Micromentarios| ¿Los israelitas son el pueblo elegido de Dios?

17/03/2026.- Una falacia recorre el mundo: según ellos mismos, los israelitas son el pueblo elegido de Dios como su favorito.

¿Por qué es una falacia? Porque Dios en ningún momento ha dicho tal cosa ni  la ha ratificado.

Se trata de un autobombo de los profetas antiguos de esa etnia que, en nombre del Creador, promovieron una serie de libros en los que daban cuenta de tal “elección”.

Ninguna otra cultura de la antigüedad se planteó ser superior a las demás que existían en el mundo. Tal cosa, obviamente, debió percibirse en sociedades no enfermas de pedantería como lo que era: un acto inconcebible de jactancia.

Culturas como la china y la egipcia, por solo hablar de dos de las más añejas, en ningún momento de su historia se atrevieron a autoproclamarse como favoritas de su divinidad superior y ni siquiera del conjunto de sus dioses secundarios.

Los israelitas, en cambio, no solo se atrevieron a hacerlo, sino que han difundido esa idea falsa por gran parte del planeta, gracias a las religiones que se crearon en torno a los libros que conformaron las dos partes de la Biblia: el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Antes de continuar, debo precisar algo: no se deben confundir los israelitas de la antigüedad —el pueblo hebreo— con los israelitas actuales. Estos últimos han usufructuado el nombre de los anteriores, obviamente, por conveniencia más que por tradición.

La idea de la presunta elección de dicho pueblo por parte de Dios aparece en los primeros cinco libros del Viejo Testamento bíblico que, entre los practicantes del judaísmo, reciben el nombre de Torá.

En realidad, Torá es el nombre de todos los libros sagrados del judaísmo, pero popularmente dicha denominación se restringe a la reunión de los cinco libros que en Occidente se conocen como el Pentateuco.

La idea de que el israelita es el pueblo elegido de la divinidad es el tema central de los libros sagrados del judaísmo y, por ende, del sionismo, la gran perversión de la religión original hebrea.

Solo en la Torá dicha idea se expresa, principalmente, en los libros conocidos como Génesis, Deuteronomio y Éxodo. He aquí las respectivas citas:

Génesis 12:1-3 y 17: La elección tiene su origen en la promesa de Dios a Abraham, que establece un pacto eterno para hacer de su descendencia una gran nación que bendecirá a todas las familias de la Tierra.

Deuteronomio 7:6 y 14:2: aquí se afirma: “Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para ser un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la Tierra”.

Éxodo 9:5-6: Dios le dice a los hebreos, en el monte Sinaí, que si obedecen su pacto, serán su “especial tesoro” entre todas las naciones.

Tales dichos y promesas se los habría comunicado Dios a Moisés —considerado el autor de la Torá—, algo de lo cual no existe testimonio alguno, más que la palabra del propio profeta.

Nosotros, en Venezuela, tenemos bastante experiencia en autoproclamaciones como para caer en semejante infundio. A manera de cierre, diré que si algún compatriota escribe que los venezolanos somos el nuevo pueblo elegido de Dios y ese texto se promueve mediante la imposición política, económica y religiosa en los próximos milenios, seguramente, los nacidos en esta tierra pasaremos a ser en el futuro lo que se proclama en líneas anteriores.

Armando José Sequera 

 

 

 

 


Noticias Relacionadas