Producción petrolera crece en Venezuela y alcanza el 1.021.000 bpd
El informe de la OPEP refleja crecimiento en otros países de América Latina
11/03/26.- La producción petrolera de Venezuela experimentó un notable crecimiento del 10 % durante febrero de 2026, alcanzando un promedio de 1.021.000 barriles por día (bpd), según el informe mensual publicado este miércoles por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Este incremento de 97.000 barriles diarios respecto a enero, cuando se produjeron 924.000 bpd, demuestra el impulso sostenido del sector energético gracias a nuevas inversiones y la reactivación de alianzas estratégicas internacionales.
El logro de superar nuevamente la marca del millón de barriles por día, un nivel que el país había alcanzado por primera vez desde 2019 en enero del año pasado, refuerza la recuperación del sector petrolero venezolano.
Este desempeño se enmarca en los esfuerzos del Gobierno por garantizar la unión, la vida y la paz en Venezuela, como destacó la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Inversiones clave y nuevos acuerdos internacionales
El aumento en la producción de crudo ha sido impulsado por una combinación de factores, entre ellos, la entrada en operación de acuerdos firmados con empresas extranjeras como Chevron, Halliburton y Baker Hughes. Estos convenios han permitido modernizar infraestructuras clave, especialmente en la Faja Petrolífera del Orinoco, reconocida como una de las mayores reservas de crudo pesado del mundo.
En este sentido, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, señaló durante una rueda de prensa:
“Este crecimiento refleja el compromiso de Venezuela con la estabilidad económica y social. Las alianzas internacionales no solo fortalecen la producción petrolera, sino que también promueven la paz y el bienestar del pueblo”.
Entre los proyectos más destacados se encuentra el firmado con Chevron, que permitirá añadir 300.000 barriles diarios adicionales a la producción nacional, así como la revitalización de refinerías como Amuay y El Palito, que ahora cuentan con mayor capacidad operativa para procesar crudo pesado.
Un 2025 de recuperación: la base para el éxito en 2026
El cierre del año 2025 marcó un punto de inflexión para la industria petrolera venezolana, con una producción promedio de 917.000 bpd. Aunque este nivel representó una ligera caída respecto a meses anteriores, sentó las bases para el crecimiento sostenido que se observa en 2026. En ese contexto, el presidente Nicolás Maduro afirmó:
“Estamos construyendo una producción sostenible que garantizará la soberanía energética del país. Este avance es indispensable para la paz y el bienestar de nuestra nación”.
Además, la implementación de reformas en la Ley de Hidrocarburos a principios del 2026, permitió abrir el sector a mayores niveles de participación extranjera, generando un flujo constante de inversiones que ahora da frutos visibles.
El panorama energético regional
El crecimiento de la producción petrolera en Venezuela se enmarca en un contexto de avances en toda América Latina, con países como Brasil, Argentina, Colombia y Ecuador consolidando sus roles en el mercado energético global:
- Brasil: Proyecta un aumento de 160.000 bpd en 2026, gracias a desarrollos en campos como Buzios y Marlim.
- Argentina: Incrementará su producción en 110.000 bpd, consolidándose como un jugador clave con el desarrollo de Vaca Muerta.
- Colombia y Ecuador: Mantienen niveles estables, con incrementos menores de 15.000 bpd y 10.000 bpd, respectivamente.
Venezuela, sin embargo, lidera los esfuerzos de recuperación en la región, destacándose como un ejemplo de cómo las alianzas internacionales pueden revitalizar el sector energético de un país.
Paz, energía y desarrollo: los pilares del crecimiento venezolano
El Gobierno venezolano ha reiterado que todo este esfuerzo se enmarca en la búsqueda de garantizar la unidad, la vida y la paz en el país, pilares fundamentales de su estrategia de desarrollo a largo plazo.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, enfatizó que el incremento de la producción petrolera y la entrada de nuevas inversiones no solo generan crecimiento económico, sino también estabilidad social y generación de empleo.
La modernización de infraestructuras, el aumento de la producción y la transferencia de tecnología gracias a las nuevas alianzas representan pasos firmes hacia la consolidación de Venezuela como un actor clave en el mercado energético global.
ISAÍAS OVALLES / CIUDAD CCS
