Psicosoma | Noelia renacedora
Mantener a alguien con vida contra su voluntad es la mayor indignidad.
Stephen Hawking
Por fin lo he conseguido y quiero irme en paz.
Noelia Castillo Ramos
14/04/2026.- Se desmorona la sociedad, la familia y el individuo, en un mundo que viraliza la felicidad, la alegría, la juventud, la belleza, el disfrute, "ser popular" para pertenecer al mundo de "los ganadores" e inmunizarse al dolor, muerte, crueldad y enajenación del ser.
Es fácil juzgar por las conductas inesperadas al rol, criticar sin evaluar contextos, condicionantes, historias de vidas, personales e íntimas. Las soluciones a los problemas psicosociales, políticos, económicos, de pobreza, de inseguridad le competen al Estado y a la familia. Los grupos sociales ayudan a empatizar y convivir en conflictos, alegrías, choques de caracteres... mareas propias del compartir, y nada más educativo que las dinámicas de crianza de hijas e hijos.
La familia, con el proceso de globalización y de la revolución tecnológica, "olvida" interaccionar, del juego entre hermanos, familiares, y ya el diálogo, las conversaciones son llamadas de emergencia o de conocer familiares en velatorios. Tenemos todos los medios de comunicación y nos cuesta conversar, verse a los ojos... Ojalá no cierren las plazas y parques para, al menos, dialogar con desconocidos. No permitamos morir el amor en medio de tantos aparatos de comunicación.
Cómo duele cuando un miembro de la familia decide terminar con su vida física y abandona las psicoterapias para vivir una "muerte lenta" en adicciones; en otros casos, hay quienes se apartan hacia las montañas o selvas, al ser violadas, y no quieren tratamientos, menos hablar, y, lo más insólito, cargan culpas toda la vida y se encierran en un mutismo sepulcral o una extraversión delirante que esconde una depresión sonriente, "alma de la fiesta".
Hay tanta "información" de las guerras, "ganadores", y prefiero ni escucharlas, pero un nombre me atrapa, el de Noelia, Noelia, como la canción de Nino Bravo: Hace tiempo que no he vuelto a verla / y ya no sé qué será de Noelia. / Por la noche la busco en la playa / y en el silencio yo grito: / ¡Noelia!.. Enterrada, el primero de abril en Barcelona, luego de cinco días, por la bendita Semana Santa, desde el jueves 26 de marzo, cuando le aplicaron la eutanasia asistida en el Hospital Residencial Sant Peret de Barcelona, a la española Noelia, de 25 años.
Comprendo la difícil situación emocional de la familia al no querer aceptar la decisión de su hija, pero es necesario reflexionar sobre la función de la familia en la crianza, apego, presencia psicoafectiva y cuido en la primera infancia y la adolescencia, para conformar ese difícil pilar del amor propio, estima...
Noelia, como sus hermanas, sufrieron ante la pérdida de la casa, del divorcio. Ella estuvo a cargo de su papá, que era un asiduo a los bares, y luego pasó a protección social del Estado desde los trece años hasta la mayoría de edad. Es necesario acotar que a los 13 años desarrolla TOC e ideas suicidas, TLP —trastorno límite de personalidad—. Hay muchos condicionantes psicosociales y económicos políticos y, gracias a entes comprensivas, Dios la salva a morir en paz por ley de eutanasia, hace poco bien estrenada. Y sí importa la autonomía al decidir morir; es un derecho humano.
Noelia, nombre que evoca la Natividad, alegría, vivió en su corta existencia el lado malo de la vida y las leyes crueles al violentar su hogar, casa, espacio primario, la "cueva segura", la familia de tres hermanas. Se quedó en el aire y tuvo que ser "repartida". Quizás fue feliz, pero la violencia familiar por el abandono estadal la marcó al no recibir tratamientos psiquiátricos y psicológicos a tiempo, lo cual se agrava al ser violada en tres ocasiones y el detonante fue la violación múltiple, que la arroja al suicidio al decidir saltar de un quinto piso; sobrevive con una parálisis múltiple, dolores crónicos y depresión profunda.
Aún me conmueve su alegría y decisión firme al mantener su lucha por una muerte digna y segura por la eutanasia, y agradece la solución al sufrimiento porque ganó el juicio a su papá por mantenerla viva y no aceptó que gastara un duro en su entierro. Prefirió un entierro benéfico.
Es cierto que en España se legalizó la eutanasia desde el año 2021 y fue ejecutada en dos jóvenes de 20 y 21 años. Pero la explosión mediática desbordó con Noelia, que nos confronta e induce a repreguntarnos: ¿Importa la familia? ¿Qué es y qué hace? ¿Qué hacemos y por qué muero o vivo?
Ahorita, prima la decisión de ella por su cuadro mental depresivo a la par físico-neurobiológico y parálisis de médula irreversible. La aplaudimos desde donde esté y le rogamos al ser humano, al menos un día, repensar en sus actuaciones y la responsabilidad de procrear.
Se cree que el alma no se enferma y la demencia es todo el tiempo. Entonces, ¿con quiénes convivimos? Hay mucha tela que cortar en ámbitos médicos psiquiátricos, psicosociales, paradigmas caducos, y poder abrir nuevas miradas... Hay demasiado temor e ignorancia a la enfermedad mental.
Nos trae nuevas luces, esperanzas al iniciar nuevos ciclos, energía, con ese nombre de gran fuerza interior. Noelia, joven depresiva, borderline, quien con seguridad y firmeza luchó por sus ideales de autonomía y generó polémicas en el mundo; ojalá se inicien "nuevos comienzos" en los derechos humanos.
Se le respetó el no querer vivir; "cansada de alma y cuerpo", resistió al poder patriarcal, santos oficios, al papá, con abogados del credo cristiano que se oponen al morir "por mi propia mano" (pecado) y qué "causalidad" de estar en plena Cuaresma, allá en la Europa de la "quema de brujas".
Hace dos años se le concedió la eutanasia y ella nunca claudicó al acoso con ritos, cantos y velas del poder religioso, moral y ético, ante su única decisión de elección rápida y digna del descanso.
No puede pasar desapercibida en la tradición de la Semana Santa el señalar "nuevos tiempos" y no son loas a la muerte; es, al contrario, del vivir con sueños, amor y no estar "muertos en vida", sujeta a las locuras permitidas de los "santos". Ella tuvo que soportar dolores terribles del cuerpo, la depresión resistente al tratamiento, anhedonia, trastorno del sueño, alimentación con sonda.
En una de las entrevistas, la final, por cierto, es dantesca, dicha por el abogado de la familia. Yo no me comunico con ella, solo con el padre, y sé de los dolores del cuerpo controlados y ahora son pocos; se mueve, pero su carácter, ella es así desde los trece años, creo que es bipolar y la controla y puede vivir hasta 50 años... nunca pidió apoyo al ser violada... Naturaliza sus dolores y no le da importancia a la psiquis, al espíritu; solo muestra al poder divino, que el ser humano no debería ejecutar su extinción, e incluso se expresa como si lo mental fuera algo ajeno a su dolor físico o incluso remarca que eso lo tiene desde los trece años...
¿Acaso está prohibido tener sueños? ¿El tener una muerte digna? ¿Acaso se niegan las evidencias psicosomáticas? ¿Será que volvimos al dualismo cartesiano?
Las ideas suicidas y suicidios están en aumento; las muertes violentas, saltar desde un puente, desde la ventana, colgarse, no pueden ser la solución.
La sociedad y la medicina, con el juramento de Hipócrates, "salvan vidas" y se les agradece, pero languidecen en vida y no olvidemos que el que intenta una vez, volverá hasta conseguirlo.
Es cierto, nuevos tiempos crecen en España, Colombia, Ecuador, Uruguay, Bélgica, Países Bajos, Canadá, Portugal, Australia, Suiza (suicidio asistido) al legalizar la eutanasia y ¡ojalá aumente el buen vivir en el mundo!
Rosa Anca
