Xin chào | Marzo de heroínas

 

Podrán cortar todas las flores

pero no podrán detener la primavera.

Pablo Neruda

 

13/03/2026.- Cual jardín teñido de rojo, rosas y claveles anuncian el mes de marzo en el Vietnam que está de plácemes por la presencia de las miles de heroínas que entregaron su vida por la causa revolucionaria, por el triunfo del socialismo frente a los imperios que pretendieron convertir a la patria de Hồ Chí Minh y Võ Nguyên Giáp en su patio trasero.

Cómo no recordar la creación del Partido Comunista Indochino (1930), a su impulsor y legendario Tio Hồ, quien no vaciló nunca en determinar que la mujer jugaría un papel resaltante en la lucha por la liberación nacional de toda Indochina.

Por estos días resaltan en los museos, en las plazas, en los locales comunitarios, la magnánima figura de la guerrillera Nguyễn Thị Minh Khai, quien hasta las últimas horas de vida mantuvo en alto su ideal rebelde frente a sus torturadores. Así expresó sin temor alguno el fervor femenino por la tierra indochina, y es que el proyecto político de la organización comunista había gritado ante el mundo la igualdad entre el hombre y la mujer en sus principales lineamientos programáticos, que denunciaba las miserables condiciones de vida de las trabajadoras, obreras y campesinas, como en 1857 lo habían gritado ante el mundo las obreras estadounidenses por las calles de Nueva York.

En todas las instancias del Partido Comunista Indochino fueron creadas comisiones femeninas para fortalecer el trabajo político entre las mujeres incorporadas a los sindicatos, desde donde podían difundir sus reclamos y derechos laborales. Así mismo fue creada la Asociación de Mujeres de activa participación en las revueltas obreras y campesinas entre 1930 y 1931.

Nguyễn Thị Minh Khai se constituyó en una de las tantas figuras de aquellas contiendas revolucionarias, con su discurso desde la tribuna del Congreso de la Internacional Comunista efectuado en Moscú (1935), donde le correspondió informar sobre la entrega de la mujer vietnamita en la contienda libertaria. A 86 años de aquellos acontecimientos, se produjo otro hecho histórico en el marco del XII Congreso del Partido Comunista de Vietnam, donde, por primera vez, tres mujeres ocuparon asiento en el Buró Político del Comité Central: Tòng Thị Phóng, Nguyễn Thị Kim Ngân y Trunong Thi Mai.

También, 20 militantes revolucionarias pasaron a ocupar sendas bancadas en la dirección nacional del PC vietnamita un 28 de enero de 2016 en el Centro de Convenciones, ubicado en Mỹ Đình, rostro de la Hanoi moderna de grandes avenidas y gigantescos edificios.

El Ejército de pelo largo

Los monolitos levantados en honor a las heroínas, en aldeas, comunas y ciudades, permitieron ver las trazas de humo que dejan las varillas de incienso entre los ramilletes multicolores; mujeres victoriosas son felicitadas y condecoradas anualmente en la patria del Tío Hồ.

Durante la agresión gringa a Indochina, cientos de corresponsales extranjeros y extranjeras conocieron los horrores de los invasores, como la periodista francesa Madeline Riffand, quien retrató cómo ese Ejército de pelo largo nunca tembló ante la presencia del usurpador extranjero. Millones de publicaciones en todo el mundo difundieron esa verdad, como aquella foto de la pequeña guerrillera de un metro 42 centímetros de estatura, llamada Nguyễn Thị Kim, conduciendo, fusil en mano, a un gigantón piloto de 2 mts 20 centímetros de estatura, llamado Andrew Robinson, cuyo helicóptero US F4H fue abatido por la pequeña Nguyễn Thị el 20 de septiembre de 1965, bajo el cielo de la provincia de Hà Tĩnh, al sur de Vietnam. Esa foto, que recorrió el mundo, es obra del reportero Phần Hoàn, pero no fue la única con ese contenido, porque en otros lugares se repitió la escena.

La reportera francesa escribió que el ejemplo más significativo del compromiso femenino durante la guerra patria fue ese componente militar que ejecutó, entre 1960 y 1965, 280 mil combates, a los cuales se sumaron 30 millones de milicianas, quienes fueron autoras del desmantelamiento de cuatro mil aldeas estratégicas, especie de campos de control creados por orden de Lyndon B. Johnson, de donde fueron rescatados miles de campesinos y, además, recuperadas 1.6 millones de hectáreas agrícolas.

Durante la guerra de resistencia contra los invasores franceses, el 36,13% de la población femenina se alistó en los batallones guerrilleros, prestando servicio militar en las fuerzas populares de resistencia, señaló la periodista francesa, quien agregó que en todas partes se organizaban escuadras de guerrilla femeninas y del ejército regular.

Un ejemplo extraordinario fue la escuadra de Hoàn Ngân, que participó en 668 combates, asaltando posiciones militares enemigas en 13 ocasiones, eliminando a 139 soldados invasores y capturando a otros 102 usurpadores. Esa escuadra fue condecorada por la Asamblea Nacional y el Gobierno Nacional con la Orden de Servicios Militares Distinguidos. Así mismo, 27 de sus integrantes recibieron otras distinciones.

La reportera sueca Deax Ama habló sobre el papel desempeñado por las mujeres vietnamitas en la guerra popular: Merecen su reconocimiento y admiración por las mujeres de todo el mundo. Merecen el título de las mejores y más brillantes mujeres de Asia.

Por su parte, la periodista italiana Carmen Dauti, integrante de una delegación de su país, adelantó que visitó Vietnam en 1969: "Con la sangre y el sudor que han derramado, las mujeres vietnamitas han asumido responsabilidad igual en la sociedad". Esa realidad de Vietnam sigue siendo un sueño para las mujeres de muchos países de todo el mundo.

Nguyễn Thị Định (1920-1992) es uno de los ejemplos de la entrega total de la mujer a la causa de la liberación nacional, tras haber iniciado su militancia revolucionaria a la edad de 16 años en Hoa Rạng, provincia de Bentre, al sur de Vietnam, donde encabezó un levantamiento cívico-militar en medio de los acontecimientos de la Revolución de Agosto (1945). Años después estuvo al frente del Levantamiento General de Bentre, entre el 17 de enero y el 20 de abril de 1960, una insurrección que se proyectó hacia el delta del río Mekong y todo el este de Vietnam del Sur. Por ese camino, Thị Định se fue forjando como una lideresa importante, hasta el punto de ser promovida al Comité Central del Partido Comunista de Vietnam en 1974 como mayor general del Ejército de Liberación Nacional de Vietnam del Sur. Además, fue presidenta de la Confederación de Mujeres de Vietnam y llegó a desempeñarse como primera vicepresidenta durante la reunificación de Vietnam. Su liderazgo nacional fue reconocido con la condecoración Orden Hồ Chí Minh y también por la Unión Soviética, donde recibió la Orden Lenin de la Paz Mundial (1968), que valoró su aporte en el plano internacional.

Otras valientes mujeres no pudieron llegar tan lejos para presenciar la Victoria de Primavera (1975), como el caso de Võ Thị Sáu, una joven rebelde de 18 años que fue fusilada en la isla-prisión de Con Dao, creada por los franceses en el mar del Este, frente al delta del Mekong.

La Sonrisa de la Victoria de Võ Thị Thắng, tras ser fotografiada sonriente en un tribunal de Saigón, a pesar de haber sido condenada a 20 años de prisión. Esa sonrisa de Võ Thị Thắng se repitió siete años después, cuando fue liberada, y no solo pudo vivir la euforia por la estampida de las tropas gringas el 30 de abril de 1975, sino que llegó a ocupar una banca en el Comité Central del PCV. También fue diputada a la Asamblea Nacional y dirigente de la Unión Nacional de Mujeres de Vietnam.

Ángel Bastidas G.

Consultas:

  • N.H. Toan (2010). Vietnam: Guerra de Liberación 1945-1975. Ed. Thế Giới
  • A. Bastidas (2017). Xin chào. Ed. Thế Giới.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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