Desde afuera | País Alemania: Dr. Thomas Schaumberg...
Venezuela nos enseña el valor de la resiliencia
Dr. Thomas Schaumberg, director del Goethe Institut, resalta que la cultura ha sido un puente de paz entre Venezuela y Alemania.
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26/03/2026.- Estamos más cerca de Alemania de lo que podamos imaginar. No solo fue Alexander von Humboldt quien visibilizó ante el mundo parte del misterio de nuestras tierras, sino que desde siempre son muchos los elementos que unen a ambos países. El café, el chocolate y la cerveza son parte de esos detalles culturales que nos han acercado. La ciudad de Maracaibo había sido originalmente una colonia alemana y se llamaba Nueva Hannover (si usted llega a visitar Múnich, verá que los muniqueses parecen maracuchos rubios). Nuestra fascinación por los arbolitos de Navidad y el cascanueces también muestra parte de lo que nos encanta de Alemania. Una de las artistas plásticas más influyentes en nuestro país fue Gertrud Goldschmidt, mejor conocida como Gego, de origen alemán. La Colonia Tovar es un pequeño rincón teutón en nuestra patria y, gracias a esa hermosa aldea, podemos decir que Venezuela es el octavo país en el mundo donde se habla el idioma de Nietzsche y Marx.
Si bien hoy en día las relaciones geopolíticas entre Alemania y Venezuela no están en su mejor momento, en los aspectos sociales, culturales y comerciales ha habido mucho intercambio. El Gobierno alemán ha abierto numerosas convocatorias a investigadores y profesionales para que postulen sus propuestas académicas en universidades de Alemania. Recientemente se celebraron el I Congreso de Profesores de Alemán en Venezuela, el Ciclo de Cine Alemán, se reactivó la Asociación Venezolana de Profesores de Alemán (Avenpa), y cerramos 2025 con la presentación del libro Las cartas de Berlín: Teresa Carreño en Alemania (1889-1916): un trabajo conjunto entre el equipo del Teatro Teresa Carreño y el Gobierno de la República Federal de Alemania.

Conversamos con el doctor Thomas Schaumberg, director del Goethe Institut en Venezuela, para conocer un poco mejor los lazos que nos unen en estos tiempos. Thomas es un joven docente de 37 años con amplia experiencia en historia, cultura y viajes. Este trotamundos ha venido impulsando numerosas actividades y eventos para acercar a los venezolanos a la cultura y el idioma alemán para propiciar la paz.
—¿Cómo has visto el vínculo entre venezolanos y alemanes actualmente?
—La historia entre nuestros países tiene una muy larga trayectoria. No solo con reminiscencias emblemáticas, como la amistad entre Bolívar y Humboldt. También observamos el establecimiento de la Colonia Tovar en el siglo XIX. Desde el siglo XIX hasta finales de la I Guerra Mundial, Alemania fue el mayor importador de café y cacao venezolanos. Maracaibo y el puerto de Hamburgo tenían relaciones comerciales muy estrechas.
Lamentablemente, tras la petrolización de la economía venezolana al final de la I Guerra Mundial, este contacto tan estrecho disminuyó. Se retomó después de la II Guerra Mundial. Organizaciones como la Asociación Cultural Humboldt, el Goethe Institut, la Fundación Konrad Adenauer, la Fundación Friedrich Ebert Stiftung. Este es un momento con mucha actividad económica entre Alemania y Venezuela. Históricamente, empresas como Volkswagen se posicionaron acá con mucha fuerza. El constructor del puente sobre el lago de Maracaibo fue alemán y su hijo es el director del Colegio Alemán en Maracaibo. Desde los años 60 hasta el 2000 tuvimos relaciones muy estrechas. Lamentablemente, a causa de la crisis socioeconómica y política, ha disminuido la presencia alemana. Pero siguen esos lazos. Tenemos una creciente demanda por el idioma alemán y muchos contactos institucionales. El interés en la cultura y el idioma alemán en Venezuela sigue fresco.
—¿Cuál es el propósito de los proyectos culturales y educativos que está ofreciendo el Goethe Institut a Venezuela actualmente?
—La misión del Goethe Institut mundialmente se basa en tres pilares: la difusión del idioma alemán, el fortalecimiento del intercambio cultural y la “Vermittlung eines aktuellen Deutschland Bildes”. Esto es: acercar al público a la imagen actual de Alemania y su realidad. A través de nuestros cursos y exámenes de alemán, abrimos puertas a nivel profesional y personal. Certificamos sus conocimientos de alemán para trámites de visa, la tarjeta de oportunidades. La idea es brindar herramientas profesionales a través del idioma. No solo para quienes se quieren ir a Alemania, sino también para quienes se quieren formar como profesores de alemán. Tenemos dos colegios locales de alemán, y desarrollamos material didáctico moderno y dinámico.
El intercambio cultural entre Alemania y Venezuela está dirigido a la escena local artística. Queremos entrar en un diálogo artístico y promover el contacto con Alemania a través de proyectos artísticos. La finalidad es entendernos mucho mejor, porque creemos que el intercambio cultural es la clave fundamental para sentar puentes de paz.
Somos un centro de información sobre Alemania a través de nuestra biblioteca. Acá, donde nos encontramos (la biblioteca del Goethe Institut, en Altamira), es una ventana a la pluralidad de nuestra sociedad.
—¿Cuál es el perfil de los venezolanos que se acercan a la cultura alemana?
—El público que atraemos es diverso. Quienes vienen al Goethe Institut a estudiar el idioma, tienen una perspectiva migratoria en mente. Antes, venían aspirantes a niñeras (Opers) y familiares de migrantes venezolanos en Alemania. Ahora, el perfil es mucho más académico y profesional. El sector de salud está fuertemente representado, así como ingenieros y personal calificado. Eso responde a la demanda de Alemania de profesionales.
El público de nuestra programación cultural es distinto. Vienen artistas de diferentes ambientes (DJ, productores de teatro, músicos clásicos, bailarines de danza contemporánea). Esta figura no busca irse a Alemania, pero sí conocer más sobre Alemania. Comparte los mismos valores y busca colaborar. Con este grupo intentamos crear proyectos y alianzas. La biblioteca une a todos estos públicos. Contamos con un catálogo digital y físico, con música, títulos de prensa en internet y alrededor de 30 mil títulos.
—¿Qué has aprendido de los venezolanos? ¿Y qué sientes que Alemania puede enseñarle a Venezuela?
—Resiliencia. Dejar de quejarse por cualquier cosa (esto es muy alemán, risas). Los alemanes nos quejamos de cosas absurdas y nos obsesionamos con cosas que no funcionan como deberían. El venezolano no es así, y está más orientado a resolver que a quejarse.
Quizás también hay una tendencia a salir adelante y no dejarse derrumbar por las circunstancias. Los alemanes podrían aprender mejor de esto. Antes, éramos así en los momentos más difíciles. Pero creo que nos hemos vuelto un poco flojos.
Los alemanes se obsesionaron con la planificación y el amor al detalle. La tendencia de primero pensar y después actuar les haría bien a muchos venezolanos, sin caer en la obsesión. El talento del venezolano por improvisar se hace muy difícil en un contexto competitivo: gastas más, y al final se complican más las cosas.

—¿Qué futuro imaginas entre Venezuela y Alemania?
—Quiero creer en una relación más estrecha, fructífera y pacífica. Tal vez, desconectarnos un poco de la situación política actual. No es un secreto decir que nuestros gobiernos no comparten los mismos valores y no tienen los mismos aliados. En un contexto geopolítico, no somos amigos. Pero yo sí creo que, a través del trabajo que nosotros hacemos, contribuimos a mantener y fortalecer nuestros lazos. De esta manera, buscamos acercar a nuestros pueblos.
María Eugenia Acero Colomine
@mariacolomine
