Xin chào | Teherán, a 58 años de Mỹ Lại

 

He recorrido entera la región Kuang Tsi.

Las dieciocho prisiones de sus trece distritos

he disfrutado. Ilustres mandarines,

   ¿Cuál ha sido mi crimen?

El de amar a mi pueblo y entregarle la vida.

Hồ Chí Minh

 

Diario de prisión

06/03/2026.- El día lunes 16 del presente mes se cumplirán 58 años de una de las tantas masacres ocurridas en Vietnam que conmovieron al mundo; imposible no recordarlo en estos momentos de conflicto en el Medio Oriente que sacude a nuestro convulsionado planeta, donde nuevamente se destaca la fuerza militar estadounidense como actor central, que de nuevo se muestra amenazante, apertrechado con los aparatos blindados más sofisticados y destructores que pueda poseer nación alguna.

El inicio del reciente ataque a Teherán, la capital iraní, donde el primer bombardeo impactó a una escuela primaria, donde fueron asesinados decenas de niños y niñas, un acontecimiento que nos traslada a la masacre de Mỹ Lại, donde fueron ametrallados 173 niños y niñas, 182 mujeres, 60 ancianos y 89 jóvenes, la mayoría trabajadores de la tierra.

En aquel fatídico día, la Compañía Charlie, que comandó el capitán Ernest Medina, llegó a Mỹ Lại, provincia de Quảng Ngãi, al sur de Vietnam, para arrasar con toda la población, tras la histórica derrota que había sufrido días antes el ejército gringo en la llamada Ofensiva del Tet, a finales de enero de 1968, cuando el Frente de Liberación Nacional de Vietnam del Sur (FLN) había sorprendido a las tropas invasoras en 36 capitales provinciales, incluyendo a Saigón, mediante un masivo ataque que desnudó ante el mundo el fracaso de los militares estadounidenses frente a los guerrilleros del FLN, que le produjeron más de 40 mil bajas.

Años después, muchos excombatientes yanquis se han convertido en asiduos visitantes de Vietnam, Laos y Camboya, tras el fin de la guerra en 1975. Se trata de visitas fraternales, como expresión de arrepentimiento, de pena y a la vez de admiración por el pueblo indochino. Los exmarines Ray Michael Bohem y Billy Kelly son ejemplo de esos centenares de estadounidenses que han viajado a Vietnam, donde algunos se han radicado en esa tierra de gente trabajadora que logró vencer a tres potencias militares.

El caso de Bohem y Kelly se ha convertido en aliciente para los habitantes de Mỹ Lại, que todos los 16 de marzo están atentos a la llegada de sus amigos gringos, para oír el violín de Bohem y recibir las rosas rojas que Kelly coloca sobre cada lápida de las víctimas de aquel fatídico 16 de marzo, cuando el capitán Ernest Medina ordenó disparar contra los habitantes de aquella apacible aldea campesina del sur de Vietnam.

Ese oficial no sabe tocar violín, solo sabe accionar armas de grueso calibre... no sabe colocar rosas, como sí lo hacen sus excompañeros, los exmarines Bohem y Kelly. Al ser llevado ante los tribunales, de regreso a EE. UU., el capitán Medina fue juzgado por la muerte de 22 personas durante aquel fatídico día. Sin embargo, argumentó que solo había cumplido órdenes superiores como comandante de la Compañía Charlie tras varios días de entrenamiento en Hawái, como integrante de la 20.ª División de Infantería. Ese capitán solo estuvo en prisión tres (3) años y medio, menos de dos meses por cada víctima.

Mỹ Lại queda en todas partes, porque en todas partes están los marines estadounidenses dizque “luchando por la democracia”. Así fue en Afganistán, donde una docena de uniformados del imperio masacraron el barrio de Kandahar y convirtieron a todo el país en un gigantesco cultivo de amapola durante 20 años, que era transportada en ataúdes a las bases militares de Estados Unidos.

La historia ha demostrado que cada Mỹ Lại tiene su Ernest Medina: es el caso de Irán, Palestina, Libia, Afganistán, Siria, Líbano o Irak, pero ninguno seguramente ha sido encarcelado, porque solo “estaban cumpliendo órdenes”, como afirmara el comandante de la Compañía Charlie.

Chávez: Un militar diferente

Hablando de militares, el mayor general (r) Nguyễn Văn Linh, quien fuera presidente de la Asociación de las Víctimas Vietnamitas del Agente Naranja/Dioxina (VAVA, siglas en inglés), nos confesó en una entrevista la impresión que le causó la figura del comandante Hugo Chávez cuando lo vio hablando frente a las cámaras de televisión aquel 4F de 1992.

Su labor como presidente de VAVA es reconocida en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos, por su incansable labor a favor de los derechos de los vietnamitas afectados por los ataques químicos esparcidos sobre el territorio de la parte sur de Vietnam, así como en Laos y Camboya, durante el gobierno del presidente Lyndon B. Johnson, que afectaron a más de cuatro millones de personas, y que los gobiernos estadounidenses se han negado a indemnizarlas, a pesar de que sí lo han hecho con las de otros países, como militares de Corea del Sur, Australia, Filipinas, Nueva Zelanda y otros que fueron aliados de EE. UU. durante los 21 años que duró la agresión yanqui en Vietnam, Laos y Camboya.

La ironía de esa guerra química, donde participaron 30 empresas estadounidenses, también afectó a más de mil soldados de EE. UU., incluyendo a un hijo del comandante de la Operación Ranch Hand (1962-1971), como se llamó ese ataque químico que estuvo a cargo del almirante Elmo Zumwalt, cuyo hijo, el teniente Elmo Zumwalt, resultó perjudicado durante un ataque venenoso, de tal manera que los Zumwalt demandaron al Gobierno estadounidense, que debió indemnizarlos por el monto de 180 millones de dólares.

Durante un acto conmemorativo del 4F, efectuado en la capital vietnamita el 10 de febrero de 2015, el mayor general (r) Văn Linh expresó, además, que la acción de 1992 puso de manifiesto universalmente el carácter inhumano de la política neoliberal que golpeaba a Latinoamérica y en particular a Venezuela.

Por su parte, el vicepresidente permanente de la Asociación de Amistad Vietnam-Venezuela, y exembajador de Vietnam en Cuba, Phạm Tiến Tư, afirmó que, desde La Habana, siempre estuvo atento a la realidad política venezolana y así pudo comprender claramente las causas y consecuencias del 4F. "El Caracazo reveló, sin duda alguna, el desastre que significó para el pueblo venezolano las políticas neoliberales aplicadas por Estados Unidos en América Latina".

Ángel Bastidas G.

Consultas:

  • Quang M. L. (2004). Vietnam, un panorama. Ed. Thế Giới.
  • Bastidas, A. (2017). Xin chào. Ed. Thế Giới.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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