Conversatorio debate sobre tipos de violencia de género en la UCV

Implementan protocolo avalado por PNUD para identificar y dar un "parao" a los agresores

Ponentes dieron una clase magistral sobre los distintos tipos de violencia de genéro presentes en los recintos universitarios.

 

12/03/26.- Desde el auditorio Carlos Marx, ubicado en la sede de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales FACES, en la Universidad Central de Venezuela (UCV), se llevó a cabo el conversatorio "Entre aulas y pasillos: violencias invisibles en la UCV. Rompe el silencio”, con el objetivo de abordar las distintas formas de violencia de género que se manifiestan en el ambiente universitario.

La actividad está enmarcada en la celebración del mes de la mujer y fue organizada por la Comisión Presidencial para la Recuperación de la UCV y la Cátedra de Estudios sobre la Mujer, para hacer un análisis crítico sobre las raíces estructurales de estas prácticas patriarcales y sus impactos sobre la vida académica y emocional de las féminas en el Campus universitario.

El conversatorio estuvo a cargo de la docente Morelba Jiménez, socióloga, magister en urbanismo, docente e investigadora con énfasis en género, Diana Ovalles, comunicadora social (UCV) dedicada a la investigación y difusión de temas de ecología política, Aimée Zambrano, antropóloga (UCV), investigadora y consultora. Fundadora del Monitor de Femicidios Utopix y miembra de la Comisión Editorial de Utopix y Merlyn Pirela, T.S.U Gestión Social para el Desarrollo Local, activista afrofeminista, integrante del Cumbe de Mujeres Afrovenezolanas y coordinadora de Mujeres Afrodescendientes del Conadecafro, activista, feminista.

La actividad inició con la presentación de un protocolo con enfoque de género, avalado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), mediante un convenio firmado entre el Centro de Estudios de la Mujer y el organismo internacional. Para fortalecer planes y proyectos enfocados en el fortalecimiento de la igualdad de género, la formación académica, la investigación y la inversión sostenible alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El protocolo es un logro del feminismo ya que brinda una respuesta concreta mediante la prevención y reparación.

 

La experta en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y Género, Diana Ovalles, resaltó durante su intervención, la importancia de la implementación de este instrumento que coadyuvará al abordaje y visibilización del problema brindando herramientas a la comunidad universitaria femenina para promover la prevención. El instructivo tiene el respaldo de la máxima autoridad Dr. Víctor Rago Albujas.

“En la Universidad Central de Venezuela, sus autoridades, en esta época, están declarando “Tolerancia Cero”, a las violencias académicas, dentro de los espacios universitarios”.

La también docente de la Maestría en Estudios de la Mujer, explicó que la comunidad feminista siempre se posiciona a la vanguardia en el entorno académico, teniendo en cuenta su rol fundamental en la erradicación de este tipo de violencia.

“Hay una feminización de la educación, en este contexto por eso tiene un peso tan grande, ya que existe una predominancia de la violencia contra la población estudiantil de féminas, que incluso en la era digital trasciende a espacios virtuales y redes sociales”, acotó.

Estudiantes cuentan con una nueva herramienta para la protección de sus derechos. Foto: Enrique Hernández.

 

Asimismo, la comunicadora refirió el papel que las organizaciones feministas han realizado a través de investigaciones y campañas, para concientizar a la población estudiantil sobre cómo identificar y prevenir algún tipo de discriminación y acoso en los espacios académicos.

“La comisión ha trabajado con muchas limitaciones y de una manera heroica, para dar una respuesta desde el feminismo ha sido concreta, este protocolo es fijo, de esa respuesta política como organización”, agregó la comunicadora.

Ovalles, Destacó la importancia de abrir espacios para promover la denuncia y romper con el silencio que es solapado por el patriarcado a través del establecimiento de poder y autoridad frente a las estudiantes, quienes se ven amenazadas con reprobar. Está realidad se vive en mayor o menor magnitud en las 11 facultades de la UCV.

Para concluir, la profesora indicó que próximamente se lanzará una campaña que es impulsada por la oficial de género del PNUD la Dra. Rebeca Franco que instó a la comisión a publicar los estudios y las encuestas para tener un mapa de la violencia académica con datos que permitan identificar y caracterizar para poder implementar un modelo que permita no solo la prevención, sino la atención y reparación a las víctimas.

Identificar los tipos de violencia para erradicar su normalización

Durante su intervención la sociológa Morelba Jiménez describió las prácticas más sutiles, que se tienden a normalizar, hasta los casos más específicos de acoso, hostigamiento o discriminación hacia la comunidad universitaria femenina. 

Además, Jiménez compartió un breve recorrido por su militancia y lucha feminista que emprendió desde la década de los 60, la cual no ha parado hasta hoy. “Estar aquí hoy es muy importante porque hacen 50, 40, 30 años un evento de esta magnitud era impensable, no te dejaban hacer”, dijo.

Jiménez instó a las féminas a romper el silencio para poder erradicar la violencia en todas sus formas.

 

La feminista y activista por los derechos de la mujer señaló al equipo reporteril CIUDAD CCS, que es de suma relevancia eventos de este tipo ya que buscan difundir que en las universidades no solo de nuestro país sino en general en América Latina y el resto del mundo existe una creciente tendencia a la subordinación del trabajo que las mujeres hacen dentro de los espacios académicos.

“hay factores que promueven la violencia epistemológica, que se traduce en la violencia en la producción de conocimiento y otros ámbitos como el acoso sexual y el hostigamiento”, acotó.

En este sentido, la también docente desatacó que estas trasgresiones que se ejercen contra las mujeres desde hace muchos años, debe cambiar ya que la universidad debe promover un entorno de igualdad e impulsar la erradicación de cualquier acto que violente a las mujeres.

Las universidades como centros de formación principal deben eliminar aquellos factores que perpetúan la subordinación contra las féminas.“Cuando una universidad no valora las cualidades de las mujeres en las condiciones que, de igualdad con respecto a los hombres, está faltando a los derechos humanos”, agregó.

Transformación y redes de sororidad en la UCV

En torno al trabajo que está haciendo la Comisión Presidencial para la Recuperación de la UCV, la docente celebró que es un gran esfuerzo para no solo embellecer los espacios físicos de la casa de estudios, sino que trasciende la mejora de su estructura para mejorar el bienestar de la población estudiantil en general. Sino que también se ocupa de impulsar proyectos de investigación científica que realmente no dejen a nadie afuera del campo de la equidad.

“Este evento tiene la finalidad de dar a conocer las herramientas que la universidad ha producido como este protocolo de atención para identificar las situaciones de violencia que viven las personas que estamos dentro de la universidad”, indicó.

No solo se tranforma la estructura de la UCV, también se construyen espacios seguros y libres de violencia. Foto: Enrique Hernández.

 

La activista explicó que estudios recientes publicados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que indican que de cada tres mujeres en el mundo una ha sufrido alguna vez algún tipo de discriminación simplemente por su condición de mujer.

Además, la relegación a la hora de escoger una carrera o acceso a la profesionalización reproduciendo un estereotipo de oficios relativos a la mujer, es otra forma de violentar a las féminas.

“Existe todavía hoy en día una diferenciación biológica entre las mujeres y hombres por no tener la misma fisonomía, cuando alguna autoridad universitaria ejerce esta discriminación está violentando los derechos de las estudiantes”, agregó.

Para finalizar Jiménez exhortó a las estudiantes a perder el miedo a hablar y expresar sus denuncias, ya que con esta iniciativa del protocolo se están dando las condiciones para brindar un espacio donde se les brinde el apoyo y acompañamiento en el proceso.

“Cuando las mujeres deciden no hablar, es cuando se incrementa la violencia”, sentenció.

Violencia institucional, lenguaje sexista y "ojo pelao" con la IA

Por su parte, la antropóloga, Aimée Zambrano fundadora del Comisión Editorial de Utopix, explicó que existe la necesidad de repensar, debatir, reflexionar sobre las diversas formas de violencia que hay en la actualidad asociadas a la violencia simbólica. Entre ellas se destacan tergiversación del feminismo y la imposición de un saber sobre el otro.

“Desde niñas se nos inculca a buscar carreras vinculadas al cuidado, a la docencia u otra profesión asociada a los roles tradicionales de las mujeres”, añadió.

Zambrano también habló sobre el lenguaje sexista que se impone en las aulas de clases donde algunos profesores califican con nota negativa al utilizar el lenguaje inclusivo a la hora de presentar un trabajo basándose en lo estipulado en la Academia Española, obviando la ley orgánica vigente en el país donde se contempla su uso.

La también docente expresó que se deben caracterizar de manera sistemática de las nuevas formas de violencias facilitadas a través de los entornos virtuales, generando imágenes violentas, descontextualizadas que atacan las psiquis y reputación de las mujeres.

“Existen otras formas como la generación de imágenes violentas con el uso de la inteligencia artificial”, indicó.

Por otra parte, Zambrano indicó que existen 69 universidades en el país, de las que solo cuatro tienen protocolo de atención y protección hacia la violencia contra las mujeres en los espacios universitarios. La idea es que todas las instituciones cuenten con estos mecanismos de defensa de sus derechos, que garanticen realmente su seguridad.

“El desafío desde el estado es que exista uniformidad en la implementación de estos protocolos, en las 68 universidades existentes en el país”, agregó.

Zambrano afirma que se han sofisticado las modalidades de violentar a las mujeres incluyendo el uso de IA.

 

La activista refirió que existen varios casos donde las estudiantes se han organizado y recurrido a las redes sociales para realizar las denuncias de abusos sexuales, ya que no confían en las instituciones. Por eso recalcó que la cultura de la impunidad se ha venido solapando en la universidad.

Además, detalló que ha esta iniciativa se suma el trabajo realizado por algunas egresadas de la escuela de Antropología y Sociología, que en el 2019 hicieron una encuesta para determinar si existía violencia o acoso entre las estudiantes de ambas carreras.

El estudio arrojó que el 71% de quienes respondieron la encuesta eran mujeres. De las 88 personas encuestadas, el 57% consideró que la escuela no era un espacio seguro para los estudiantes.

A principios de este año se reactivó otra encuesta para conocer la realidad actual de la universidad y generar respuestas para la comunidad estudiantil. Hasta los momentos los resultados preliminares indican que no solo se repite sistemáticamente la violencia, sino que se hace más sofisticada, con el paso de los años.

Para finalizar Zambrano señaló que es un paso significativo la implementación del protocolo, pero es importante realizar un seguimiento riguroso a su aplicación para saber en qué se debe fortalecer y mejorar.

La opresión bajo la mirada de una jóven cimarrona

Merlyn Pirela activista por los derechos de las mujeres afrodescendientes refirió que un estudio publicado en año 2020 por el (Fondo de Población de las Naciones Unidas) trabaja para garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las personas afrodescendientes en América Latina y el Caribe, (UNFPA) realizado en ocho países de América Latina revela que entre el 14% y 30% de mujeres entrevistadas que han sido violentadas psicológicamente, por los estereotipos euro centristas.

“La violencia psicológica hacia las afrodescendientes esta estereotipada hacia nuestros cuerpos, nuestra nariz, nuestras nalgas, nuestro cabello, que en Venezuela no estamos dentro de los estándares impuesto de” belleza”, lo que nos hace inclusive cambiar nuestra forma de ser y ver la vida para pertenecer”, recalcó.

Pirela quien es integrante del Cumbe de Mujeres Afrovenezolanas, insistió en la necesidad de crear una plataforma de atención dedicada a la atención psicológica de las mujeres afrodescendientes, ya que aparte de la violencia de genero por ser mujer, se suman otras maneras de discriminación que enfrentan a diario y tienen que ver con su color de piel.

La activista reconoce avances en materia de igualdad de genéro. Sin embargo piensa que falta más por hacer por las afrodescendientes.

 

La criminalización y estigmatización de las mujeres afrodescendientes, es un acto que se repite con frecuencia, a pesar de los avances obtenidos a través de la promulgación de la Ley para una Vida Libre de Violencia.

“Sueño con una línea de atención así, como las 0800 mujeres, pero para nosotras las negras, ya que a diario enfrentamos la estigmatización y racismo por nuestro color de piel y aspecto físico”, aseveró.

En torno, al acceso de este grupo etario a la universidad explicó, que son pocas las oportunidades para quienes habitan otras regiones del país, lejos de los centros de estudio como la UCV. Es importante garantizar a sus congéneres que puedan acceder a una oferta de carreras amplia para los afrodescendientes, en sus lugares de origen.

“¿Por qué no vemos mujeres negras en la ciencia? Esto se debe a que estas poblaciones están alejadas de los centros de estudios como la UCV, por un tema del transporte y se les hace difícil inscribirse y asistir todos los días a clases, por esta razón desertan o terminan optando por otras carreras, que dictan en su lugar de residencia”, indicó.

La activista enfatizó que se deben diversificar las ofertas académicas con otras opciones que no estén relacionados con el prejuicio que se arrastra desde la época de la colonia, del cuidado. Para erradicar la desmotivación de la población afrodescendiente, es necesario que estos centros tengan una perspectiva con visión étnica e interseccional.

“Es importante trabajar en hacerlo diferente y revolucionar las cosas realmente donde quepamos todos y todas, con visión real en términos de igualdad de condiciones”, acotó.

Por último, Pirela instó a crear ese canal de comunicación, con personal capacitado, con capacitación con perspectiva de género para brindar apoyo a las mujeres afrodescendientes, en los espacios universitarios, en sus comunidades, en sus trabajos, para generar la confianza y avanzar en una verdadera inclusión de esta población susceptible a otras formas de violencia como el racismo, la estigmatización y criminalización.

Las interesadas en conocer el protocolo promovido desde el Centro de Estudios de la Mujer, pueden ingresar a través del siguiente link, también la versión impresa dispone de un codigo QR, para su descarga totalmente gratuita.

https://www.undp.org/es/venezuela/publicaciones/protocolo-de-actuacion-en-casos-de-discriminacion-y-violencia-en-la-ucv

ROXIBEL LAIRET/ FOTOGRAFÍA: JESÚS CASTILLO/ CIUDAD CCS


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