13 años de la siembra de Chávez: Legado que toca fibras y mueve masas

Movilizaciones en la capital reafirman que el pensamiento del Comandante Eterno no muere

El 5 de marzo no es una fecha de caducidad, es la fecha donde un hombre se multiplicó en millones.

 

05/03/26.- La capital venezolana no amaneció en silencio este jueves. A 13 años de aquel marzo que cambió la historia del país, Caracas se convirtió en un mapa de pequeños conglomerados. No fue una sola gran masa, fueron "micromarchas"; concentraciones escalonadas y rutas cortas, que desde diversos puntos del oeste comenzaron a trasladarse hacia un mismo destino: La parroquia 23 de Enero.

El objetivo era el Cuartel de la Montaña 4F, el recinto que custodia los restos del Comandante Hugo Chávez. Allí el ambiente no era de derrota, sino de una extraña mezcla de felicidad festiva y nostalgia profunda. Entre el sudor provocado por el sol radiante y las lágrimas que aún brotan al recordar el paso a la inmortalidad del líder bolivariano, el pueblo volvió a tomar la calle.

El pueblo caraqueño además de recordar a Chávez, sigue apoyando al presidente Nicolás Maduro.

 

Un legado que se hace "faro" en tiempos críticos

El contexto de esta conmemoración no es habitual. Como lo expresó Adán Chávez en un reciente artículo, estos 13 años encuentran a Venezuela en una "coyuntura compleja". El ideario de Chávez, que buscaba un mundo multicéntrico y un socialismo con rasgos propios, se enfrenta hoy a lo que muchos sectores denominan la "criminal arremetida imperial".

Adán Chávez destacó en su texto, que el legado del Comandante sigue vigente como un "faro", frente a las cadenas invisibles del hambre y la transculturización. Sin embargo, el matiz de este 2026 es de urgencia: La movilización también fue un acto de protesta por la agresión militar sufrida a inicios de año, que resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama y diputada, Cilia Flores.

El Cuartel de la Montaña sigue siendo un espacio de referencia para la Revolución Bolivariana.

 

"La patria está sangrando", dice el pueblo

Para quienes caminaron este jueves, la ausencia física de Chávez se siente como una herida abierta que se cura con la presencia política.

Seguidores consideran que el expresidente Hugo Chávez al día de hoy, se mantiene más vivo que nunca.

 

Shirley Rincón, con la voz entrecortada pero firme, resumió el sentir de muchos: "Yo siento que con el pasar de los años, mi amor por el Comandante crece. Ahorita la patria está sangrando por el secuestro de nuestro presidente Maduro, pero nosotros no nos vamos a rendir. Chávez nos pidió unidad y eso es lo que nos dará la victoria".

Por su parte, Yanira Viña caminaba con una convicción diferente, la de la inmortalidad del pensamiento. "Vine a presentar mis respetos nada más, porque sigo creyendo que Chávez no está muerto. Él nos enseñó que teníamos voz y que éramos un pueblo especial", comentó mientras avanzaba hacia la entrada del mausoleo.

Poesía entre fusiles y flores

Al llegar al Cuartel, el ambiente se tornó solemne pero vibrante. Pancartas con el rostro del "Comandante Eterno" se mezclaban con las de "liberen a Maduro". Allí, Antonia Mavarez, representante de la parroquia Altagracia, le puso rima al sentimiento colectivo. Declamadora y compositora, Antonia compartió versos de su autoría titulados "La siembra del Comandante Chávez":

“Vi sembrar en mi país el grito de libertad, la voz de la conciencia. 

Y vi pasar por la inmensa llanura apureña

a un hombre valiente, amigo, camarada

y dejó la huella en su patria sembrada.

Por allí pasó mi acuerdo,

por el caudaloso río, por la sabana encantada,

y con su morral de sueños, su fuerza quedó plasmada”.

Con los ojos humedecidos, Mavarez confesó: "A los 13 años de su siembra, es como si fuera la primera vez. Yo lloro mucho, porque este amor no tiene límites".

La jornada cerró con la promesa de mantener la "unidad y más unidad" y con el estallido de los cañones, al marcar la hora de su partida. Para el Poder Popular, estos 13 años no son solo una cifra en el calendario, sino un recordatorio de que la Revolución Bolivariana no ha muerto, sino que se multiplicó por miles.

THUAREZCA JULIO / FOTOGRAFÍA: JAVIER CAMPOS Y JACOBO MÉNDEZ / CIUDAD CCS


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