Historia viva | La paz estratégica de China
18/03/2026.- Estados Unidos y la administración Trump se enredaron en el enjambre de drones que Irán les tenía reservado. Ahora están ahogándose en sus propias palabras engañosas y pidiendo auxilio a las potencias aliadas y no aliadas para contener la ofensiva iraní, usando como excusa la apertura del estrecho de Ormuz.
Para cuando usted lea esta nota, ya la situación del momento habrá cambiado dramáticamente en las características de una guerra que supera las otras formalidades, incluso la de la 5.ª generación que Estados Unidos e Israel desataron antes y que a partir del 28 de febrero de 2026 fue brutalmente física y ahora se les ha vuelto irresoluta para sus propósitos mercantiles y geoestratégicos.
Lo que está ocurriendo en el Medio Oriente es un nuevo capítulo de las agresiones seriadas de Estados Unidos por apropiarse de los recursos petroleros y gasíferos iraníes y para evitar que China disponga del petróleo persa, con el agravante de que los ataques de Irán le dieron y le siguen dando en el ojo de la producción petrolera que nutre a Occidente de energía fósil y que ante la vulnerabilidad de las posiciones a tiro de estos centros de producción energética en los países del Golfo, el transporte marítimo del petróleo y los riesgos de ataques a las plantas desalinizadoras que sirven de agua potable a gran parte de las poblaciones de la península arábiga, no existe otra fuente alternativa en la región.
Nos preguntamos: ¿cuándo será posible una paz prolongada en el Medio Oriente? Mientras Estados Unidos e Israel persistan en las políticas guerreristas y las agresiones contra quienes no siguen sus designios e intereses, no habrá paz prolongada en ninguna parte del mundo. Aunque hay un factor crucial en la resolución de este capítulo de agresiones, y es la paciencia diplomática de China.
Los chinos conocen y saben que la prolongación de la guerra le da ventajas estratégicas a Irán, y desplaza a Estados Unidos a salir del conflicto perdidos, pero con la “frente en alto”, y en ese momento es cuando la diplomacia de la paciencia china se pone a prueba para intermediar en una salida “honrosa” por parte de un Trump declarando la “victoria”, pero con plomo pesado iraní en las alas del águila.
Para ello, el mandatario republicano pondrá a prueba todo el sistema de medios que validará el engaño, desde sus propios discursos hasta las narrativas de sus adláteres, como el presidente francés Macron y el canciller alemán Friedrich Merz. En la contraparte persa, altos funcionarios iraníes han ratificado que están preparados para un conflicto de varios meses, como lo señaló a la BBC Mohammad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní: "Definitivamente, no buscamos un alto el fuego... Debemos castigar al agresor". Para eso, Estados Unidos no tenía estrategia, así que una salida de tregua podría ser su mejor vía de escape a través de la diplomacia china.
La aparente arrogancia de Trump al exigir a Xi Jinping intervenir ante Irán para la apertura del estrecho de Ormuz no es más que una pataleta malcriada del mandatario de EE. UU., y aquí es cuando China pondrá a prueba su poderosa capacidad persuasiva al negociar con Trump una resolución de cese al fuego, con una lectura adicional vergonzosa: la ausencia del secretario de Estado, Marco Rubio, puesto que fue sancionado por China en 2020 y desde entonces no le es permitida su presencia en el país asiático, cuando, siendo senador, fue acusado de injerencista en asuntos que solo competen a China.
Por ahora, la paz no se ve tan lejana y la guerra, mientras, seguirá en engaños, luego de la destrucción y, finalmente, la muerte de miles de ciudadanos en el Medio Oriente.
Aldemaro Barrios Romero
