Foro interreligioso se suma al Programa de Convivencia Democrática
Gobierno y líderes religiosos trabajarán unidos por la sanación nacional
07/04/26.- En un movimiento estratégico para consolidar la estabilidad política y social tras la crisis de principios de año, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, instaló este martes una mesa de trabajo de alto nivel con los principales líderes de las comunidades religiosas de Venezuela. El encuentro, celebrado en el emblemático salón Sol del Perú del Palacio de Miraflores, tuvo como objetivo central fortalecer el Programa por la Paz y la Convivencia Democrática, una iniciativa que busca erradicar la intolerancia y atender las fracturas sociales derivadas del conflicto.
Un mosaico de fe contra la polarización
La reunión destacó por su pluralidad, logrando sentar en una misma mesa a representantes de pensamientos disímiles. Entre los asistentes figuraron el Monseñor José Antonio Da Conceicao (Secretario General de la Conferencia Episcopal Venezolana), el Sheik Omar Kaddoura (Guía religioso de la mezquita Ibrahim Al Ibrahin), representantes de la comunidad judía a través del Foro Cívico, y líderes de las iglesias Anglicana, Cristiana Reformada y Evangélica.
Durante su alocución, la mandataria nacional definió al país como un "santuario de diversidad" y recordó que la libertad de culto es un pilar fundamental de la venezolanidad. Rodríguez fue enfática al señalar que este programa fue una de sus primeras acciones tras los eventos críticos del pasado 3 de enero, fecha que calificó como el punto de quiebre donde "posiciones extremas fracturaron las bases políticas" del país.
"Yo veo en el Foro Interreligioso un espacio por excelencia donde no tengan cabida posturas políticas, sino que estemos todos sumados a atender a Venezuela como un solo país, como un país plural que somos", destacó.
"Pido al foro interreligioso colaboración para curar las expresiones de odio e intolerancia que nos llevaron a posturas extremas. Hay mucho que sanar en nuestra patria tras haber justificado que cayeran misiles de potencias extranjeras sobre nuestro suelo", sentenció la presidenta encargada.
Alianza social
Más allá del discurso simbólico, el encuentro derivó en acuerdos operativos inmediatos. Rodríguez recibió un documento de consenso de las distintas religiones y aceptó la propuesta de integrar a las instituciones eclesiásticas en la operatividad de centros de salud, programas educativos y asistencia social.
Para ejecutar este plan, se anunció la creación de una mesa técnica con la Vicepresidencia Social. El objetivo es que las iglesias, que ya poseen presencia territorial activa, coadyuven a "sanar las heridas" de los sectores más vulnerables, golpeados directamente por el "bloqueo económico". La presidenta encargada adelantó que este miércoles dirigirá un mensaje al país con una convocatoria clara para rechazar de forma unánime las sanciones internacionales.
El desafío de la Ley de Amnistía
Uno de los puntos más sensibles de la jornada fue el seguimiento a la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. Rodríguez instó a los líderes religiosos a acompañar y auditar este proceso de cerca. Defendió la celeridad de la normativa venezolana frente a ejemplos históricos internacionales citando comparaciones realizadas con inteligencia artificial sobre los procesos en Sudáfrica y España, pero advirtió sobre el riesgo de reincidencia en la conflictividad.
"Pido que nos acompañen a hacer seguimiento. Hay personas beneficiadas por la amnistía que hoy están planificando el conflicto. No queremos volver al extremismo", advirtió, subrayando que la justicia debe ir de la mano con un compromiso real de no repetición por parte de los actores políticos.
"Yo pido que el Foro Interreligioso se sume a sanar expresiones de intolerancia y de odio para que podamos los venezolanos y las venezolanas recuperar caminos, podamos unirnos en torno al desarrollo armónico, económico y social de Venezuela", expresó Rodríguez.
Hacia una democracia participativa
El cierre del evento estuvo marcado por una visión de servicio. Rodríguez reafirmó que las responsabilidades del poder deben estar orientadas al prójimo.
Asimismo, defendió un modelo de democracia que "va más allá de los partidos", donde las comunidades tengan la capacidad de decidir sobre sus propios recursos y destino, en sintonía con las recientes consultas populares realizadas en el país.
"Que el menos bienaventurado sienta la mano de Dios, sienta lo que fue el servicio de Jesús que sanó las heridas de los enfermos. Que todo el pueblo venezolano pueda sentir la mano de Dios desde la fe, desde la fe intercultural y desde la fe diversa. Ese debe ser nuestro objetivo común", precisó la Presidenta (E) para finalizar.
Con este acercamiento, el gobierno nacional busca transformar al Foro Interreligioso en una "bisagra de paz", apostando a que el liderazgo espiritual del país sea el puente definitivo para dejar atrás la etapa de confrontación y avanzar hacia un desarrollo armónico y plural.
THUAREZCA JULIO / FOTOGRAFÍA: PRENSA PRESIDENCIAL / CIUDAD CCS
