Tripulación del Orion por primera vez vio la cara oculta de la Luna
Astronautas también hacen historia porque son los que más se han alejado de la Tierra
06/04/26.- La tripulación de Orion, la nave de la misión Artemis II, vivió este lunes dos hechos históricos: sobrevoló la Luna y, por primera vez, se pudo observar la ‘cara oculta’ de nuestro satélite, a la vez que alcanzaron la mayor distancia de la Tierra.
Durante este sobrevuelo, la cápsula alcanzó esa mayor distancia recorrida por humanos en el espacio, al situarse a 406.772 kilómetros de la Tierra, superando el precedente del Apolo 13, en 1970.
Fase crítica
Orion se acercó a la superficie de la Luna, pasó por su cara oculta, lo que provocó un apagón de comunicaciones entre 40 y 50 minutos debido a que la Luna bloqueó las señales con el control en Houston, razón por la cual la maniobra no pudo seguirse en directo desde la Tierra.
Este período sin comunicación directa sirve como prueba fundamental para los sistemas de navegación y comunicación de la nave, un paso clave para la validación de tecnologías que serán esenciales en futuras misiones a la Luna y Marte.
Durante este intervalo, la tripulación registra observaciones en tiempo real, anotando detalles y vinculando sus comentarios con las imágenes tomadas, destacando la visión completa de estructuras como la cuenca Orientale, un cráter gigante parcialmente visible desde la Tierra pero nunca registrado en su totalidad desde el espacio profundo.
“Orientale es un enorme cráter en la cara oculta de la Luna. Con telescopios se puede ver el borde de este cráter, pero nadie lo ha visto completo en la cara oculta de la Luna”, explicó Hansen.
El sobrevuelo también permitió a los astronautas observar y documentar el desplazamiento del polvo lunar, un fenómeno que la comunidad científica considera relevante para el diseño de futuras bases y misiones de exploración prolongada.
Este evento también permitió a los astronautas presenciar un eclipse solar único, donde la Luna ocultó al Sol y reveló su corona, todo ello mientras navegaban a una altitud de 6.500 kilómetros sobre la superficie lunar.
Las imágenes y videos capturados serán analizados por equipos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), agencia del Gobierno estadounidense responsable del programa espacial y de instituciones asociadas, con el objetivo de comparar las observaciones humanas directas con los datos obtenidos por sondas automáticas y telescopios terrestres.
Por qué hay una cara ‘oculta’ de la Luna
La Luna tiene una cara ‘oculta’ debido a la rotación sincrónica, que significa que tarda el mismo tiempo en dar una vuelta sobre su eje que en completar una órbita alrededor de la Tierra. Este tipo de rotación provoca que siempre muestre la misma cara a nuestro planeta, por lo que su otra parte no es visible desde la Tierra.
Estas dos caras serían diferentes. La parte visible tiene grandes planicies de lava basáltica denominadas ‘mares’, mientras que la oculta tiene cráteres y montañas.
De regreso a la Tierra
La misión Artemis II implementa una trayectoria denominada “free-return”, que permite a la cápsula rodear la Luna y regresar a la Tierra sin necesidad de maniobras complejas de propulsión, tal como sucedió en la era Apolo. Esta estrategia, optimizada para la seguridad y la eficiencia, fue diseñada por ingenieros de la NASA y validada durante los días de viaje.
El regreso está previsto para el 10 de abril, cuando la cápsula americe en el océano Pacífico frente a San Diego.
Legado de Artemis
Se inscribe en la tradición de las grandes misiones espaciales, ampliando los horizontes de la presencia humana más allá de la órbita terrestre y sentando las bases para una nueva etapa de investigación y descubrimiento en la Luna y más allá.
La capacidad de registrar observaciones y datos en tiempo real durante el período de incomunicación abre nuevas posibilidades para el diseño de misiones autónomas y la exploración de entornos donde la comunicación directa con la Tierra no sea posible.
El paso de Artemis II por la cara oculta de la Luna representa un avance en la exploración humana del espacio profundo. El acceso directo a regiones nunca vistas por el ser humano aporta información inédita sobre la geología, la dinámica de la superficie y las condiciones de luz en el satélite natural.
La NASA prevé que los datos y las imágenes recopiladas durante la misión servirán como base para la planificación de futuros alunizajes y la eventual instalación de bases científicas permanentes en la Luna.
Además, el éxito de la misión también refuerza la cooperación internacional en el ámbito espacial. Jeremy Hansen se convirtió en el primer canadiense en volar a la Luna, mientras que Christina Koch y Victor Glover establecieron hitos en representación de la diversidad de la tripulación.
LUCILA CONTRERAS / CIUDAD CCS
