A favor o en contra|Bad Bunny, Ricky Martin y Green Day para el mundo
11/02/2026.- El mensaje de Bad Bunny en el show del medio tiempo de la final del Super Bowl, el pasado domingo 8 de febrero en el Levi's Stadium (Santa Clara, California), llegó a todo el mundo.
Sí, llegó hasta al que más odiaba su música y se ganó un montón de simpatizantes a quienes, incluso, no les gusta el reguetón. Y es que Benito Antonio Martínez Ocasio, su nombre de pila, hizo lo que nadie había hecho en dicho evento deportivo: cantar en idioma castellano y, más allá, mostrar que los americanos no son los de Estados Unidos, sino todos los que nacimos en este continente.
La denuncia y crítica es obvia: estar en contra de las políticas migratorias de EE. UU., de las invasiones y de la política de odio que ejecuta interna y externamente Donald Trump. El mensaje fue explícito: la unión de los pueblos a través de las banderas de todos los países de América, el amor a nuestra cultura como pueblos, el arraigo de nuestras raíces, la conciencia de clases.
Repito: Nos guste o no su música, el mensaje llegó… Y gustó a muchos, menos a Trump, quien se ofendió y mostró ira en su red social Truth Social: “Absolutamente terrible”, “una de las peores de la historia”, “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”. Y, bueno, entonces el mensaje llegó. Y llegó bien. Si no le gusta a Trump (porque odia nuestras banderas, nuestras culturas, nuestras raíces. Odia al mundo entero, pero ama ser pedófilo, mafioso y matón), entonces es plausible lo que hizo el llamado “conejo malo”.
Su presentación batió récord: fue el más visto de todos los tiempos con 135 millones 400 mil espectadores. Y es que todo el mundo tenía muchas expectativas con este artista boricua que ha mostrado rebeldía en sus letras y actuaciones. Esas expectativas se convirtieron en atención y esa atención en aceptación (en la mayoría de los casos).
Por supuesto, las redes se reventaron; la mayoría a favor de su presentación y algunas cuentas fueron neutrales (solo informativas). Pero la discusión siguió. Bad Bunny ha dado de qué hablar en todos los niveles: redes sociales, grupos de WhatsApp, reuniones de amigos y compañeros de trabajo. Sí, muchos a favor y algunos menos en contra.
Y no podían faltar los memes: Trump con cara de malcriado y con puchero pidiendo que Bad Bunny le regalara su Grammy; el símbolo de la pelota que Benito mostró en su presentación diciendo: “América somos todos” convertido en otros mensajes de tiendas que ponen su nombre encima de América y dejan el resto del mensaje; el video del boricua con las banderas atrás y el mensaje diciendo: "Cuando me preguntaban los nombres de los países en cuarto grado…" Y así, muchos más.
No podemos dejar a un lado la aparición de Ricky Martin cantando a su estilo (y muy sublime) la estrofa de un tema de Bad, “Lo que le pasó a Hawái”, también como manera de protesta en un estadio lleno: “Quieren quitarme el río y también la playa / Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya / No, no suelte la bandera ni olvide el lerolai / Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái”. Sí, Hawái, invadida por EE. UU. y convertida en su estado número 50.
Los simbolismos no faltaron: plantaciones, trabajadores de la caña de azúcar, puestos de comida, el barrio, fiestas latinas, Bad entregando su Grammy a un niño (muchos entendieron que se lo dio al Bad niño; otros, como representación a Liam Conejo Ramos, de 5 años, detenido junto a su padre por agentes del ICE, en Minnesota, en enero de 2026)… No faltaron los artistas Cardi B, Pedro Pascal, Jessica Alba, Karol G, Young Miko y hasta el pelotero venezolano Ronald Acuña Jr., quienes sorprendieron mientras bailaban en “la casita” del escenario.
Tampoco faltó Lady Gaga, quien interpretó su tema Die with a smile en versión salsa.
Pero antes de esto, también la banda Green Day dio lo suyo al cerrar su presentación con American idiot y su aplastante estrofa “Don’t wanna be an American idiot” (“No quiero ser un idiota americano”, traducido al castellano). Además de que, de la voz de Billie Joe Armstrong, vocalista, guitarrista y compositor de la banda, cambió una estrofa del tema Holliday de “el representante de California tiene la palabra” por “el representante de la isla Epstein tiene la palabra”. Tajante, rotundo, irrebatible contra Trump.
Lo cierto es que la parte artística tuvo un mensaje contundente, al igual que la llegada al estadio del jugador Mack Hollins, quien contaba con cadenas en los pies y las manos, una mascarilla y un uniforme, como si fuera un preso. Simbólico, explícito, determinante.
Estoy segura de que muchos y muchas, como yo, nos identificamos con esas muestras de protesta. Es mucho mejor que el silencio.
En cuanto al reguetón, a muchos no nos gusta por su contenido vacío, contenido sexual explícito, misoginia, etcétera. A Bad Bunny: Admito que no escucho tu música, era tu detractora, pero me gusta tu rebeldía y cómo te aferras a tus raíces latinoamericanas.
Con Bad también estoy de acuerdo en su mensaje de que “lo único más poderoso que el odio es el amor” y eso de “qué rico es ser latino”.
Eso sí, que nuestras voces siempre sean de denuncia contra las injusticias y contra un sistema opresor.
Rocío Cazal
