Historia viva | Cuba: la pesadilla del gobierno de EE. UU.
25/02/2026.- La proyección de la sociopatía disparatada del presidente Donald Trump ha tomado forma cada vez más peligrosa a través de instrumentos administrativos como los fundamentos de la doctrina de la National Security Strategy of the United States of America, emitido en noviembre de 2025, y la Orden Ejecutiva 14380 del 29 de enero de 2026 titulada: Abordar las amenazas del Gobierno de Cuba a los Estados Unidos.
Estamos ante escenarios catastróficos para implantar el dominio militar de Estados Unidos sobre el hemisferio americano para la ocupación y control de los recursos que puntualmente revisten interés a las transnacionales norteamericanas bajo la absurda superacumulación capitalista, primero, para provecho lujurioso de la plutocracia que gobierna Estados Unidos, el clan familiar Trump, de sus más cercanos colaboradores, secretarios (ministros) el alto mando del Gobierno norteamericano que incluye miembros del Congreso y luego a las nuevas generaciones de propietarios megamonopolistas de las grandes empresas del capitalismo digital y otras empresas del sector financiero como Black Rock y Vanguard, que agregan las del complejo industrial militar. Muchos de ellos relacionados con los abusos sexuales de Jeffrey Epstein y sus actos pedófilos.
Veamos un solo segmento del texto de la Estrategia de Seguridad Nacional que usa Trump como ruta de las “relaciones exteriores” de Estados Unidos para los despropósitos que señala el documento guía de las agresiones a los pueblos de América con una declaración ambivalente y discordante: Predisposición al no intervencionismo: En la Declaración de Independencia, los fundadores de Estados Unidos establecieron una clara preferencia por el no intervencionismo en los asuntos de otras naciones y establecieron claramente la base: así como todos los seres humanos poseen los mismos derechos naturales otorgados por Dios, todas las naciones tienen derecho, por "las leyes de la naturaleza y el Dios de la naturaleza", a una "posición separada e igual" entre sí. Para un país cuyos intereses son tan numerosos y diversos como los nuestros, la adhesión rígida al no intervencionismo no es posible. Sin embargo, esta predisposición debería establecer un estándar alto para lo que constituye una intervención justificada.
Más contradictorio, imposible, pero todavía más en la Orden Ejecutiva que califica a Cuba como amenaza, señala: El régimen (de Cuba) se alinea con numerosos países hostiles y le brinda apoyo a grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversos a Estados Unidos, incluyendo al Gobierno de la Federación Rusa (Rusia), la República Popular China (RPC), el Gobierno de Irán, Hamás y Hezbolá. Por ejemplo, Cuba alberga descaradamente a peligrosos adversarios de Estados Unidos, invitándolos a establecer en Cuba sofisticadas capacidades militares y de inteligencia que amenazan directamente la seguridad nacional de Estados Unidos.
De acuerdo a esta engañosa “Orden”, Cuba o cualquier país no pueden decidir relaciones soberanas con China, Rusia u otro país sin el consentimiento del Gobierno de EE. UU. Para quienes sean incrédulos de estas extravagancias, revisen https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2025/12/2025-National-Security-Strategy.pdf y la Orden Ejecutiva 14380 del 29 de enero de 2026.
Aldemaro Barrios Romero
