Ley de Amnistía: Entre la esperanza y la expectativa de la ciudadanía
Proyecto aprobado genera opiniones divididas, pero con la perspectiva de unión nacional
08/02/26.- La Asamblea Nacional venezolana aprobó el jueves en primera discusión, el Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, una iniciativa que busca superar años de confrontación política y promover la paz social en el país.
Jorge Arreaza, presidente de la Comisión Especial para llevar adelante esta ley, explicó que el proyecto pretende dar un paso decisivo hacia la reconciliación, incluyendo a todos los sectores sociales y políticos, sin excepción.
Este sábado, tras el inicio de las consultas para fortalecer el proyecto inicial, y luego de un encuentro con la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Caryslia Rodríguez; con el fiscal general de la República, Tarek William Saab, y con voceros de organizaciones no gubernamentales, Arreaza destacó que se están activando debates en todos los niveles de gobierno, desde los consejos legislativos estadales hasta parlamentos comunales, para recoger propuestas en tiempo récord.
"El Estado venezolano está en la búsqueda de beneficiar a todos los factores de la vida política y social", afirmó, reforzando que la ley excluye delitos graves como crímenes de lesa humanidad, homicidios intencionales, tráfico de drogas y corrupción.
Este mismo sábado, la presidenta encargada y motivadora de este instrumento legal, Delcy Rodríguez, celebró la unanimidad con que fue recibida la ley en el Parlamento y afirmó que la misma servirá para la paz y la reconciliación del país.
Este domingo prosiguió el parlamentarismo de calle con los jueces de paz, quienes hicieron sus aportes para profundizar en el análisis del texto.
Voces de apoyo: Justicia y reconciliación para todos
Tras el inicio de esta importante discusión, Ciudad Ccs salió a las calles de Caracas, para conocer la postura de los ciudadanos sobre esta ley que abarca el análisis de los hechos ocurridos entre 1999 y enero de 2026.
Luis Coa, de 78 años y residente en San José, manifestó su apoyo rotundo:
“Es una ley política con la cual estoy de acuerdo y apoyo totalmente. Permite hacer justicia con venezolanos, que por su propia culpa están detenidos. La amnistía significa perdonar errores para fortalecer la democracia participativa y el protagonismo de todos".
Por su parte, Luciano Cárdenas, ecuatoriano con 41 años viviendo en Venezuela, también mostró optimismo aunque con reservas:
“Es importante, pero el perdón no debe ser traición. Quienes reciban este beneficio deben pensar primero en Venezuela y no en intereses extranjeros. Si cada quien pone un granito de arena, se pueden superar las heridas".
José Gregorio González, otro entrevistado, añadió:
“La amnistía es un proceso de liberación de peso político. Beneficia a las familias y ayuda a la democracia. La necesidad es buena, venga de donde venga".
Críticas y desconfianza: La ley como “parapeto”
Otras personas que fueron consultadas, desconocen el contenido de la Ley de Amnistía, otras se mostraron excépticas y dudosas a dar su opinión, por temor a tener algún tipo de "represalias".
Un ciudadano que prefirió no revelar su identidad por razones de seguridad, expresó rechazo y desconfianza hacia la ley y el proceso político que la impulsa. Con tono crítico denunció:
“Esta amnistía es un parapeto. Es un juego para salvarse ellos mismos, no para la gente que sufre. Primero deberían derogar leyes como la Ley contra el Odio, que ellos mismos impusieron”.
Agregó que el gobierno actual carece de legitimidad y cuestionó la validez de sus autoridades:
“El presidente no ganó las elecciones legítimas, y por eso todo está ilegítimo. Esto es un juego de poder que no representa a la gente".
Este testimonio refleja la incertidumbre y el escepticismo de un sector de la población, que no cree en las intenciones del gobierno ni en la efectividad de la ley para reparar las heridas sociales.
Un marco legal para la paz y la justicia
El Proyecto de Ley de Amnistía y Reconciliación consta de 13 artículos, y establece como objetivo "conceder amnistía general y plena en favor de todas aquellas personas que hayan sido procesadas o condenadas por la presunta o comprobada comisión de delitos políticos o conexos, desde el primero de enero de 1999 hasta el 30 de enero de 2026, en el marco de los sucesos de violencia por motivos políticos que se indican en esta ley, a los fines de promover la paz social y la convivencia democrática".
También establece que su finalidad es:
1. Contribuir a promover la paz, la convivencia democrática y la reconciliación nacional.
2. Generar las condiciones que favorezcan el desarrollo armónico de la vida nacional, la tranquilidad pública, la participación democrática y el pluralismo político.
3. Promover el uso de los mecanismos democráticos y constitucionales para dirimir las diferencias surgidas en el seno de la sociedad y así prevenir que los hechos objeto de la amnistía previstos en esta ley, vuelvan a repetirse.
El texto legal establece salvaguardas claras para excluir delitos graves, como violaciones de derechos humanos, crímenes de guerra, homicidio intencional, corrupción y tráfico de drogas, respetando los compromisos constitucionales e internacionales de Venezuela.
Además, regula procedimientos para extinguir acciones penales y eliminar antecedentes relacionados con los beneficiarios, buscando garantizar la efectividad de la amnistía.
Perspectivas y desafíos para Venezuela
Mientras el Estado venezolano impulsa esta ley como un instrumento para cerrar ciclos de confrontación y avanzar hacia la paz social, la diversidad de opiniones ciudadanas evidencia que la reconciliación nacional enfrenta retos significativos.
El diálogo abierto y la inclusión de todas las voces, serán claves para que esta ley no solo sea un texto legal, sino una verdadera herramienta de convivencia y justicia social en Venezuela.
ISAÍAS OVALLES / CIUDAD CCS
