Al derecho y al revés | Muere Mencho... ¿Quién lo sucederá?
25/02/2026.- Hay momentos en los que los males de carecer Venezuela y el mundo, si se quiere, de una prensa independiente —dedicada no solo a informar, sino también a educar a los lectores para que cada quien juzgue las noticias con libertad entre varias opciones— son evidentes.
Un ejemplo de lo escrito es este momento que se vive a raíz de la muerte de un famoso narcotraficante en México.
“La noticia” le da la vuelta al mundo, pero dependiendo del medio se pueden tener impresiones radicalmente distintas sobre el mismo hecho. Y ninguna solución al mal que narran.
En los medios estadounidenses, la baja de Nemesio Oseguera Cervantes, (a) El Mencho —en un pueblito de la sierra de Jalisco donde, enamorado como muchos héroes populares mexicanos, se había reunido la última noche que pasó en este mundo con una joven que amaba, como diría un guion de telenovela o la letra de un corrido— se debió sobre todo a información clave que le habría pasado el gobierno de Donald Trump a su vecino del sur.
Esta manera de enfocar la noticia la comparten medios mexicanos enfrentados al gobierno de Claudia Sheinbaum, pero los medios que apoyan la Cuarta Transformación de AMLO y Claudia casi no mencionan la ayuda estadounidense, salvo para resaltar que la baja de El Mencho se debió en exclusiva a las fuerzas del orden mexicanas que pagaron la acción con cerca de 23 muertos.
Estos medios informan que el gobierno de Estados Unidos ofreció participar en la acción contra El Mencho, pero que la presidenta Sheinbaum rechazó esa parte de la ayuda.
Sin embargo, noto que ninguno de los medios revisados y han sido muchos —prensa escrita, televisoras, páginas en redes y radios— analiza otros datos ni ofrece alguna solución al viejo problema del narcotráfico.
Por ejemplo, que el presidente Trump, más allá de ayudar a la captura y baja de El Mencho, ha podido más bien evitar parte de las 25 bajas entre las fuerzas del orden mexicanas si tan solo pusiera más énfasis en controlar el flujo de armas de su país a México.
¡El 80% de las armas incautadas a los guardaespaldas fallecidos que cuidaban al Mencho venían de los Estados Unidos!
Pero que el mayor consumidor de drogas per cápita del mundo —USA— controle el flujo de armas o el consumo no es ninguna solución, como no lo ha sido dar de baja a grandes traficantes.
La lista es larga: desde los colombianos Carlos Lehder, Gilberto Rodríguez Orejuela y Pablo Escobar hasta el Chapo Guzmán y ahora El Mencho fallecido en su ley.
Y ni los medios ni los políticos sugieren la solución que es obvia y que en los Estados Unidos se utilizó contra las mafias de Nueva York y Chicago de los años 20: despenalizar al menos la marihuana y la cocaína. ¡Una medida que la deben tomar todos los países a la vez para que funcione!
Las mafias o carteles del narcotráfico existen porque desde tiempos bíblicos hay quien consuma drogas, y al estar prohibidas el precio de esas drogas sube más que del oro.
Y dado que son productos de venta prohibida las controversias entre traficantes no se pueden ventilar en los tribunales o en las alcaldías. Las controversias en esos terrenos se resuelven por la violencia.
Los narcotraficantes, repentinamente, tienen más dinero que el Estados corrompen aduaneros, militares, policías, jueces, políticos, periodistas y todo quien les enfrente.
Una vez Pablo Escobar ofreció pagar la deuda externa de Colombia. Y como no le reconoció el Estado colombiano la oferta, amenazó con no volver a trabajar en ese país, y desató una guerra contra el Estado; allí fue donde perdió la vida.
Ojo: la guerra contra las drogas viene siendo la leña extra para los carteles de drogas, y una derrota para la sociedad civil decente que prefiere ambientar al chamo, en vez de encerrarlo en una clínica ad hoc donde aprenderá usar otras drogas.
La solución que es aceptar por parte del Estado la derrota en materia de drogas y legalizar el consumo, que trae recursos al fisco, da seguridad al consumidor de bajos recursos que, así como pasa con las bebidas alcohólicas, sabrá que a su droga no le meten algo para rendirla.
Pero hay que reconocer que la guerra contra las drogas tiene dolientes.
Una, la DEA y luego en larga lista los bancos lavadores, los corruptos sobornados y en general algo de gente con la cual hay que conversar.
Por lo pronto: ya estarán eligiendo al sucesor de El Mencho.
Domingo Alberto Rangel
