Aquí les cuento | Narrativa II
06/02/2026.- Ahora, la pregunta obligada es: ¿a quién convencieron de tamañas mentiras?
Desde luego, a los consumidores domésticos del producto miserable del engaño (sus propios ciudadanos), en primer término, y, a partir de ahí, con el uso de las maquinarias demoledoras de cerebros: Hollywood, las grandes empresas televisoras transnacionales, las cadenas difusoras del periodismo tarifado, las emisoras radiales y televisoras domésticas en cada país, las sectas religiosas (todas made in USA) y las ONG. Toda esta artillería pesada para impulsar en el planeta el concepto occidental e imperialista de democracia, cuyo rostro visible, la mejor pose a exhibir, es la sociedad norteamericana, con su Estado decadente, donde la juventud, a decir de Alí Primera, se mantienen "a fuerza de lavados de heroína y marihuana".
Sigamos con las narrativas de facto promovidas por Estados Unidos contra pueblos del mundo en ejercicio de su soberanía y su autodeterminación:
- Invasión a Nicaragua, con el añadido de instalar en la presidencia a un norteamericano: William Walker.
- Invasión de Santo Domingo para impedir que el presidente electo, Juan Bosch, gobernara ese país. Asumió el singular Rafael Leónidas Trujillo. Recomendamos leer la novela de Mario Vargas Llosa La fiesta del Chivo para que tengan una aproximación del célebre presidente dominicano.
- En Guatemala fue depuesto por la intervención norteamericana el presidente Jacobo Árbenz, quien cometiera el crimen de proponer una democracia simple y sencilla, atendiendo a los habitantes empobrecidos de ese país gobernado por la United Fruit Company.
- Grenada, isla invadida por Estados Unidos para deponer y asesinar al joven presidente Maurice Bishop con el argumento de rescatar a los connacionales norteamericanos (todos de misiones evangelizadoras, etc.) ante el terrible peligro que significaba la amistad del gobierno de Grenada con el gobierno revolucionario cubano.
- Haití, en una noche cualquiera del año tal, los muy diligentes marines de la Delta Force llegaron y sacaron a Jean-Bertrand Aristide de su hamaca, lo montaron en un vuelo chárter exprés y cruzaron con él hasta Sudáfrica, donde lo bajaron en una terminal aérea sin una bolsita con toallita y cepillo dental. Jamás regresó este presidente y, hasta la fecha, el pueblo haitiano permanece en la peor de las miserias, con una violencia eterna.
- Nuevamente en Haití, un grupo de mercenarios fueron armados para asesinar a otro presidente. Después, los capturados, todos de origen colombiano, confesaron que le habían hecho el mandado al gobierno de Estados Unidos, y si eso lo han hecho con este pueblo, que no tiene ni una gota de petróleo, imagínense...
- En Panamá, el presidente Omar Torrijos, el hombre que logró un acuerdo con el gobierno norteamericano por el control de las operaciones del canal interoceánico de Panamá, murió "accidentado" al desplomarse el helicóptero donde viajaba.
- Después, en el mismo país, fue recuperado por los norteamericanos el presidente Manuel Noriega, cuya "extracción quirúrgica" produjo centenares de muertos en la capital panameña. Luego de haberlo tenido preso durante tres décadas en Estados Unidos, con cargos de traficante de cualquier especie de sustancias, se lo entregaron en extradición al gobierno francés para que lo enjuiciara y culminara el resto de su existencia en los calabozos que el imperio tiene destinado para quien cometa la osadía de pensar y obrar diferente en el ejercicio del poder.
- Hace pocos años, el presidente de Honduras Manuel Celaya se dispuso a pasar la noche en la comodidad de su habitación, cuando una vez conciliado el sueño lo despertó el estruendo de un tiroteo y el equipo de demolición de paredes y puertas las rompieron, sin ser invitados los contratistas designados, para sustraerlo y llevárselo a Estados Unidos, separándolo de su cargo. Todo esto ocurrió porque a los inquilinos de la Casa Banca no les caía el personaje para gobernar al pueblo hondureño.
Hubo mucha protesta, interna y externa, para que volviera el presidente Celaya, pero no pudo ser, por mucho que patalearon los justos defensores de la institucionalidad hondureña, fuera y dentro de sus fronteras. El presidente Celaya quedó fuera del gobierno.
Así ha venido ocurriendo en toda la historia de Nuestra América. Somos el territorio donde "la planta insolente" del —peor— extranjero holla el sagrado territorio de nuestros países las veces que le viene en gana.
En esta entrega, solamente presento los enunciados de las viles acciones realizadas por Estados Unidos contra los pueblos libres nuestroamericanos. No coloco las fechas ni otros detalles para motivar, en los lectores, la búsqueda y profundización sobre estos temas y que, de alguna manera, se enamoren de la investigación histórica, utilizando estos teléfonos y redes, que tienen abundante información sobre estos contenidos.
El sábado 3 de enero de 2026, a las 01:45 a. m., es una fecha que jamás debemos olvidar, ni tampoco la hora, ni las explosiones, ni el dolor, ni la rabia, ni la indignación que sentimos los amantes de nuestra tierra por la brutal invasión de los Estados Unidos de Norteamérica a la patria de los libertadores. No olvidaremos jamás el secuestro de nuestro presidente y su consecuente compañera.
La indignación habrá de traducirse en energía creativa y en resistencia ante la guerra declarada por el imperio contra nuestra patria y la humanidad toda.
Aquiles Silva
