Al derecho y al revés | No se puede bajar la guardia
11/02/2026.- El desasosiego de muchas personas aflora en las conversaciones cotidianas cuando se preguntan, y le preguntan a uno, como haría un romano a sus vestales: ¿qué va a pasar?
Para responder la pregunta, aparte de que implicaría tener uno algo de augur persa, habría que tener, también, basta información detallada y algo de valor, porque al venezolano de estos tiempos —en realidad, de la época petrolera— no le gusta que le digan verdades que contradigan sus deseos... pero la verdad debe prevalecer en tiempos difíciles.
Sobre el tema de decir la verdad, comento que hay amistades, e incluso matrimonios, que se han perdido cuando una de las partes responde la pregunta con realidades que contradicen los sueños.
A fin de evitar semejante naufragio, hay que tomar la delantera, es decir, evitar los lugares comunes y prejuicios con la verdad.
En estos tiempos, es posible que se intente retroceder a épocas idas, todo para desplazar del poder a Delcy y, hecho esto, acabar la Constitución, que no es responsable de nuestra debacle.
El debate y la discusión han de ser justos.
Un ejemplo de ello es la posición que los patriotas deben tener frente a un hecho que en estos años, desgraciadamente, proliferará: la prostitución de la mujer.
No es revolucionario considerar que la prostitución lo es. Tampoco es digno de patriotas destruir o hasta linchar a mujeres que ante la necesidad no atendida caen en la prostitución.
Este fenómeno lo trae la miseria cuando no hay bases morales sólidas —¡ojo!— en la mujer y, peor, en el hombre machista que la abandona llena de hijos.
El tema da para una enciclopedia... como el de la corrupción, que ahora más que nunca se debe combatir desde las leyes y la policía —que muchas veces está penetrada por el hampa— y desde las religiones y la familia ante lo que se nos avecina: la poca renta petrolera. Esto, a pesar de quienes afirman lo contrario, por tratar de caer bien ante un electorado que no soporta más mentiras. Por la estupidez son capaces de tirar a la gente en brazos del fascismo.
No sigo. Basta con entender que vienen vacas flacas y que el fascismo, que pidió invasión antes del fatídico 3 de enero, que todo lo cambió, no descansa.
Veamos lo que sucederá una vez liberados algunos delincuentes que estaban presos y que están a las órdenes del imperio.
Por esta razón, no se pueden liberar a todos los que cobraban para causar destrozos y atacar a la policía y a los militares. Tampoco creo que se deba cerrar el Helicoide, no solo porque esa edificación realmente no sirve para otra cosa que para centro de detención, o porque detenidos allí en otras épocas pidieron que no los trasladaran a otras cárceles, sino porque EE. UU. no va a parar hasta que derroque, en este caso, a Delcy y tendrá que haber sitio para meter a los presos.
Domingo Alberto Rangel
