8 de marzo: Mujeres, que la igualdad sea siempre nuestro camino
Féminas comparten historias para reivindicar su equidad, seguridad y papel en la sociedad
08/03/26.- El 8 de marzo, Dia Internacional de la Mujer, lejos de representar una celebración, se dispone como una fecha simbólica para enaltecer la valentía, gallardía y luchas libradas por féminas a mediados del siglo XIX y principios del siglo XX, para encontrar igualdad en la sociedad y lograr un reconocimiento en sus diversas ocupaciones.
Si bien es cierto que para la época las condiciones laborales de las trabajadoras eran durísimas, la precariedad era dirigida especialmente a la parte femenina del sector, cuyos salarios podían llegar a ser menos de la mitad que los de los hombres, solo por el hecho de ser mujeres.
Para el año 1908 alrededor de 15 mil mujeres salieron a las calles de Nueva York para iniciar una huelga y marchar bajo el lema “Pan y Rosas", con el propósito de exigir mejores salarios, jornadas más cortas y el derecho al sufragio.
En 1911 Nueva York registró uno de los acontecimientos más relevantes y críticos de la historia estadounidense. Se trató de la tragedia del Triangle Shirtwaist, ocurrida el 25 de marzo, momento en que 123 trabajadoras perdieron la vida, la mayoría de ellas inmigrantes. Hecho que se mantiene en el tiempo como símbolo referente de lucha para las mujeres.
El Día Internacional de la Mujer, que empezó a conmemorarse por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 1975 y dos años más tarde fue proclamado por su Asamblea, encuentra sus orígenes en manifestaciones de mujeres, que especialmente en Europa reclamaban a comienzos del siglo XX el derecho al voto, mejores condiciones de trabajo y la igualdad entre géneros.
Hugo Chávez, un presidente feminista
El Comandante Hugo Chávez se declaró feminista en el año 2009, y con ello, al considerar que “sin feminismo no hay socialismo”, abrió paso a la igualdad de género, que se mantiene vigente hasta la actualidad para dar protagonismo y reconocimiento a la mujer en todos los ámbitos posibles, logro posible solo en socialismo, dispuesto para liberar a las mujeres del patriarcado.
Metas alcanzadas por la Revolución Bolivariana fue la creación del Ministerio del Poder Popular para la Mujer e Igualdad de Género, el 8 de marzo de ese mismo año, para dar estructura a estas políticas creadas para resguardar la integridad de las venezolanas.
Para reforzar estas iniciativas, incluyó en la Constitución de 1999 el uso de lenguaje inclusivo de género, además de reconocer a través de este estatuto el valor del trabajo doméstico, que se desarrolla para generar bienestar.
Actualmente se refuerza y mantiene en auge, el respaldo y cuidado integral hacia las mujeres, a través de iniciativas como la Gran Misión Venezuela Mujer y el Movimiento Josefa Joaquina Sánchez, donde cada una promueve la salud, educación, empoderamiento y la movilización de féminas para la defensa de los derechos sociales.
Mujeres en la política venezolana
Venezuela ha sido gobernada históricamente por hombres. Incluso, en la democracia pasaron muchos años antes de que una mujer pudiese aspirar a la Presidencia. En la era contemporánea del país, diversas mujeres se han atrevido a romper barreras en cargos de alto nivel.
El año 2026 marcó un hito en la historia política venezolana, tras el infortunio del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, ejecutado por fuerzas militares estadounidenses la madrugada del 3 de enero. Así.Delcy Rodríguez funge como la presidenta encargada; una responsabilidad que asume con alto temple.
Entre las mujeres aguerridas que han asumido altos cargos en la política venezolana, también destaca Carmen Meléndez, primera mujer en alcanzar rangos de vicealmiranta en el año 2012 y almiranta en Jefe en el año 2013 en la Armada Bolivariana, y primera mujer ministra de Interiores, Justicia y Paz.
La ciencia tiene rostro de mujer
De acuerdo con datos aportados por el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), específicamente desde el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), en el área científica la mujer destaca con más del 53 % de participación, cifra que supera el promedio mundial en unos veinte puntos.
Unas 580 féminas aproximadamente, lideran proyectos financiados en áreas estratégicas, lo que representa un 54 % del total de la inversión del Gobierno Bolivariano.
Una de las pioneras y referentes de la ciencia venezolana es la investigadora Anamaría Font Villarroel, destacada física y teórica, reconocida en el país por sus contribuciones a la teoría de cuerdas y supercuerdas, que propone que los componentes más fundamentales del universo son diminutas cuerdas vibrantes.
Ha recibido gran cantidad de premios y honores, entre los que destaca “la mujer y la ciencia”, por parte de la Unesco, distinción con la que demostró que las mujeres pueden tener un rotundo éxito en campos dominados tradicionalmente por hombres.
Además de ser una destacada científica, se desempeña también como defensora de derechos de las mujeres en el país, con enfoque en la salud reproductiva y derechos sexuales. Su labor trasciende fronteras nacionales, posicionándola como un referente importante en la región latinoamericana.
Por su parte, Meyby Ugueto-Ponce, envuelta por las ganas de comprender especificidades históricas y culturales de las personas afrovenezolanas, con orgullo se convirtió en fiel representante de mujeres científicas venezolanas, al decidir incursionar y adentrarse en el campo de la Antropología.
“Yo necesitaba razones que valoraran el lugar de las y los abuelos en la familia, la triada de madre, hija y abuela en la crianza de las y los hijos, el uso del espacio en la construcción de viviendas para reproducir lazos comunitarios en sectores internos del propio barrio; necesitaba hacer crítica a la desigualdad por razones históricas y sociales; necesitaba revisar la criminalización de gran parte de la sociedad", comparte Ugueto-Ponce.
La también ganadora del Premio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán (2025), vio retador estudiar en un centro donde aseguró "se sentía una rudeza que parecía adoptada como una estrategia para hacerse paso en un instituto fundamentalmente concebido y dirigido por hombres", donde, a su juicio, las mujeres que se atrevieron a adentrarse en estudios relacionados con las ciencias, específicamente matemática, biología, química y afines, "tuvieron que demostrar que podían sostener el Centro. Lamentablemente eso sigue sucediendo; las mujeres en la academia tenemos que demostrar constantemente lo que sabemos, y si eres mujer negra, mucho más", resaltó.
Comentarios como “Se embarazó para aprovechar la beca que dan en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)”, “Ahora le va a costar graduarse”, y “Era mejor que esperara a graduarse para tener hijos", son algunos de los duros prejuicios a los que se ha enfrentado ella y miles, al concebir a su hijo en épocas de su formación doctoral.
Ante esto, consideró que el sistema no debe penalizar a las mujeres por un acto tan natural como lo es el embarazo, ni mucho menos “dudar de tu capacidad por tener roles de cuido. El sistema debe sostener a una pareja en edad reproductiva para que alcance logros académicos y sostenga una familia, si así lo decidió”, ponderó la representante del gremio científico femenino.
Las críticas o reproches de Ugueto-Ponce se dirigen a un sistema que cuestiona la maternidad “porque la piensa incompatible con la producción científica, que no contempla planes económicos para una población en edad reproductiva, que se sostiene sobre la productividad, y no sobre los sujetos encargados para ello; son exclusivos en mente, cuerpo, o espíritu, o te descarta. Eso deshumaniza el sistema.”, detalló.
En cuanto a trabajos de campo que deben efectuarse dentro de estos centros de formación, la antropóloga venezolana relató que el hecho de ver a una mujer valiéndose por su cuenta en su labor, que implica interactuar con personas, realizar entrevistas y ser parte de la vida comunitaria “sin un hombre que la represente", comentario que lamentablemente escuchó en algún momento de su formación, “puede verse interpretado de muchas maneras (…) depende de cómo lo manejes, puede hacerte vulnerable o fuerte", mencionó.
Asimismo, explicó que la formación y capacitación, además del acceso institucional y monetario para que cada vez más mujeres sean parte del ecosistema científico, cuenta con gran relevancia y significado en la Venezuela actual.
“El esfuerzo por la equidad de género también es notable en estos últimos años. Hay que seguir trabajando para que la redistribución estructural, simbólica y económica, supere la lógica de la representación. Me refiero a pensar estructuralmente el lugar de las mujeres en todos los eslabones del ciclo vital y su intersección con la participación en la ciencia, academia o el sistema formal de educación”, expuso.
Para Ugueto-Ponce las condiciones laborales no se ajustan a las responsabilidades materiales, logísticas y sobre todo emocionales, de una trabajadora con tareas extras y diferentes. “Por eso digo, no es suficiente la representación si no existe redistribución y esta última se logra repensando todos los espacios de la vida, para equipar de manera profunda la participación de las mujeres en la ciencia”, compartió.
Ante esta disertación, consideró que las políticas aplicadas actualmente en Venezuela, buscan mejorar la redistribución de mujeres en distintos ámbitos, lo que la llevó a mencionar, lo que calificó como un “proyecto de reconocimiento", el libro “Mujeres de la Ciencia en Venezuela”, que en sus volúmenes I y II reúne más de 100 testimonios de investigadoras venezolanas, destacando sus aportes, resiliencia y el papel fundamental de la mujer en el desarrollo científico nacional.
“La atención a las niñas y niños en el Semillero Científico, también es un camino para profundizar la redistribución, así como los planes que vinculan al Poder Popular y al sector campesino con la ciencia, a través del financiamiento de proyectos para mujeres, liderados por mujeres”, afianzó Ugueto-Ponce.
Con este análisis, nuestra entrevistada pide que esta gran iniciativa no se confunda como “una política esencialista de otorgar más financiamiento a mujeres, por el solo hecho de ser mujeres; se trata de cerrar la brecha de género que ha existido por el patriarcado, y por tanto, pensar y eliminar las desigualdades”, destacó.
Empoderamiento femenino rompe brechas en el deporte
Venezuela cuenta actualmente con insignes representantes deportivas de alto nivel y con importantes cargos gerenciales, lo que pone de manifiesto la gran capacidad intelectual y física con las que cuentan las mujeres para asumir tales roles o labores, que dan paso a la participación femenina en el deporte, muchas de estas disciplinas de alto impacto, impulsando cambios culturales significativos en la actualidad.
Entre quienes destacan por dejar en alto el legado femenino dentro de prestigiosas instituciones deportivas del país, se encuentran María Soto, presidenta del Comité Olímpico Venezolano (COV); Katiuska Santaella, secretaria general del COV y lideresa de la Comisión de Mujer en el Deporte; Aracelis León, cuarta vicepresidenta del COV y presidenta de la Federación Venezolana de Béisbol (Fevebeisbol).
También se puede hacer mención de Alejandra Benítez, exatleta olímpica y segunda vicepresidenta del COV; Zobeida Hernández, tesorera de la junta directiva del COV, y Magdambi Marín, jefa técnica del COV.
Las mujeres han marcado hitos históricos en el deporte venezolano, destacando por su talento y resiliencia. Figuras icónicas como nuestra Yulimar Rojas (salto triple), Deyna Castellanos (fútbol), Robeilys Peinado (garrocha), Mayerlin Rivas (boxeo) y Naomi Soazo (judo paralímpico), han alcanzado la cima mundial, superando barreras de género y consolidándose como referentes.
Femineidad sin límites
En estos tiempos modernos, las mujeres incursionan con éxito en oficios históricamente masculinos, como seguridad privada, mecánica, albañilería y taxista, por mencionar varios de tantos, demostrando que es posible romper estigmas, limitaciones y estereotipos impuestos para crear una marcada brecha entre las capacidades de la mujer y el hombre.
A pesar de enfrentar retos como discriminación, acoso, burlas y brechas salariales, las mujeres, desde sus distintas labores y áreas de trabajo, demuestran autonomía económica y abren paso a la igualdad en sectores tradicionalmente dominados por hombres, con la intención de demostrar su empoderamiento.
Taxista al volante
La historia de Osbelis Carolina González, una catiense que se desempeña laboralmente como administradora, y quien sin embargo, movida por la necesidad de sostener su hogar y brindar un prometedor futuro a sus hijos pequeños, cuenta que decidió incursionar desde hace catorce años en el oficio del taxismo, que desarrolla en el horario nocturno, todo un reto.
Su esposo la impulsó a transitar en esta innovadora idea, que le permite a ambos aportar al sustento del hogar. “Busco a los clientes y los llevo a su destino. Trabajo hasta las 11:00, 12:00 o 1:00 de la madrugada, esperando a que los clientes terminen sus jornadas”, compartió.
Osbelis se ha enfrentado a retadoras circunstancias con clientes a bordo, hacia zonas que considera ser un tanto peligrosas y que debe transitar a altas horas de la madrugada; riesgos que se suman a las críticas sobre las habilidades de manejo de las mujeres y a su forma de desenvolverse en las calles de Caracas, son constantes en su día a día laboral.
“Veo muchas mujeres en la calle, a través del volante y en diversas rutas, aunque no solo se dedican al manejo; también he visto a mujeres en labores de construcción y en obras, hacen el trabajo pesado de un caballero”, acotó.
Con su lema de vida, “tocar la puerta no es entrar”, nuestra entrevistada invitó a las mujeres a intentar incursionar en este oficio con suma precaución, para salir de su zona de confort y hacer de lado el estigma de que estas labores solo pueden ser ejecutadas por hombres. “Ahorita estamos en tiempos de que la mujer y el hombre somos iguales, por eso tenemos que sacar fuerza y echarle pichón”, mencionó.
Mujeres al frente de vocerías territoriales
Legna Serrano Páez se desempeña como vocera de la comuna socialista Simón Bolívar, de la parroquia 23 de Enero, desde hace 15 años, tiempo que ha dedicado a asumir un rol de lideresa en pro de la construcción y bienestar colectivo de su comunidad, reto que aseguró ser uno de los más grandes que ha librado.
"A veces la gente dice que es sencillo ser vocera del Poder Popular, o que una vive construyéndolo; sin embargo, esa construcción se basa en entender cuál es la sociedad que queremos", destacó.
El tener un rol preponderante como lo es ser madre, familia, esposa, ama de casa y a la vez vocera de un consejo comunal, representa un desafío para la señora Serrano, quien aseguró escuchar, en ciertas ocasiones, comentarios despectivos sobre su capacidad para desenvolverse en este oficio.
"Te van a decir que no eres buena madre, buena compañera de vida, hija o hermana, porque estás asumiendo el rol de vocera de una comunidad u otras cosas", comentarios que aseguró generan desánimo la mayoría de las ocasiones.
En este sentido, destacó la importancia de mantener en estos momentos la capacidad para hacer de lado estos criterios y enfocarse en la meta: El bienestar de la comunidad y el proyecto que se busca erigir con gran compromiso y convicción.
"Seguimos siendo mayoría las mujeres que ejercen la vocería en los territorios, así como quienes llevamos la casa y garantizamos la vida; sin embargo, creo que actualmente los hombres han asumido de mejor manera el rol de compartir todas las tareas y responsabilidades con las mujeres", enfatizó Serrano.
A pesar de esta disertación, nuestra entrevistada acotó que el empoderamiento femenino se encuentra a medio camino de la consolidación total. "Todavía hay espacios que nos faltan conquistar, donde exista esa equidad", aseguró.
En cuanto al ejercicio de la vocería comunal, mencionó que sus puestos son liderados mayormente por mujeres, mientras que las coordinaciones de las 7 Transformaciones para Venezuela (7T) en las Salas de Autogobierno Comunal son asumidas por hombres.
"Me gustaría ser recordada como la mujer que dio paso a creer en el trabajo colectivo y en la comunidad, a que se puede vivir en un espacio mejor", mencionó la vocera comunal del 23 de Enero, quien aseguró ser fiel creyente del respeto y la solidaridad entre las comunidades y la colectividad.
Como practicante de esta ardua labor, Serrano destacó la complejidad que acarrea liderar un consejo comunal, ejercicio a través del que -afianzó- se puede creer en la capacidad del pueblo para tomar el poder y hacer cosas maravillosas para su comunidad.
Los esfuerzos e historias de estas mujeres aguerridas y valientes, le dan un sentido a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, momento en que se reconoce y fomenta el papel preponderante de las féminas como propulsoras de significativos cambios en la historia, labor que hasta la actualidad se mantiene, para fortalecer la igualdad de género y derrumbar obstáculos sistemáticos.
ANA BÁRBARA PARRA / CIUDAD CCS
