Padre Numa Molina destaca proceso de sanación del pueblo venezolano
Afirmó que propuesta de excluir el odio impulsada por Delcy tiene impacto en la población
03/04/26.- El sacerdote jesuita Numa Molina, reflexionó este Jueves Santo sobre el proceso de reconciliación en el país, al afirmar que la propuesta de sanar heridas y excluir el odio, impulsada por la presidenta (E), Delcy Rodríguez, está teniendo un impacto real en la población.
Durante una entrevista especial en el programa “A Pulso”, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), el padre fue consultado sobre si este es el momento para el perdón entre sectores con diferencias políticas, “por supuesto, estamos en ese momento real, verdadero, sincero, porque yo creo que es sincero” sostuvo.
El clérigo compartió su visión sobre cómo personas con posturas anteriormente irreconciliables han comenzado a coincidir en espacios comunes. Para profundizar en este proceso de unión, Molina ofreció un consejo basado en la fe y la convivencia ciudadana, sugiriendo enfocarse en las virtudes del prójimo, reseña VTV.
“Deja que encontremos las cosas buenas que nos unen y que en ese terreno de encuentro… escoge las cosas buenas que tienes en tu corazón, para poner en común en esa mesa de diálogo”, aseveró el padre.
Molina, también hizo un llamado a la empatía para comprender las actitudes negativas de los demás, invitando a ver al individuo como un producto de su propia historia y contexto, a la par, explicó que la violencia muchas veces proviene de heridas pasadas, por lo que instó a los venezolanos a buscar lo positivo en sus semejantes para evitar el conflicto.
Según su visión, entender que cada persona “es hija de la historia… fue herida… y ese es el único modo por el cual tú la puedas entender, es fundamental para construir una paz duradera”.
Finalmente, el religioso contrastó las visiones excluyentes de la divinidad con el concepto de un “Dios Liberador” que no impone requisitos previos para el amor y la aceptación, además rechazó la idea de un ente que busque la supervivencia de unos sobre otros, defendiendo en cambio un proyecto de vida basado en la fraternidad universal.
“El Dios que no me está pidiendo un carnet de pureza para poderme recibir, ese Dios se convierte en terreno de encuentro, es Jesús que siempre quiere que nos amemos”, concluyó, al reafirmar que el amor incondicional es el eje central para el futuro de armonía entre los venezolanos.
CIUDAD CCS
