Feligresía caraqueña reafirma su devoción al Nazareno de San Pablo

Entre peticiones de los asistentes destacan el bien de las familias y la mejora del país

Miles de fieles asisten a la basílica vestidos de morado para pagar promesas por favores recibidos.

 

01/04/26.- Movidos por la fe y la religiosidad, miles de promeseros de la capital y de distintos estados de Venezuela se dieron cita este Miércoles Santo en la Basílica de Santa Teresa, en el centro de Caracas, para sumarse a la tradicional procesión del Nazareno de San Pablo, evento que se dispone cada año para la veneración de la histórica imagen donde los feligreses realizan sus pedidos de salud, paz, prosperidad, bienestar propio y para el país.

Desde tempranas horas de la mañana la feligresía caraqueña, acompañada por una notable esperanza que desbordaba en sus miradas y palabras, se concentró ataviada con sus batolas moradas y palmas a las afueras del recinto religioso en una fila que parecía no tener fin, demostrando la vigencia de la religiosidad en el país.

Pueblo caraqueño se une en las calles de la ciudad por la esperanza y la espiritualidad.

 

Cada espacio religioso del país se encuentra custodiado y resguardado por los cuerpos de seguridad del Estado, además de contar con puntos de atención médica, para garantizar control y salud en actividades dispuestas durante esta Semana Santa, un importante aspecto resaltado por las y los encuestados por el equipo periodístico del diario digital Ciudad CCS.

En este recorrido se pudo apreciar el testimonio de la señora Leandra Figueroa, quien desde la barriada del 23 de Enero partió a la Basílica Santa Teresa para pedir por la salud de su familia, una costumbre inculcada desde hace aproximadamente cuarenta años por su abuela, quien, según la entrevistada, “no se perdía una misa de gallos, por eso sigo esta tradición”, comentó.

La familia es el motivo por el cual el señor Contreras acude a las misas de la Basílica Santa Teresa.

 

Con su pequeño hijo en brazos, el señor Edwin Contreras resaltó el civismo evidenciado en las calles de Caracas, cualidad que aseguró caracteriza a ciudadanas y ciudadanos. “Es importante mantener el orden para que estos eventos se den bien, para renovar la fe con toda la familia, que es lo más importante”, expuso.

Su familia, sobre todo sus hijos, son el motivo por el que el encuestado acudió a la procesión del Nazareno de San Pablo, a quien le pide diariamente que los cuide, los guíe y les brinde las mejores oportunidades, una costumbre que aseguró mantener desde hace siete años.

“Es cierto que lo que uno no ve, no lo cree, pero de eso se trata, tener fe en algo para que de alguna manera se cumpla aquello por lo que uno pide, en mi caso, la salud de mis niños, además de que el país salga adelante”, mencionó.

En cada templo de Caracas, especialmente en la Basílica Santa Teresa, se refugia el amor y la fe de la ciudadanía.

 

Por su parte, la señora Iris Parra se mostró genuinamente sorprendida por la gran convocatoria que tuvo la procesión de este año, evento al que manifestó asistir para pedir por la paz, el cese de guerras y la salud de cada habitante del mundo.

“Hay que pedir por la salud de todos los familiares, los niños y los presos. Es necesario entender que todos somos una sola persona, todos somos humanos y debemos vivir la paz que pidió Jesucristo, esa paz hay que renovarla”, aseveró en sus declaraciones.

Alrededores de la Basílica Santa Teresa se vieron envueltos de detalles para la feligresía.

 

Desde que se vio arropada en la necesidad de pedir por la sanidad de una de sus hijas, afectada gravemente por el covid-19; junto a su familia, Parra acude cada Miércoles Santo a la Basílica a pagar promesa al Nazareno por la mejoría de su familiar, además de asistir para renovar su fe.

“La procesión de hoy la he visto mejor que la de otros años, la fila se ha movido con rapidez, todo ha estado en orden. En cuanto a la seguridad, la veo excelente, hay muchos oficiales para el orden y la gente también ha tomado conciencia en esta oportunidad, hay un buen comportamiento de la ciudadanía”, aseveró.

El orden en la procesión fue un aspecto destacado por la mayoría de los participantes en el evento religioso.

 

Llegada desde la ciudad de Valencia, la devota Marifex Parra se mostró emocionada al participar por primera vez en la procesión del Nazareno de San Pablo en Caracas. “A pesar de la cantidad de gente que hay, me parece que hay mucha ordenanza y la cola fluye bastante”, compartió.

Acompañada por su amiga, oriunda de la ciudad de Barquisimeto, aseguró que la devoción fue lo que la impulsó a participar en el evento religioso de este año en la ciudad capital. “Todos los años vamos a la Divina Pastora y este año quisimos venir a conocer al Nazareno de San Pablo”, contó a Ciudad CCS.

Encuestados coincidieron en que la oración es la única manera en la que se pueden pedir con fe los anhelos más deseados.

 

Para finalizar, la joven Andrea Rojas, quien sin falta acude a cada procesión del Nazareno que se realiza en Caracas, compartió con el medio que su padre es el motivo de mayor peso para impulsarla a reafirmar su creencia y religiosidad, para pedir por su salud y mejoría. “Tuve una condición con mi papá de salud muy delicada y gracias al Nazareno, mi papá está vivo”, relató.

De igual manera, comentó sentirse emocionada y esperanzada al ver como la población venezolana, sobre todo la de su capital, se encuentra en los templos llenos de amor y fe para pedir por un mejor país.

“La religiosidad en el país es cada vez mayor, va creciendo. Los devotos creen sobre todo en la Iglesia Católica y en el Nazareno. El amor todo lo puede, es la unión más grande del universo y con él todo se logra”, culminó.

ANA BÁRBARA PARRA / FOTOGRAFÍA: VLADIMIR MÉNDEZ / CIUDAD CCS


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