Cine para llevar | Salvador (Netflix, 2026)
La nueva serie española está protagonizada por Luis Tosar

13/02/2026.- El racismo es una enfermedad extendida. La intolerancia y la discriminación parecen, estos días, una forma de vivir, parte de una rutina. Cuando leemos la prensa, es muy fácil encontrarnos con sucesos donde blancos, negros, inmigrantes, mujeres o latinos son víctimas del odio sin sentido. La intolerancia no tiene límites y genera violencia en todo el mundo. En la nueva serie española de Netflix, protagonizada por Luis Tosar, asistimos a un relato sobre el odio y otras conductas estúpidas e inútiles.
Salvador, un padre de familia lleno de problemas, se enfrenta a la distancia que ha mantenido durante años con su única hija en medio de circunstancias sociales que llevarán su relación a un punto de quiebre. La ficción, otra creación de Aitor Gabilondo (Vivir sin permiso, Entre vías), recrea una realidad brutal: en nuestra época, odiar es mucho más fácil que pensar.
Para conocer la sociedad en que vivimos, basta con ver nuestro pequeño núcleo. Las historias que todos conocemos, del tío, el vecino, la amiga e incluso la nuestra, están llenas de problemas que representan conflictos sociales grandes. En esta serie, precisamente eso es lo que hacen los realizadores: usan una historia familiar para recrear una realidad que es mucho mayor.
Las relaciones familiares son el punto de partida de nuestras vidas y van a tener un gran peso a la hora de configurar nuestro presente y futuro. Salvador se dará cuenta tarde de eso y deseará poder ordenar aquello que dejó de lado sin querer.
El peso de las decisiones y sus consecuencias son la base de una historia que tiene todos los elementos para entretener y al mismo tiempo hacernos pensar sobre el camino que parece tomar la sociedad mundial, donde se permite y muchas veces se avala la segregación en todas sus formas.
La ficción expone cómo a veces pareciera que el ser humano vive para el conflicto, para odiar, para hacer daño al otro por puro gusto, pero también, paradójicamente, cómo es capaz de luchar para recomponer lo que ha roto. Dios y el diablo conviven en las personas al mismo tiempo en una pelea constante por imponerse y sobrevivir.
En Salvador bastarán ocho capítulos intensos para explicar un problema que, más que ser de España, puede presentarse en cualquier sociedad donde se ponga por encima del entendimiento la locura, el desencuentro, la rabia y la mala leche.
Si una familia no puede tener buenas relaciones y resolver los problemas internos, si existe la indiferencia o el abandono en un núcleo pequeño de tres o cuatro miembros, ¿cómo se supone que la sociedad podrá encontrar la paz y el orden? Esta es una de las preguntas claves que se desprenden de una historia que puede tener lugares comunes que pasan por debajo de la mesa ante la fuerza de su relato.

En la serie, el ritmo de la narración es intenso desde el principio; las acciones te obligan a pensar igual de rápido en que todo se presenta. El final puede ser esperanzador o desolador; te toca elegir a ti la perspectiva.
Luisa Ugueto Liendo
Instagram: @luisauguetoliendo
