Misión por la Paz y en Solidaridad repudia uso de bases militares

El movimiento destaca que la instalación de bases extranjeras vulneran la soberanía

La Misión Internacionalista por la Paz y en Solidaridad con Venezuela visitó las comunidades del país.

 

23/02/26.- La Misión Internacionalista por la Paz y en Solidaridad con Venezuela emitió este lunes un comunicado en contra de la instalación, mantenimiento y uso de bases militares extranjeras en territorios que no les pertenecen, pues representan una vulneración de la soberanía nacional de los países.

Una delegación del movimiento arribó al país para sostener una reunión con el ministro para Relaciones Exteriores, Yván Gil, como parte de una misión internacionalista enfocada en la paz y la solidaridad.

"Desde Venezuela territorio de paz, decimos nunca más guerras, nunca más bases militares, defendamos el derecho a vivir en un mundo de paz, solidaridad y justicia social", reza parte del texto.

A continuación, el texto íntegro del comunicado:

Las organizaciones sociales, movimientos colectivos, estudiantes, trabajadoras y trabajadores, así como personas comprometidas con la paz y la soberanía de los pueblos, manifestamos nuestro firme rechazo a la instalación y permanencia de bases militares extranjeras en cualquier territorio que no les pertenece.

Hoy 23 de febrero, se cumple un aniversario más de la base militar ilegal establecida por Estados Unidos en Guantánamo-Cuba, contra la voluntad de su pueblo, por eso los movimientos de paz hemos tomado esta fecha, como referencia para oponernos a la existencia de todas las bases militares.

Las bases militares extranjeras representan una forma de injerencia que vulnera la soberanía nacional y el derecho de los pueblos a decidir libremente su destino. La presencia de fuerzas armadas de potencias externas no solo condiciona decisiones políticas y estratégicas, sino que también coloca a las comunidades locales en una situación de riesgo permanente, al convertir sus territorios en posibles objetivos en conflictos internacionales que no les pertenecen.

La historia demuestra que la expansión militar bajo el argumento de la “seguridad” ha servido, en numerosos casos, para consolidar intereses geopolíticos y económicos ajenos a las necesidades de las poblaciones locales. Ejemplos como la red de bases de Estados Unidos en diversas regiones del mundo evidencian cómo estas infraestructuras forman parte de estrategias de influencia global que muchas veces generan tensiones, conflictos y desequilibrios regionales.

Asimismo, denunciamos los impactos sociales y ambientales que suelen acompañar estas instalaciones: desplazamientos de comunidades, afectaciones a ecosistemas, aumento de la violencia, conflictos culturales y situaciones de impunidad ante posibles abusos. La militarización de los territorios no es sinónimo de paz; por el contrario, profundiza la lógica de confrontación y debilita las vías diplomáticas y el entendimiento entre naciones.

Reafirmamos que la verdadera seguridad se construye mediante el fortalecimiento de la educación, la salud, el trabajo digno, la justicia social y el respeto irrestricto a los derechos humanos. La cooperación internacional debe basarse en la solidaridad, el diálogo y el desarrollo sostenible, no en la imposición armada ni en la ocupación estratégica.

Exigimos que nuestra América Latina y el Caribe de una vez por todas sea una verdadera zona de paz. Los territorios no deben ser plataformas para guerras ajenas ni piezas de ajedrez en disputas de poder global.

Convocamos a los pueblos a mantenerse movilizados y organizados en la defensa de la paz, la autodeterminación y la dignidad de nuestros pueblos. Porque la soberanía no se negocia, la paz no se impone con armas y el futuro debe construirse sin bases militares.

Desde Venezuela territorio de paz, decimos nunca más guerras, nunca más bases militares, defendamos el derecho a vivir en un mundo de paz, solidaridad y justicia social.

¡Por la paz, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos!

CIUDAD CCS


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