquier proyecto de paz duradera en Venezuela.

De las propuestas a las políticas públicas

El paso dado este sábado es significativo, pero los desafíos que enfrenta la comunidad LGBTIQ+ en Venezuela son estructurales. Históricamente, este sector ha convivido con la ausencia de un marco legal que reconozca formalmente sus derechos, mientras la discriminación y la violencia basada en la orientación sexual e identidad de género siguen siendo una realidad cotidiana para miles de venezolanos y venezolanas.

La integración de sus propuestas en la hoja de ruta del Programa para la Paz y la Convivencia Democrática representa una oportunidad concreta para avanzar hacia mecanismos institucionales que protejan a esta comunidad. Ahora, la mirada está puesta en cómo el Estado venezolano traducirá ese diálogo en acciones verificables dentro del plazo de los 100 días.

ISAÍAS OVALLES / CIUDAD CCS 

 

 


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