Historia viva | ¿Qué haría Chávez hoy?
08/04/2026.- Hoy más que nunca, recuperar el pensamiento del comandante Chávez resulta un oxigenante simbólico para fortalecer las luchas del porvenir. No se trata de un salvavidas para sobrevivir a la inmensa y continuada agresión del imperialismo norteamericano contra el pueblo venezolano, ni de recurrir a viejos métodos de explicación filosófica que puedan orientar sobre cómo resolver la crisis actual, sino de buscar en nuestra historia los reveses de otrora que resulten aleccionadores para una ruta prospectiva.
Se trata de pensar en Chávez y cuál sería su recomendación en tiempos de asedio extremo contra la patria. La primera palabra que me viene a la mente y que pronunciaría Chávez sería "unidad", como componente estructural social y político. La antítesis de eso es la división. Esa es la primera tarea que tiene la Embajada de Estados Unidos en Venezuela: fracturar la estructura del chavismo y del bolivarianismo, que llega más allá de las fronteras venezolanas.
El notable filósofo ruso Alexander Dugin evocaba a Chávez en una entrevista realizada en diciembre de 2025. Allí señaló, ante las agresiones de Estados Unidos y visto que se trataba, en efecto, de una guerra en la que Venezuela era el primer blanco, que esta es una guerra contra todos los pueblos latinoamericanos. Por lo tanto, la solidaridad y la unidad de estos pueblos del continente serían la mejor defensa.
Dugin reafirma lo que en su momento enarboló Chávez como bandera en política internacional: el mundo multipolar. Reafirma que, más allá de ser un tema de Estado-nación, se refiere a un contexto continental, un asunto civilizatorio, puesto que, desde que Bolívar y Martí definieron la patria grande, Nuestra América y el Caribe, el continente americano ha sostenido la narrativa de la civilización independentista para este lado del mundo.
Si Chávez viviera físicamente, no dudaría en reafirmar los tres grandes principios de su decir y hacer: lo épico, lo mitológico y lo mítico religioso. Esos fueron sus tres grandes conectores emocionales de identidad con el pueblo no solo venezolano, sino nuestroamericano. Él mismo reconoció su origen humilde y el apego que el pueblo llano tiene con Jesucristo y la cultura cristiana como gran umbrella religiosa y mítica; como gran acto de fe aferrado a las esperanzas por una vida mejor para la humanidad.
Por ser llanero, Chávez se formó en una identidad cultural definida donde las tradiciones y lo mitológico de raíz originaria eran la fuente de su discurso. Por eso, nombraba con frecuencia las ánimas de la sabana. Esto y el espíritu épico de las epopeyas de la historia nacional, con el Libertador Simón Bolívar al frente, constituyeron los fundamentos básicos de su discurso histórico político. Partiendo de allí, llegó hasta la proyección antiimperialista, revolucionaria y popular, que fue un discurso fundamentalmente civilizatorio. Esa narrativa no ha cambiado, porque se trata de una convicción profundamente cultural.
Chávez ratificó la expresión "Comuna o nada" como el gran objetivo estructurante de la nueva sociedad. Hacia allá puso todo su esfuerzo intelectual y hacia allá apunta el porvenir luego de la marejada reaccionaria que pasa sobre nuestras orillas vitales.
Aldemaro Barrios Romero
