Al derecho y al revés | Los verdaderos enemigos de la soberanía
08/04/2026.- A pesar del golpe que recibimos el 3 de enero, varias conspiraciones siguen su curso y, por lo nefasto de las mismas, vale la pena quitarle la máscara a los conjurados; eso sí, por razones didácticas, intentaré dejar los nombres de los conjurados para otra ocasión.
Total: Por la caca se conoce la bestia, como dicen los cazadores.
La primera es obvia, aunque entre los conjurados se me antoja que, aun siendo pocos, tienen sus tontos útiles a quienes les ofrecen el cielo para más adelante.
Son políticos que desde hace tiempo pactaron con una globalización dirigida por inmensos capitales, a quienes el único poder que los puede enfrentar cuando abusan son los Estados nacionales.
Estos señores se alimentan vía ONGs que, a guisa de proteger el medioambiente o los animales en peligro de extinción, intentan dejar en ridículo —y lo hacen a menudo— ante las instancias internacionales a los representantes de gobiernos.
Su meta no es proteger al oso frontino o limpiar playas, sino preparar revoluciones de colores que acaben con los gobiernos nacionales.
Y preparar la cama para futuros gobiernos mundiales que hasta ahora no dan la cara a causa de que, vista como está distribuida la población en el mundo, bastaría que la China y la India se unieran para que, de momento, esta dupla ganara todas las elecciones.
Hay, sin embargo, otro peligro para los gobiernos nacionales que no solo son barrera contra los abusos de megamillonarios, sino defensa de las soberanías que hoy día parecen estar nuevamente de moda.
En este grupo se encuentran viejos revolucionarios, tanto de la izquierda como de la derecha.
¡El común denominador para descubrir a los integrantes de estos grupos es la palabrería que usan cuando acusan al gobierno encargado como “asesino de la soberanía” y enseguida llaman a convocar una Constituyente o nuevas elecciones, pero “para ya”!
Los tontos útiles de estos grupillos no caen en cuenta de que Venezuela el 3 de enero perdió una guerra, y que el ganador ha podido sentar en Miraflores a quien le diese la gana, salvo por el detalle de que quien sucediera, aun momentáneamente, a Nicolás Maduro tenía que ser chavista porque el PSUV es el único grupo que está representado en toda la geografía venezolana, y la CRBV tiene cómo solucionar cuando al presidente lo secuestra una fuerza extranjera.
Y así el mando le corresponde a Delcy Rodríguez por ser vicepresidenta en ejercicio y para mantener la vigencia de nuestra CRBV.
Si se les hiciera caso a los que acusan sin ninguna prueba y sacaran a Delcy del cargo para convocar elecciones que realmente solo están pidiendo los politiqueros que desean pescar en el río revuelto que es hoy Venezuela, de inmediato se cae la defensa de Nicolás Maduro que, al dejar de tener vigencia la CRBV, carece de defensa al dejar de ser presidente, y los gringos contentos porque así pueden colocar cualquier ficha de ellos en Miraflores.
Toda esta madeja de posibilidades debe estar a la mano del elector venezolano para que entienda que el rescate de nuestra soberanía pasa por la devolución del presidente Maduro y la primera dama, Cilia Flores, y así poder elegir lo que más le convenga, no lo que le convenga a los megaintereses del capital transnacional.
