Maestros se activan por salarios dignos y el fin del bloqueo económico

Exigen levantar medidas coercitivas para garantizar la calidad educativa y el ingreso

Maestros bolivarianos: un acto de fe y valentía para salvar la educación en las aulas.

 

14/04/26.- En un contexto de asfixia económica prolongada producto de las sanciones de Estados Unidos (EEUU) contra el país, este martes en todo el territorio nacional se llevaron a cabo concentraciones del gremio docente, el cual exige el levantamiento de las medidas unilaterales, coercitivas e ilegales para así reivindicar y garantizar un salario digno para ellos y sus familias.

Esta actividad se realizó en el marco de la convocatoria de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a una gran peregrinación nacional en rechazo al bloqueo gringo, que se realizará entre el 19 de abril y el 1° de mayo.

Los educadores en Venezuela han sido uno de los sectores fracturados por dos realidades ineludibles: el impacto de las sanciones económicas y el consecuente deterioro del salario real, que hoy sitúa a los maestros en la base de la pirámide de vulnerabilidad, fue la voz alzada al unísono entre los docentes.

Para los manifestantes, pese a la labor del Estado por mantener la estabilidad, se encuentran presionados y limitados para llevar su profesión de manera digna y responsable.

La profesional María Vergara expresó que requieren un buen sueldo, "sobre todo los trabajadores del Ministerio de Educación, que nos sentimos agredidos porque no tenemos ni gozamos un sueldo digno”.

Los presentes coincidieron en que las medidas coercitivas unilaterales asfixian la economía y son la principal causa del deterioro del ingreso; además estas acciones afectan y limitan la gestión del jefe de Estado.

“A nivel nacional estamos exigiendo el levantamiento de las sanciones para así recuperar progresivamente los ingresos económicos de todos nuestros colegas: personal administrativo, obrero, madres procesadoras y poder seguir garantizando la calidad educativa de nuestros niños y niñas”, enfatizó uno de los voceros principales, Wilmer Vázquez.

"Docentes felices educan niños felices": la consigna que recorre las calles de Venezuela.

 

Para un docente venezolano, explicaron, la jornada no termina al salir del aula. La mayoría debe complementar su labor con tareas dirigidas, ventas informales o emprendimientos caseros para cubrir la canasta básica, la cual hoy supera con creces el ingreso mensual promedio del sector.

“Las sanciones nos han afectado a los maestros y maestras tanto que hay colegas que han tenido que buscar un segundo empleo, un tercer empleo, para poder resistir los embates de toda esta guerra que nos han hecho a los venezolanos y las venezolanas”, continuó explicando Vázquez.

Con un salario mínimo que ha permanecido estancado como consecuencia de unas medidas coercitivas económicas unilaterales que no dan tregua, muchos maestros confiesan que ir a clases es, hoy día, un acto de fe y valentía.

"Un docente se arma de paciencia, de cariño, de amor por el trabajo que hacemos. Sí, tenemos precariedad en el sueldo, pero nos armamos de valentía para hacer otras actividades extra. ¿Por qué? Porque tenemos valores con nuestra familia, tenemos que cumplir con nuestra familia, también estamos cumpliendo con nosotros mismos y estamos cumpliendo con los niños", comentó la docente Magally Hurtado, de la Escuela Carlos Delgado Chalbaud ubicada en la parroquia Coche.

Durante la movilización, los docentes al unísono coreaban la consigna “somos maestros bolivarianos”, que no solo busca mejorar la billetera del educador; sino salvar la educación misma. Sin docentes motivados y bien alimentados, enfatizaron, las aulas se quedan vacías.

Las concentraciones de estos días son un recordatorio de que, detrás de cada bloqueo económico, hay un ser humano que está luchando por no rendirse.

ARIANNA HERNÁNDEZ / FOTOGRAFÍA: JACOBO MÉNDEZ / CIUDAD CCS


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