Comentarios noticiables | En el imperialismo de EE. UU.
Nunca confiarse "Ni un tantito así, nada"
07/02/2026.- El cruel ataque de las Fuerzas Armadas Especiales de Estados Unidos (EE. UU.) contra la República Bolivariana de Venezuela, que dejó un saldo de más de 100 víctimas e igual número de heridos, en el que resultaron secuestrados el presidente venezolano, Nicolás Maduro Moros, y su esposa, Cilia Flores, la madrugada del sábado del día 3 de enero de 2026, para iniciarles juicio en la ciudad de Nueva York por presuntos vínculos en casos de contrabando de drogas hacia el país del Norte, no ha dejado de comprobar la frase de que en el imperialismo norteamericano no se puede confiar “pero ni tantito así, nada”. Fragmento del discurso pronunciado por el comandante Ernesto Che Guevara en la inauguración del combinado industrial de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1964. Todo esto, aludido a Nicolás Maduro Moros, ya puede definirse como un caso latente de simulación.
El propio presidente norteamericano Donald Trump ha admitido que lo señalado en contra del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, fue una excusa rodeada de mentiras y ficciones que tenía como objetivo invadir y desmembrar la Revolución bolivariana, además de apoderarse del petróleo venezolano. Al parecer, el ADN de Trump lo pudo haber llevado a transgredir el derecho internacional el 19 de febrero de 2019. Durante su primer mandato, ya había amenazado a Venezuela y advertido que “todas las opciones estaban sobre la mesa” para terminar con el gobierno de Nicolás Maduro, lo cual, pasados casi 7 años, durante este segundo mandato, logra secuestrar a Maduro mediante una acción militar desprovista de la autorización del Congreso de EE. UU. Todo esto, en resumen, fue un fracaso al no poder dar con el robo de la compañía estatal petrolera Pdvsa y no poder lograr la destrucción del Estado venezolano.
En la actualidad, el imperialismo estadounidense se sitúa al borde del apocalipsis y trata de llevar al mundo a esa espantosa situación. Su sistema financiero mundial SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication), expresión del orden económico internacional de saqueo, obstaculiza el desarrollo equitativo de la mayoría de los pueblos subdesarrollados del mundo; es también una grave amenaza para la vida en la tierra comparable con el calentamiento global, el covid-19, la desaparición de la capa de ozono o las bombas nucleares.
Desde Estados Unidos se imparte toda la dirección del sistema SWIFT, un arma de destrucción masiva para la cual no ha habido órganos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ni derecho internacional que exija hasta los momentos deshacer sus tan dañinos dogmas especulativos para la humanidad. Contra esta irracionalidad, el Brics aparece como la tabla salvadora para transformar el sistema financiero mundial y más aún del orden económico impuesto por el capitalismo occidental, liderado por EE. UU.
El BRICS, en principio estructurado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica como nueva alternativa de economías emergentes, recién cuenta también con Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, y representa más del 40% de la población mundial que busca un orden multipolar con varias alternativas al dólar para fortalecer la cooperación entre el Sur Global.
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El BRICS como asociación intergubernamental está buscando mayor influencia en el contexto histórico actual y así contrastar la bochornosa acción económica financiera demoledora del imperialismo norteamericano.
El enfoque intervencionista del flagelo imperialista estadounidense trata hoy desesperadamente de orientarse hegemónicamente sin ningún tipo de ética diplomática. Su obsesión codiciosa desde el punto de vista bipolar no escatima esfuerzos para irrespetar los convenios de Ginebra, tratados, soberanías nacionales e independencias en el mundo entero, derechos humanos, Carta de la ONU, etc. Esto es en esencia el imperialismo norteamericano.
Hoy, el imperialismo norteamericano está en la más grande crisis de su historia; ya es un hecho irrebatible para que tengamos presente no confiar en este engendro cuajado de irracionalidad, “ni un tantito así, nada” (frase del Che Guevara en 1964).
J. J. Álvarez
