Desde la retícula | Cultura, tecnología e historia
Desde la retícula (arte, cultura y patrimonio).
29/03/2026.- Desde la retícula no es solo una columna de opinión; es un ejercicio de observación. En el diseño gráfico, la retícula es la estructura invisible que ordena el caos de una página en blanco. En la era digital, la retícula es el código, el píxel y el algoritmo que moldea lo que vemos, lo que deseamos y, sobre todo, lo que creamos. Hace apenas una década, se hablaba de la "muerte del autor" como una metáfora teórica de cómo la inteligencia artificial (IA) puede generar lienzos en segundos a través de modelos algorítmicos, convirtiendo la autoría en un debate técnico y ético. ¿Dónde termina el artista y dónde comienza el proceso computacional?
El arte contemporáneo ya no se puede entender de forma aislada. La cultura del algoritmo ha creado una suerte de "estética de la recomendación". Si antes el artista buscaba romper el canon, hoy muchos se ven tentados a alimentar al algoritmo para ganar visibilidad. Sin embargo, en esta hiperconectividad surge una paradoja: mientras más nos conectamos a la red global, más sedientos estamos de experiencias auténticas, locales y tangibles. Hoy nos situamos en la intersección de dos mundos: la inmaterialidad de la inteligencia artificial y la solidez del concreto de una ciudad que se niega a ser olvidada: Caracas.
Caracas: una retícula de modernidad y resistencia
Desde la retícula nace de una premisa sencilla: el arte ya no se entiende solo en museos y libros, sino también en pantallas, algoritmos, feeds y archivos digitales que se actualizan a cada segundo. La columna propone una mirada crítica y accesible a ese cruce entre historia, ciudad, tecnología y cultura contemporánea, pensada para lectores que sienten que algo está cambiando en la forma en que vemos, producimos y recordamos las imágenes.
Para hablar de arte, cultura contemporánea e historia, no podemos ignorar el suelo que pisamos. Caracas a mediados del siglo XX no fue únicamente una ciudad en crecimiento; fue un experimento de vanguardia global. La ciudad misma fue concebida como una obra de arte total, donde la arquitectura y el urbanismo debían elevar el espíritu humano. La Ciudad Universitaria de Caracas, obra maestra de Carlos Raúl Villanueva, es el punto máximo de esta retícula conceptual. Aquí, la "Síntesis de las artes" se trató, más que de un eslogan, de una realidad física. Al caminar por los pasillos de la UCV, el usuario transita un espacio funcional y habita una composición geométrica donde los murales de Fernand Léger, las esculturas de Jean Arp y las Nubes flotantes de Alexander Calder en el Aula Magna actúan como nodos de una red de sensibilidad pura. No podemos hablar de la retícula caraqueña sin mencionar al Maestro de la Luz, Armando Reverón, quien capturó la ceguera del blanco del litoral, una forma de pixelación natural mucho antes de que existieran los sensores digitales. Jesús Soto, Carlos Cruz-Diez y Alejandro Otero sacaron el arte del marco y lo llevaron a la calle, entre muchos otros que iremos hilvanando progresivamente.
Caracas es una ciudad de mosaicos hermosos. Su patrimonio cultural es el que sobrevive en la memoria colectiva, más allá de los catálogos; es hablar de la lucha entre el orden y el desborde. La retícula colonial, cuadriculada y rígida, chocó contra la topografía rebelde del valle, dando paso a una ciudad que es, en sí misma, una instalación artística de contrastes. Hablaremos de historia, anécdotas, viñetas de la ciudad de Caracas desde su fundación hasta la contemporaneidad, lo que nos recordará que somos una sociedad en constante movimiento.
Hacia una nueva mirada
La tecnología no debe ser vista como enemiga del arte, sino como una nueva herramienta en nuestra paleta. El reto del espectador moderno consiste en desarrollar una brújula crítica. No basta con que una imagen sea "bonita" o "impactante"; debemos preguntarnos qué nos dice sobre nuestra condición humana en este presente hiperconectado.
En cada entrega se combinarán referencias históricas, ejemplos contemporáneos y casos locales, con especial atención en Caracas como laboratorio vivo de imágenes, relatos urbanos y experimentos culturales. Analizaremos las exposiciones que están definiendo el ahora, conversaremos con los creadores que están hackeando el sistema y recorreremos las esquinas de Caracas que aún guardan secretos de nuestra identidad.
El arte no es un objeto, es una conexión, y en la retícula de este nuevo siglo, todos estamos invitados a trazar nuestra propia línea.
Rolando Rodríguez Pedroza
