Venezuela establece su primer marco ético para la IA

Este código conducirá al país a una soberanía tecnológica con conciencia social

Venezuela ocupa actualmente la Vicepresidencia del Comité Intergubernamental de Bioética de la Unesco.

 

19/02/26.-  El Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt) ha lanzado formalmente un código de ética diseñado para guiar el uso de la inteligencia artificial en el país, basándose en consensos mundiales y la realidad nacional.

Este documento estratégico busca establecer las reglas de juego para el uso de esta tecnología en el país. El código surge en un contexto de transformación legal, tras la reciente aprobación en primera discusión del proyecto de Ley de Inteligencia Artificial por la Asamblea Nacional, posicionando a Venezuela como un actor activo en el debate ético global, avalado por su rol en el Comité Intergubernamental de Bioética de la UNESCO.

Un enfoque humanista y soberano

"Este documento rector establece nueve principios fundamentales: como la inteligencia artificial humanista, la equidad, la seguridad y la responsabilidad ambiental, para garantizar que esta tecnología se utilice verdaderamente como una herramienta al servicio del bien común", anunció la ministra del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología, Gabriela Jiménez, a través de su canal de Telegram.

A diferencia de otros marcos regulatorios internacionales, el código venezolano pone un énfasis especial en la "IA Humanista". El objetivo principal es que los sistemas algorítmicos no operen como entes autónomos desvinculados de la realidad social, sino como herramientas para el bienestar común, la justicia social y la protección de los derechos humanos.

Los pilares fundamentales del Código

El objetivo principal es que la IA sirva al bien común, respete la naturaleza y contribuya a un futuro justo y sostenible.

 

El documento se estructura sobre nueve principios rectores que toda institución, pública o privada, deberá observar al desarrollar o implementar IA en territorio nacional:

Soberanía y ciencia abierta: Se prioriza el uso de software libre y estándares abiertos para evitar la dependencia tecnológica y fomentar el talento nacional.

​Responsabilidad ambiental: Es uno de los puntos más innovadores. El código exige minimizar la huella de carbono y el uso excesivo de recursos naturales (como el agua para refrigeración) en los centros de datos.

​Transparencia y explicabilidad: Los ciudadanos tienen derecho a saber cuándo están interactuando con una IA y bajo qué criterios el algoritmo tomó una decisión que les afecta.

​Sin discriminación: El sistema prohíbe sesgos de género, raza o condición social en los datos, garantizando que la tecnología no profundice las desigualdades existentes.

Seguridad y privacidad: Establece protocolos estrictos para la protección de datos personales, impidiendo la vigilancia masiva no autorizada.

También introduce el concepto de Rendición de Cuentas, aclarando que la responsabilidad última de cualquier error o daño causado por una IA recaerá siempre en los humanos que la diseñaron o pusieron en marcha. Además, se promueve la creación de mecanismos de auditoría para verificar que los algoritmos sean éticamente "limpios".

Soberanía tecnológica con conciencia social

​Con este lanzamiento, Venezuela busca no solo adoptar la tecnología sino liderar su aplicación con criterio social. El documento concluye que la Inteligencia Artificial debe ser una vía para la excelencia científica, pero siempre bajo el control social y el respeto estricto a la identidad nacional. Este marco ético servirá de base para las futuras regulaciones técnicas y legales que regirán la industria tecnológica en el país durante la próxima década.

ARIANNA HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS


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