Ahora los pueblos | Cuba, la heroica
26/02/2026.- Cuba atraviesa una de las crisis energéticas y humanitarias más severas de su historia reciente, marcada por un déficit eléctrico crítico y una escasez generalizada de suministros básicos. El pueblo cubano enfrenta, desde inicios de febrero de 2026, la situación de bloqueo naval ordenado por el gobierno de Estados Unidos, que le imposibilita la adquisición de petróleo.
Tensión geoestratégica
El creciente asedio a la hermana República de Cuba tiene múltiples y diversas causas, desde la creciente tensión estratégica y simbólica entre Estados Unidos, México y Cuba, impulsada por cambios en las políticas de seguridad de la administración estadounidense. Cuba, como país ribereño con políticas opuestas a Washington, los lleva a reforzar la militarización de la zona bajo la nueva óptica de seguridad nacional.
El presidente estadounidense, Donald Trump, emitió la Orden Ejecutiva 14.172 a inicios de 2025, que instruye a las agencias federales a referirse al golfo de México como "golfo de América", con el argumento de que este cuerpo de agua es un activo esencial para su seguridad y comercio históricos. Por su parte, el Departamento de Guerra de Estados Unidos busca garantizar el acceso militar y comercial, planteando incluso acciones contra adversarios que contribuyan a la inestabilidad.
El golfo de México representa un motor económico vital debido a su riqueza en hidrocarburos y biodiversidad. Suministra aproximadamente el 17% de la producción de petróleo crudo de Estados Unidos. También, constituye una arteria crucial para el comercio global y el transporte de mercancías entre América del Norte y el resto del mundo, a la vez que representa un punto focal para el control de flujos migratorios.
La nueva doctrina de seguridad estadounidense vincula de manera directa la estabilidad del golfo de México con la prevención de amenazas de naciones catalogadas como enemigas, lo que aumenta la presión sobre México para alinear sus políticas de seguridad con las de Washington.
Sitio de Cartagena de 1815
El bloqueo enfrentado hoy por la hermana República de Cuba ha sido una modalidad usada históricamente por los imperios en contra de los pueblos, cuando estos se revelan en busca del ejercicio de la plena soberanía sobre sus recursos y territorios.
Tras declarar su independencia absoluta en 1811, la ciudad de Cartagena de Indias se consolidó como un centro de operaciones patriotas. Sirvió de sede para la firma del Convenio de Cartagena, redactado por el oficial venezolano Antonio Nicolás Briceño. Este acuerdo político-militar fue un antecedente crucial del Decreto de Guerra a Muerte del Libertador, para coordinar la lucha contra los realistas.
En 1815, Cartagena fue objeto de un bloqueo naval y terrestre, conocido como el Sitio de Cartagena. El rey Fernando VII envió una expedición de más de diez mil soldados, bajo el mando del general español Pablo Morillo, para recuperar el control de las colonias americanas; un proceso denominado "la reconquista".
Morillo aplicó un bloqueo total que duró 105 días; inició el 26 de agosto de 1815, cuando las tropas realistas completaron el cerco terrestre y naval a la ciudad, con el objetivo de lograr la rendición por hambre al cortar el suministro de víveres desde poblaciones cercanas como Mompox y el río Magdalena, y finalizó el 6 de diciembre de 1815.
Tras una resistencia heroica bajo condiciones extremas de hambre y enfermedades, las fuerzas españolas entraron finalmente a una ciudad desolada; cerca de la tercera parte de la población había muerto, unas seis mil personas. La ciudad de Cartagena de Indias pasó a los anales de la historia bajo el título de La Heroica por su resistencia extrema.
Escape heroico
El almirante José Prudencio Padilla logró romper el cerco naval con varias goletas la noche del 5 de diciembre, antes de la caída definitiva. La operación se realizó con un total de doce embarcaciones, entre goletas corsarias y buques menores, cargados con soldados y oficiales. Padilla, gran conocedor de las corrientes de la bahía, aprovechó la oscuridad de la noche para guiar a los buques por canales difíciles y evitar así el fuego de los grandes navíos españoles.
A pesar de ser detectados y atacados por la artillería realista, la velocidad de las goletas y la pericia de Padilla permitieron que la mayoría de los barcos superaran las líneas enemigas, salvando al alto mando militar patriota de ser capturado por las tropas realistas. Ello permitió que figuras claves como José Francisco Bermúdez, Mariano Montilla y el joven Antonio José de Sucre escaparan. Los sobrevivientes se dirigieron hacia Jamaica y luego a Haití, donde se unieron a Simón Bolívar para organizar la Expedición de los Cayos y asegurar la independencia definitiva.
Playa Girón
La agresión sistemática que ha llevado Estados Unidos sobre Cuba tuvo un punto álgido con el intento fallido de invasión militar en la costa sur de Cuba, conocido como Playa Girón. Fue llevado a cabo entre el 15 y el 19 de abril de 1961, con el objetivo de derrocar al gobierno revolucionario de Fidel Castro, quien había tomado el poder en 1959.
Aproximadamente participaron 1.500 exiliados cubanos, agrupados en la Brigada de Asalto 2.506, la cual fue entrenada, financiada y dirigida por la CIA y el gobierno de los Estados Unidos. Todo comenzó el 15 de abril con bombardeos a aeropuertos cubanos por aviones con insignias falsas para simular una rebelión interna. El desembarco principal ocurrió la madrugada del 17 de abril en Playa Girón y Playa Larga.
La operación fue un fracaso militar y político para Estados Unidos, puesto que, en menos de 72 horas, las fuerzas armadas cubanas y las milicias populares, bajo el mando directo de Fidel Castro, derrotaron a los invasores, capturando cerca de 1.100 prisioneros. Quedó para la historia de la resistencia de los pueblos como "la primera derrota del imperialismo en América Latina". Este evento consolidó el carácter socialista de la Revolución cubana y estrechó los lazos de la isla con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, lo que eventualmente condujo a la Crisis de los Misiles en 1962.
Esta nueva agresión amerita un esfuerzo coordinado y conjunto por parte de los pueblos hermanos del mundo, a los cuales Cuba ha servido de todas las formas posibles, en su tradición de internacionalismo revolucionario.
Anabel Díaz Aché
